Que relación tienen estas mujeres, la madre adoptante, la biológica con su propia feminidad?, con la pro-creación, la maternidad, la fertilidad versus esterilidad?
A la mujer se la puso en el origen de la pro-creación y se la hace responsable de ello por tener un cuerpo que aloja a lo masculino, que contiene al feto durante nueve meses, ella es la que tiene la capacidad de dar a luz y por lo tanto puede decidir el destino de eso y aunque dar el hijo en Adopción es elegir un destino doloroso, por debajo elige, ella elige y decide.
Con estas palabras quiero transmitir un testimonio del vínculo entre estas dos mujeres que son las protagonistas de la compleja trama que encierra el acto de adopción.
Este tema surge de la necesidad de abrir a lo social dentro del espacio de la Adopción un lugar para que lo ocupe la madre biológica además de la madre adoptiva dentro del proceso, para poder así propiciar una mayor indagación y profundización, intentando romper pre-juicios y tambien idealizaciones lamentablemente frecuentes acerca de una temática a veces oscura, las madres biológicas son madres que permanecen en la sombra, mujeres del silencio.
Quienes somos profesionales de la salud fundamentalmente los psicoanalistas, tenemos una responsabilidad: promover y proponer el cuestionamiento y la reflexión allí donde existe una certeza o una verdad cerrada.
Las ideas que transmitiré están extraídas de los “sentires” de pacientes adoptantes-adoptados, de los grupos de reflexión de padres, de las psicoterapias con niños y adolescentes.
Son ideas que provienen de ellos mismos puesto que poner palabras a los sentimientos profundos y ordenarlos da claridad a lo confuso y esa es nuestra tarea.
Desear un hijo y adoptarlo, decidir incorporar el “hijo de otro” a la propia vida implica atravesar un complejo recorrido donde cohabitan sentires y pensares contradictorios, analizarlos ayuda a darle buena calidad al proceso.
La raiz biológica de la maternidad no es suficiente para definirla, hemos de entender la “maternidad” como una adquisición cultural, como el poner en marcha un espacio altamente simbólico.
Si bien es cierto que el programa genético del bebe incluye la necesidad de madre, ignoramos si los genes femeninos llevan en sí la garantia de la maternidad o algo parecido.- Mas bien seria la que “daria la progenie”, “la pro-genitora”(que viene de progens: el que hace gente) madre en cambio es proteger a la prole una vez nacida.- La hembra es el sujeto paridor de la especie pero puede amar o no a quien concibió, a quien dio la luz, esto puede ser bueno o malo según como se vea, lo importante es darle un sentido mas profundo.
Si nos apoyamos en la lógica de la biología, parto es siempre igual a nacimiento, esto es una ecuación que encierra una secuencia biológica-histórica, pero no siempre en esta ecuación va añadido un tercer término que podria ser: amar como cuidado o preocupación por la prole, quien ha parido tiene derecho a quererlo pero no está obligada, puede darle la vida pero no amarlo.
Es conveniente hacer diferencias entre la mujer- el deseo de hijo- el niño.
Alguien puede desear un hijo pero decidir no tenerlo como por ejemplo una religiosa, una monja, una mujer puede desear un hijo y a lo mejor no lo puede decidir porque se pone en riesgo la subsistencia económica, con esto queremos decir que los deseos se tramitan en el entramado psíquico pero no siempre se deciden o se ponen en marcha en la realidad.
Se puede concebir o dar el pecho al bebe porque esto proviene de un saber filogenético, pero otra cosa es querer hacerlo, otra cosa es no aceptarlo al bebe, por eso insistimos en que es necesario hacer esta separación, pues no aceptarlo o quererlo es producto de un proceso psíquico que no tiene nada que ver con lo biológico.
Es saludable mentalmente analizar estas diferencias mas profundas que dejar que permanezcan tapadas por pre-conceptos o mitos que pueden conducir a errores que son fuente de producción de síntomas, el análisis profundo y sincero ayuda a des-culpabilizar a quien nos donó la vida y poder acceder sin misterios a preguntarnos ¿de donde venimos?.
