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La cultura romana fue, sin ningún género de dudas, la que dejó la huella mas profunda en estas tierras, a partir del desembarco d'Escipión en la ciudad de Ampurias el año 218 antes de cristo. Su llegada se inscribe dentro del contexto de la segunda guerra púnica ( la lucha entre las culturas romana y cartaginesa por el dominio del mediterráneo oriental ) y en principio solo con la finalidad de controlar el territorio y explotar sus recursos. Al final acabaron incorporando estos territorios a su imperio y implantaron su organización y su cultura sobre la estructura íbera preexistente.
Inicialmente la ciudad de Ampurias fue el centro de operaciones pero rápidamente, sobre la Vía Augusta, el asentamiento de Gerona fue tomando importancia. Desde las dos ciudades, fuertemente amuralladas, controlaban gran parte del territorio de las actuales comarcas gerundenses.
Hay cierta controversia entre los eruditos estudiosos de aquella época sobre si se realizaron centuriaciones en las ciudades de Girona y Ampurias y sobre si estas abarcaron todo el territorio o simplemente áreas muy reducidas entorno a ambas ciudades. Lo cierto es que si alguna vez se llegaron a ejecutar con el rigor geométrico que las hace fácilmente detectables en territorios llanos, en la accidentada topografía gerundense han tenido dificultades para mantenerse.
El termino municipal de Jafre se encuentra a medio camino entre ambas ciudades y aunque algunos caminos parecen corresponderse con la geometría rigurosa de las centuriaciones y de los diverticula, se hace difícil afirmarlo con rotundidad sin realizar prospecciones arqueológicas. A parte de la posible fosilización en el paisaje de Jafre de algunos tramos de estas redes geométricas, se ha localizado en un documento del año 1400 la existencia de un parcela de tierra vendida por el mas Seguer denominada septimam mensuram, nombre que podría ser una reminiscencia de la nomenclatura que se daba a las parcelas procedentes de las centuriaciones.
El trazado y la toponimia del antiguo camino de Girona a l'Escala que cruza el sector norte del municipio parece responder al modelo teórico de los diverticula que podrían haber formado la red de caminos entorno de la gran vía que forzosamente tenia que unir Girona con Ampurias.

Traducido del libro : Jafre de Ramon Alberch y Joan Viñas, Quaderns de la Revista de Girona, 83 (1999 ), páginas 10 y 11. Editado en lengua catalana.