Como todo artista, nos gusta no sólo pintar sino contemplar otros cuadros...
(gracias a todos los que han colaborado)

Y hoy de repente, zas!!!
Llegó el otoño,
Y no es que me importe mucho,
el verano nunca fue mucho de mi gusto,
Me gusta mas lo rojizo del otoño
Que aplaca las violencias
Y la sed del corazón,
que nos suspende en un abrazo
Y en mil besos sin ton ni son.
Si, el otoño si me gusta,
Y no es por darle el corazón,
Sino por saber que sin el
Nunca llegará a estar el mío en flor.

Era un melodía de noche
De esas que recuerdan a fado,
Y calle húmeda de otoño.
La melodía me hablaba de ti,
Si de ti,
Y tampoco hablaba de nada,
Pero su rumor me recordó tanto a ti,
A ese dia de septiembre,
Hace ya un tiempo,
Cuando me volví en esa calle
Y te miré al pasar
Estabas allí sentado
Sin hacer nada
Probablemente sin pensar,
Pero yo me encendí por dentro,
Y me dije,
Nunca le podré olvidar.
Y así ha sido,
Al final ,así ha sido,
Aunque nunca sepa cuál va a ser el final,
Que difícil y qué distinto
De lo que pude pensar,
De la paz, el sosiego,
Se volvió pura tempestad.
De la alegría al insulto,
De la sonrisa a llorar, así ha sido,
Si, es verdad
Quizá nunca lo pueda recuperar
Lo lejano ya se ha ido
Y es difícil recuperar lo que ha sido
Para no volver ya jamás.

La medianoche me gusta
Se acerca sin avisar
Y cuando no te has dado cuenta
Te puede hasta traspasar.

Te sugiere tantas cosas
Silencio, murmullo, girar,
Será la edad lo que mande
Lo que tu quieras respirar.

Se trata de elegir mundo
Hay tantos para mirar
Todo eso te da la medianoche
Y mucho mas  que apreciar.

Medianoche de hoy domingo,
No te vayas, 
Y si te vas vuelve pronto,
Que te quiero acompañar.

Esa mano que sonríe
Y te mira y te da
Esa mano ahí tendida
Te da la vida
Y da mas

Da la alegría del dia
De la noche 
De la mar,
Da la verdad que suspiras
Al rozarte nada mas.

Esa mano yo la quiero,
Me la puede usted dar?
La quiero para mi sola,
Para mi y para nadie mas,

No se preocupe,
A cambio le doy a usted algo mas
Le doy la alegria  de estar
Con ella y con nadie mas
Eso es difícil, lo se,
Es difícil de alcanzar,
Dos manos cuando caminan juntas
Siempre se deben juntar.

Otra ola llega
y otra mas,
y falta la tercera,
como dicen
los hombres de la mar.

La primera la superé
y la segunda me dejó mal
¿ tendré fuerzas para la tercera?
¿ será mi corazón capaz ?

" S Ó L O   E N   N O V I E M B R E . . ."

  Agoto tus silencios con respuestas
minando de osadía las preguntas,
intentando ser prolija con las formas,
 blandiendo argumentos sin esquemas,
 pensando en un infierno sin estrellas.

  Para qué este desvelo, esta ironía,
esta ansiedad insaciable
de intangibles e incomprensibles...;
 para qué esta desazón, cuasimanía,
  esta obsesión, abrupta letanía.

 Agoto mis preguntas con silencios,
 soportando la necesidad de las respuestas,
 y agoto mi cansancio con tus ojos,
sólo en noviembre,
 mientras la lluvia salpica de otoño los cristales...

Prometo amarte sobre todo y sobre todos y que ese sentimiento sea nuestro diario, nuestro libro en blanco donde escribir tus confesiones y las mías, los retazos de caricias y el invento de cada día de una nueva historia de dos, de otra maravilla, sin principio ni final, con tinta de vida, con pluma de sonrisa, de papel de vivencias compartidas, de tapas de piel de tacto conocidas, con susurros, con secretos, con palabras nunca oídas, en interminables noches, en resplandecientes días, que nunca nos abandonemos, que siempre en compañía y yo con certeza sabré que te poseo y tú podrás decir "mía".

Prometo ser huerto, tierra abonada donde germine tu simiente, un árbol, un bosque, una montaña. Transparente, aire cálido que te acaricie, brisa marina y si lo precisas huracán divina. Un diluvio, una gota, agua fresca que sacie tu sed y recorra todos tus surcos,río de encantos, lago de halagos o mares bravos. Un incendio, fuego en la mirada, una chispa encandilada, hoguera en el regazo, volcán a la espalda, ardor en las manos, que no queme, que no tiemble, que no se apague. Quintaesencia vital.