El trabajo clínico con pacientes a lo largo de los años nos ha enseñado que estos mitos acerca del amor maternal crean, como digo, sentimientos de culpa que a veces se hace difícil elaborarlos sobre la madre que quiere y no puede o la madre que puede y no quiere.
Los padres adoptantes pueden tener hijos lo que no pueden es hacerlos.- La madre adoptante no produjo a ese sujeto niño, como si dijéramos no lo sacó de dentro de ella, pero se lo lleva dentro por mandato de su deseo y porque la Ley la ampara, es como si lo incubara en su interior por lo tanto empieza a definirse como madre desde un afuera y no desde un adentro.
El bebe a su vez, viene de un espacio donde no hubo deseo de él o sí, llegó a la vida sin que se le pudiera recibir, no se lo pudo retener, se lo retira de ese territorio, no se le reconoce dentro de esa filiación y tendrá que adoptar a quienes le adopten, a quienes le pro-hijen, tendrá que hacer su propio proceso de adopción.
Para la madre adoptiva, la madre biológica es una fuente permanente de enigmas y temores que se instala en su psiquismo y la puede acompañar durante toda la vida.
Esta fantasmatica hace que convivan en su psiquismo sentimientos encontrados hacia la genitora, que van desde depositar en ella ideas persecutorias, como por ejemplo que un dia le arrebatará el niño, que el niño pueda preferirla a ella, que mantenga cierta posesión sobre él, como si le otorgara un poder superior, de ahí hasta pasar al otro extremo de reconocer que su renuncia le ha permitido ejerce su deseo materno, perdiendo a veces el sentido real y concreto de la Adopción, que es que tanto quienes adoptan al niño, como quienes lo entregan en adopción están preservando las condiciones necesarias para el cuidado y el bienestar del niño como persona, en los grupos de reflexión con padres o madres solas, aparecen explícitos estos sentimientos y sus mecanismos y se privilegia el querer saber para mitigar estos fantasmas, no saben si el niño la amará como amaria a su madre biológica, si el niño se lo reprochará alguna vez y se pregunta si ella como madre podrá amarlo como si lo hubiera gestado.-Aparece tambien temor a que el niño la descalifique como madre, poniendo como madre a la otra, evidenciando aspectos persecutorios y sentimientos desvalidos o de culpabilidad no consciente.
Ante la figura de la otra se siente despojada de su fecundidad y por lo tanto se siente menos, en sus fantasias es como si el embarazo fuera una fuente de saber, conocer y comprender, cuando todos quienes trabajamos en la clínica con padres, sabemos que hay madres biológicas que no han podido contener el bebe adecuadamente o no han respondido a sus necesidades porque la vinculación carnal no otorga un saber exclusivo.
La madre adoptante lo que no tiene es el saber de cómo se hace un hijo, así como ella no estuvo presente cuando la hicieron a ella, tampoco estuvo presente cuando hicieron a su hijo, es decir “otros” han ocupado ese lugar de unión del deseo, el goce sexual y la fecundidad, el niño es el testimonio de eso, por eso se pregunta si el hijo será fecundo como su genitora o sus propios padres, poniendo como decimos a la madre biológica en una posición ventajosa por haberlo tenido en su vientre, son fantasmas frecuentes y que están estructurados en una idealización: “ al hijo se lo comprende mejor por haberlo llevado dentro”.
Siempre se mantiene una duda en la mente de las madres adoptantes y es: ¿qué sucedió entre la madre gestante y el bebe cuando el estaba en su vientre? Le hablaria? ¿le anunciaria que entre ellos dos habria una separación definitiva? ¿qué registros tuvo ese bebe antes de nacer?
