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Operaciones Militares: La Operación Barbarroja

La situación en junio de 1.941

    Alemania sale victoriosa en todos los frentes: en Africa, en los Balcanes e incluso en el aire (por las pérdidas que ha infligido a Inglaterra con los bombardeos). Dueño de toda la Europa occidental, Hitler se ve dirigiendo una Europa unida concebida a imagen de la Alemania nazi.

    Sin embargo, ya se le plantean al vencedor provisional graves problemas:

1. Los países ocupados empiezan a reaccionar. Se desarrollan movimientos de resistencia -todavía tímidos- apoyados por Gran Bretaña (emisiones de propaganda de la BBC, creación en Londres de un servicio - Secret Operations Executive, SOE.- encargado de formar agentes clandestinos adiestrados para realizar atentados, sabotajes, establecer enlaces de radio, etc).

2. Estados Unidos ha salido ahora de su neutralidad. La ayuda militar estadounidense es una amenaza de la que Hitler es muy consciente.

3. La URSS sigue siendo todavía un interrogante. Alemania corre el riesgo de depender demasiado -para su abastecimiento- del Estado soviético. Además, la URSS tiene pretensiones territoriales que asustan a Hitler: la Unión Soviética se ha anexionado ya Polonia, Estonia, Lituania, Letonia y mira hacia los Balcanes.

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La Directiva nº 21

    En diciembre de 1.940, el Führer firma la Directiva nº 21, denominada Operación Barbarroja, que contempla la invasión relámpago de Rusia, que debía ser aniquilada, teóricamente, en menos de un mes.

    Hitler ha decidido tomarse la guerra en el frente del Este como una cruzada, y así se lo advierte a sus generales, recordándoles que la URSS no ha firmado las convenciones de Ginebra y que no se trata de hacer alarde de espíritu caballeresco.

    Como se puede leer en el libro de Hitler "Mein Kampf" (Mi Lucha), la guerra contra los soviéticos es una cruzada de Europa contra Asia: se trata de enviar al fondo del continente asiático a quienes hacen correr al "nuevo orden" europeo y nacionalsocialista los mismos riesgos que hacían correr los hunos de Atila a la Europa romana.

    El territorio conquistado satisfacería las necesidades de tierra y materias primas para la población alemana durante siglos. Es el concepto de "espacio vital".

    Hitler piensa poner los territorios conquistados bajo una severa administración alemana, desbolchevizar el país y ver hundirse el régimen soviético cuando él esté en posesión de las "ciudadelas" del bolchevismo: Leningrado y Stalingrado.

    El plan de Hitler es hacer avanzar simultáneamente tres ejércitos, que deben girar a continuación sobre ellos mismos, para cercar a los ejércitos soviéticos en enormes maniobras de tenaza para posteriormente aniquilarlos.

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Balance de fuerzas en ambos bandos

    En total, la Wehrmacht alinea contra la URSS 125 divisiones ordinarias, 76 divisiones motorizadas (Panzer y divisiones autotransportadas). Sus aliados le proporcionan 51 divisiones.

    No existe ningún documento soviético que dé cuenta oficialmente del estado de fuerzas de la URSS. Los alemanes creen que los rusos poseen 211 divisiones y 10.000 tanques (el triple que Alemania).

    Pero el material, abundante en extremo, parece pasado de moda. En particular, los tanques soviéticos no son autónomos (no existen divisiones blindadas), sino que están incorporados a las grandes ciudades (como lo estaban los tanques franceses en 1.940).

    El Mando Supremo de las Fuerzas Armadas (O.K.W.) alemán no cree que los rusos posean tanques poderosos. Sólo sabe de la existencia de los de 8 toneladas (el T-26B, copia del tanque inglés Vickers) y de los de 10 toneladas (BT-34, copia del tanque inglés Christie).

    El O.K.W. se llevará una sorpresa en este punto, ya que el Ejército Rojo le opondrá carros de combate pesados y potentes como el temible T-34, de 26 toneladas.

    En general, el O.K.W. cometió un serio error de valoración del potencial soviético, tanto en hombres como en material y capacidad de lucha, basado en la desastrosa actuación del Ejército Rojo en la Guerra de Invierno con Finlandia en 1.939.

    El sistema defensivo ruso se extiende del norte al sur con cinco grupos de ejércitos:

1. Grupo Norte (general M.M. Popov, VII y XIV ejércitos).

2. Grupo Noroeste (VIII, XI y XXVII ejércitos, mandados por el general F. I. Kuznevov).

3. Grupo Oeste (III, IV y X ejércitos, mandados por el general D. G. Pavlov).

4. Grupo Sudoeste (V, VI, XII y XXVI ejércitos, mandados por el general H. P. Kirponos).

5. Grupo Sur (IX Ejército, 2º Cuerpo de caballería, 2º Cuerpo motorizado, mandados por el general I. W. Tilulenvev).

    nota: Después de las primeras derrotas (julio de 1.941), el mando de las operaciones pasaría a manos de tres mariscales: Vorochilov contra Von Leeb, Timochenko en el centro contra Von Bock, y Budienny contra Rundstedt.

