| Operaciones Militares: La guerra contra Gran Bretaña | ||||
Después de vencer a Francia, Hitler esperaba, a finales del mes de junio de 1940, que Gran Bretaña aceptaría negociar una paz que le dejara las manos libres para saciar sus sueños de dominación de Europa. El ataque inglés a Mazalquivir, el 3 de julio de 1.940, descarta toda esperanza de compromiso y el Führer va a tratar de reducir Inglaterra haciéndole una guerra feroz sobre su propio suelo, que somete a bombardeos, en el Mediterráneo y en el océano Atlántico.
El gran responsable de la Luftwaffe, el mariscal Goering, tiene la intención de destruir las vías de comunicación, las fábricas, los aeropuertos (Operación Aguila) y -si hay necesidad- aterrorizar a la población civil con el bombardeo de las ciudades (Operación Terror, "Terrorangriff"). La ofensiva aérea contra Gran Bretaña ha empezado el 13 de agosto de 1.940; el bombardeo de terror no se inicia hasta el 6 de septiembre en Liverpool, para prolongarse, con un machacamiento intensivo de Londres, a partir del 7 de septiembre (el ataque más violento se produjo el 15 de septiembre). Desde el 6 de septiembre de 1.940 hasta enero de 1.941, la capital británica es bombardeada todas las noches (86 ataques aéreos consecutivos) y se lanzan sobre ella cerca de 7.000 toneladas de bombas por mes. Por descontado, las demás ciudades británicas también sufren estos ataques: Coventry es destruida en la noche del 14 al 15 de noviembre por 449 bombarderos.
Cuando Hitler constata la ineficacia de sus ataques aéreos y renuncia a invadir Inglaterra, tiende un oído complaciente a las teorías del Estado Mayor de la Kriegsmarine: vencer a Inglaterra apoderándose de Gibraltar y de Suez. Dicho de otra forma, se trata de llevar la guerra al Mediterráneo. Pero las reticencias del general Franco, en España, impiden al Führer apoderarse de Gibraltar. Por el contrario, en Africa, los italianos ocupan la Somalia inglesa desde agosto de 1.940. En septiembre, el mariscal Graziani, sucesor del mariscal Balbo, penetra en Egipto y, venciendo a los británicos al mano del general Wavell, avanza hasta el pequeño poblado de Sidi-Barrani, donde se detiene a causa de no haber podido organizar su abastecimiento de agua. Al mismo tiempo, Mussolini extiende la guerra a los Balcanes y a Grecia y constituye así un segundo frente, en el que se verá obligada a intervenir Alemania a causa de la manifiesta incapacidad militar de los italianos para sacar la situación adelante por sí mismos.
Inglaterra ha protegido y estimulado el sionismo, en especial desde 1.920. Esta actitud le acarrea la animosidad feroz del mundo árabe en el seno del cual tiene, sin embargo, poderosos intereses petrolíferos. En abril de 1.941, las bases británicas situadas en Irak (en Shaibeh y Habbaniya) se ven amenazadas por el hombre que ha tomado el poder en el país, Rachid Alí el-Gailani, reputado por su odio a los ingleses. La rebelión iraquí es dominada fácilmente, pero se ha complicado con un incidente grave: el general francés Dentz, residente general en Levante, ha apoyado la rebelión (entrega de armas, tránsito por Damasco de aviones alemanes). Winston Churchill se vale de este pretexto para invadir Siria (8 de junio de 1.941). A las fuerzas inglesas se unen otros 6.000 hombres, pertenecientes a la Francia libre y mandados por el general Legentilhomme. De Gaulle, para proteger los derechos de Francia en el Oriente Próximo, ha decidido esta intervención fratricida pese a los consejos de sus lugartenientes, entre los cuales está el futuro general Leclerc; no quiere que Inglaterra se apodere sola de Siria. La guerra de Siria dura un mes y medio: el 24 de julio, el general Dentz, vencido, firma la Convención de San Juan de Acre con las autoridades británicas, exigiendo que esté ausente el representante de la Francia libre (el general Catroux). De los 40.000 soldados que habían luchado por Vichy, unos 6.000 optaron por la Francia libre; los demás regresaron a la metrópoli, cargados de resentimiento.
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