Es poco lo que se conoce acerca de estas mujeres, las madres biológicas.- Son como me he referido al principio, madres excluidas, madres silenciadas, uno de los motivos es por los imaginarios sociales que sostiene y recrean mitos y pre-juicios acerca de la mujer que entrega sus hijos en adopción, hay en ese imaginario contenidos que tiene que ver con una idea de repudio hacia los padres o mujer que conciben y entregan al hijo.- Todo esto ha perjudicado, ha contribuido negativamente a la hora de obtener en los diferentes paises donde se adopta, buenas historias con datos transparentes acerca de estas mujeres que permitan construir con verdades la Historia, los datos en general son distorsionados u ocultos, el mismo sistema social no presta interés a la hora de escucharlas.
Sin embargo quienes trabajamos en este tema sabemos del papel fundamental que juega el saber acerca de los padres biológicos porque ese saber se constituye en un pilar para la construcción de la identidad del niño.
¿Qué fue lo que motivó a estas madres a renunciar aun hijo?¿Trabajaban? ¿En que se ocupaban cuando se produjo la entrega? ¿No contaria con resguardos económicos o Asistenciales? ¿Qué edad tiene? ¿Son jóvenes, adolescentes, adultas?.
Es importante como digo acercarnos a este tema eliminando pre-juicios y reflexionar sobre el origen de tomar la decisión de ceder un hijo, nosotros por nuestra experiencia en el trabajo con los padres vemos que hay diferentes causas y en general existen dos formas de separarse del hijo: Cederlo en adopción o abandonarlo.- Dentro del abandono están los casos donde existen posibilidades de sobrevida: puertas de hospitales-iglesias,etc. y aquellos que son abandonados con alto riesgo de vida y dependen de que puedan ser rescatados por alguna persona.- Tanto esto como el cederlo en adopción puede deberse a:
- Ausencia de deseo maternante.
- Rechazo al niño por embarazo por violación o relación incestuosa.
- Familias carenciadas económicamente.
- Por abandono del hombre.
- Embarazo durante la adolescencia.
- Mala capacidad psíquica para ejercer la maternidad.
- Falta de apoyo familiar.
Todo esto nos lleva a preguntarnos por ejemplo ¿ qué ocurre con una mujer cuyo cuerpo ha estado intensamente estimulado por otro cuerpo, el del niño, durante el embarazo y que de pronto prescinda de él para no sentirlo nunca mas? ¿Podrá evitar la necesidad de ver y tocar a ese otro que en una época creció en su interior? ¿O ha sido un alivio entregarlo?
La madre biológica cuando decide darlo en adopción supone que quienes lo adoptarán reunen buenas condiciones para educarlo y protegerlo, pero esto por debajo despertará un sinfín de sentimientos encontrados hacia la madre que la va a sustituir.- Todo esto no ha sido estudiado en profundidad, hay poca investigación porque estas mujeres poco interesan al discurso social, que está mas preocupado porque se tramite la adopción lo antes posible.
Hay que empezar a ver la Adopción mas allá de lo que sabemos a interrogarnos sobre ese lado ensombrecido y silenciado que es el mundo íntimo y subjetivo de la madre biológica, que estará siempre presente como una marca indeleble en el ombligo del niño, el ombligo es el testimonio imborrable de una historia compartida entre ellos dos.
Habrá que pensar si es bueno favorecer una linea de ruptura, de clausura definitiva entre ella y el niño siguiendo el discurso de los adoptantes que a veces sostienen que “la adopción es solo un acto de bondad” o si se abrirán canales que favorezcan la continuidad de la historia de estas mujeres.
Quiero finalizar con unas palabras de Eva Giberti que dicen: “Se puede pensar la relación entre estas dos mujeres como una relación de mutuo beneficio, cada una asiste y complementa a la otra en un punto de necesidad y carencia” y con unas palabras de Francoise Doltó en La Causa de los Niños que dicen: “El niño no tiene todos los derechos, pero no tiene mas que derechos.- Los padres no tiene sobre su persona ningun derecho, solo tienen deberes”.- Pensamos que el niño adoptado tiene derecho cuando él lo reclame a recorrer los caminos de su historia y poder llegar así al origen de su vida. Saber, llegar a conocer o conocer a ese sujeto femenino que desde su interior mantuvo ese deseo de darle la vida.
Muchas gracias.