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Primera campaña (Junio a Diciembre de 1.941)

    El comienzo de la Operación Barbarroja se salda con un avance irresistible de las tropas alemanas, señalado en especial por las batallas decisivas de Viasma y Smolensko y de Kiev: las primeras abren la ruta de Moscú; la segunda, ofrece a la voraz Alemania de Hitler la fértil cuenca del Doniets.

    El 26 de septiembre, los generales alemanes han conquistado toda Ucrania y, en octubre, las tropas alemanas están a 100 km de Moscú. Pero, con las grandes lluvias de otoño, el frente ruso se convierte en un lodazal y, a continuación, en un frente de nieve que imposibilita del todo una guerra de movimiento.

    Los ejércitos alemanes se detienen, agotados, a 22 km de Moscú: Guderian no logra arrollar el último punto de resistencia soviético en Tula. En diciembre, el frente se inmoviliza: Moscú no ha caído.  La blitzkrieg contra Rusia ha fracasado.

    Pero esto todavía no es la derrota de la Wehrmacht, aunque sí el final de sus éxitos. Algunos días antes, Von Rundstedt, que había perdido Rostov -la llave del Cáucaso-, es sustituido por Von Reichenau.

    Hay que precisar también que ha tenido lugar un cambio entre los soviéticos; Timochenko manda ahora el sur, en lugar de Budienny, y él es quien ha recuperado Rostov de manos de Von Rundstedt. Timochenko ha sido reemplazado en el centro por Zukov, que organiza la defensa de Moscú.

    El 18 de diciembre, Hitler, irritado contra el Alto Mando al que considera culpable del fracaso, retira toda capacidad de iniciativa a sus generales y toma personalmente el mando de las operaciones, desde su puesto de mando de Rastenburg, en Prusia Oriental. Esta decisión llevará de desastre en desastre a la Wehrmacht.

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Segunda campaña (Mayo de 1.942 a Febrero de 1.943)

    Después de un invierno durísimo la Wehrmacht está descompuesta. Por orden de Hitler, las tropas alemanas no fueron provistas, al inicio de la campaña,  de material adecuado para soportar el crudo invierno ruso, pues segun el Führer, la guerra contra los "infrahombres eslavos", sería una campaña de verano que "no duraría más de un mes".

    La mayoría de los jefes de los cuerpos de ejército de la Wehrmacht han sido cambiados, los soldados mueren de frío y sufren los ataques incesantes de los guerrilleros, mejor adaptados al terreno y al invierno rusos. Stalin hace traer de Siberia tropas especializadas en el combate en condiciones de frío polar, tranquilizado por un pacto de no-agresión con Japón.

    En abril, Hitler anuncia su plan, la Operación Azul; atacar, entre Voronez y Stalingrado, para avanzar hacia el Cáucaso y hacerse con los valiosos pozos petrolíferos. Previamente, dos acciones aseguran las bases de partida: la reconquista de la península de Kertch, en Crimea, y la reparación del frente del Doniets.

    El 8 de mayo, la Wehrmacht empeña el combate en Sebastopol y en Jarkov. El 28 de junio de 1.942 se lanza la ofensiva general, desde Voronez al mar Negro. Es la llamada "ofensiva de verano". En septiembre, los alemanes están en Stalingrado.

    En vano Stalin reclama un segundo frente en Europa: el Ejército Rojo debe defenderse solo y resistir. Pero hace algo más que resistir: va a vencer.

    El 6º Ejército alemán, mandado por el general Von Paulus, es bloqueado dentro de Stalingrado por los ejércitos del general Eremenko, mientras que, más al oeste, avanzan las fuerzas de Vatutin y de Rokossovski.

    Cuando, el 3 de febrero de 1.943, Stalingrado ha caído después de un asedio atroz en pleno invierno, es lanzado el contraataque soviético. Las victorias de Hitler han terminado.

    La continuación de la guerra en el frente ruso es la historia de la reconquista por el Ejército Rojo de todo lo que había perdido entre junio de 1.941 y febrero de 1.943. La marcha victoriosa del Ejército Rojo es entorpecida, al principio, por los contraataques de Von Manstein entre marzo y julio de 1.943, que logran salvar todo el frente Sur, brutalmente castigado y desmembrado desde la rendición del 6º Ejército alemán en Stalingrado.

    Posteriormente, el contrataque soviético se convertirá en un avance imparable a través de Polonia, Europa oriental y Alemania, hasta la reunión con las tropas anglo-estadounidenses, en el Elba, el 25 de abril de 1.945, después de que Zukov entrara en Berlín el 22 de abril.

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