Prometo no ser hora muerta, no ser espera, no ser inquieta, en la tarde, en la noche negra, no ser molestia, no ser etérea, ni volátil, ni efímera siendo eterna. No ser prisión y sí aprisionada entre tu pecho y mi espalda y avanzar, girar y retroceder en un revuelto de sábanas. Interrogante y no interrogada, pesarte sin ser pesada; tu otro yo en la almohada, el surco de tus lágrimas, no pasar de ti sin pasar de mí y ser una pasada, una canción de cuna, una nana, un verbo, un adjetivo, una palabra.

Prometo ser princesa de corcel alado, vencedora de mil batallas por ti mi amado. Monstruos a tus pies servidos, desollados, pues ninguno ha de ser tu enemigo y el furor acallado, y el peso de mi lanza no dejará uno vivo y la espada de pasión no ha de temblar en mi mano, y las tierras yermas de soledad al olvido y los penares y sinsabores desterrados, pues de amor el cobijo está construido, de altos muros, de gruesas piedras mi castillo, y tras las almenas tú estás seguro. Ya no me esperes más que ya he venido y contigo estoy, mi príncipe favorito.

Prometo ser el experimento de tus ensayos, el precinto de tus secretos lacrados, el papel precioso que envuelve tus regalos, la perseverancia ante el desmayo, y de bruja, embrujado, yo aguja si tú hilo sedado, yo guante y tú mano, si tú abril yo mayo, yo pluma y tú alado, yo primavera y tú verano, yo sal y tú salado, yo frío y tú helado, de nata y tú montado, escama y tú pescado, yo revólver y tú armado, cordel y tú atado, bufanda y abrigado, pirata y tú corsario, yo calor y tú asado, tú grito y yo clamor, tú sueño y yo ilusión, una rima, una pareado. Si tú rana, yo charco de este maravilloso cuento encantado.

Prometo bailar una danza en tu pecho, en tus palmas y dejarte sin palabras, sólo gestos mientras callas y entender los sonidos que desprende tu calma. Hablar otros dialectos y fluidez en las lenguas, en combate cuerpo a cuerpo, en la guerra me desarmas, sin heridos ni muertos, dos tocados de grandeza, de pasión sin violencia, de tensión sin fuerza, de atracción sin pegas. De amor de veras.

Prometo ser salvaje en tu selva, brújula cuando te pierdas, oasis de tu desierto, sombra cuando el sol quema, balsa de tu naufragio, de tu mar isla, de tu playa arena, luna de tus estrellas, sonrisa de tus penas, sueño cuando desvelas, hablar sin que duelan prendas, prendas que duelan si quedan, bonanza en la tormenta, sosiego ante la gresca y ante los gritos susurros con la voz queda hasta renacer la paz en nuestro propio planeta, el que hemos forjado a semejanza y manera y de los bolsillos a manos llenas amor y mucho amor hasta hincharte porque de tanto tanto si no te doy, a mí me revienta.

Prometo ser las curvas de tus anhelos, perfil rugoso de tus ensueños, cordillera de tus deseos, ruta peligrosa para tus dedos, montañas de tus devaneos, grutas de tesoros nuevos, sendas, caminos, recovecos, cimas de besos presos, falda lanzada, a lo lejos, esclava del pellejo, de la piel, del cuerpo, el refugio de tu desenfreno. Cóncava de sabores, convexa de fresa. Beberé tu saliva, tus miradas y tus risas. Sorberé tu néctar, siempre sin prisas.

Prometo ser la visión, la imagen, el reflejo e incluso el espejo, tu pupila, tu niña, tu pestaña caída, tu báculo de ciego; la música, el acorde, el arrullo, el canto sereno, los sonidos de tu silencio; el aroma, el perfume del embeleso, las fragancias de tus encuentros; los dedos, las caricias, los roces, las pieles en juego, el tacto de tu pensamiento, y dulce sin empalago, el azúcar de tus sueños, la sal de tus movimientos, el sabor de tus besos.

Prometo caminar, explorar en tus ideas más profundas, sustentarlas, apuntalarlas en un siempre de nunca nunca. Con mi poder de hada, aplastar tus pesadillas, desmenuzarlas en polvo de la nada nada. Ser estrellas ancladas en tu mirada y uña a uña dibujar el arte de amor, el arte mayor del menor arte, en tu espalda, y diente a diente ganar galardón que se siente. Hacer surgir de mi vara un paraíso, de dos en el mismo sitio, dedos en el sitio mismo. Ser el arca que se abra. Felicidad es mi magia.

Prometo ser todo corazón si el tuyo se exalta, todo pulmón si la tos te ataca, todo sudor si la fiebre te asalta, todo sutura si tu piel se raja. Enfermera, médico, cirujano de primera, velaré tu sueño, respiraré tu aire para volverlo bueno, invadiré tu cuerpo de deseos tiernos, de vacunas, de sanos besos. la enfermedad no hará mella pues siempre estaré a tu lado, siempre me tendrás cerca.

Prometo ser tu imperfecta matemática, tu tratado de física, tu orgánica química, tu línea acotada, tu cota alineada, sin línea ni coto tu recta quebrada, divida y di vida, tu serie, tu progresión geométrica, tu valor añadido, tu porcentaje más alto, tu espiral envolvente. Tu simetría, tu omega y tu alfa, el infinito y la nada, la potencia y la raíz cuadrada, intersección, tu bisectriz, tu ángulo agudo, ciento ochenta grados de calma.La integral, la derivada, el valor absoluto y el relativo. La incógnita y la 
respuesta acertada. Yo más sin ti igual a nada.

Prometo alimentarte cada día para así comerte cada noche, saciar tu hambruna urgente con guisos mágicos, abrazos salteados, fritos de besos, especias de pensamientos, unas gotas de secreto y regado con mi deseo. Asar juntos el 
tiempo justo, revolvernos hasta el punto. Segundo plato caliente, exquisito, refinado, un poco pícaro, bien presentado, carne de plato fuerte. Postre esperado, dulce, tierno, almibarado; aún resbala la última gota por la comisura de tus labios. Comida para traer, para llevar, para acompañar, para ser, para estar. Vitamina para tu corazón.

Prometo ser A, de amor, de amante, de amiga, de ansiosa, anhelada, adivina, ahora abajo, ahora arriba, alabada, arrebatada, animada, alada, bonita, cariñosa, delicada, elegante, femenina, generosa, hermosa, ilusionada, jovial, kermés, loquita, mimosa, natural, ñublosa, osada, peligrosa, querida, remolona, sencilla, temerosa, única, victoriosa, w, x, y, z. La mujer perfecta.

Prometo saborear cada momento, como si el último fuera, contener el desaliento en todas tus ausencias, resistir a las tormentas y echarlas todas fuera, tú mi pensamiento la vida entera, sentir como te siento y beber tu esencia, apurar todo mi esfuerzo para ser como tú quieras, mi café matinal, mi hogaza de pan, mi leche fresca, mi cerveza, mi merienda, mi salto mortal, mi carpa, mi circo sin fieras, mi holocausto nuclear, mi rito tribal, mi guerra de paz, mi cine dominical, mi chico del par. Mi momento estelar.

Prometo ser una acuarela, un arco iris, pinturas de guerra, monocroma o haz de luz entera, láser, penumbra o que en la oscuridad me mueva, música, musical, una guitarra que guía aquellas manos que tiemblan, un cuarteto de cámara, una sinfónica entera, acordes de medianoche, serenata del crepúsculo, sonata de la mañana fuera. El octavo día de la semana, el octavo color de la gama, la octava nota de la escala. Una más para todo, una más contigo, una más sin espera. Un tatuaje en tu pierna.

Prometo ser ama con amo de amor, prisión sin barrotes, jaula sin goznes, sin trampas ni resortes, cadena sin eslabón, camisa sin botones, chaqueta sin pantalón, esposa sin cierre, sin nudo el cordón, casa sin puerta, ventana sin reja, recinto sin verja, prado sin cerca, lima de asperezas, compañía sin presiones, de lazos de corazón, unidos por los amores en cárceles de 
pasión, pasión a borbotones, pasión, pura pasión.

Prometo rolar suave brisa y acolchar tu caída de hoja de otoño para que descanses suave en el suelo, abrigar tu invierno, nevar en tu cuerpo, un rayo del cielo, un trueno de beso y llover en tu pelo, incinerar el frío rojo de tu nariz con mis labios carmesí, tormenta de verano, calor abrasador, el mejor bronceador, estallido en primavera, crisálida de tu corazón, mariposa traviesa, clavel reventón, la flor de tu pechera y un mordisco en la oreja.

Prometo empezar de nada y ser todo, volar al alba y abandonar negros lodos. Crecer contigo y que crezcas conmigo, tu espíritu y por debajo del ombligo, y no decir lo dicho y repetir lo que digo, pues si hablo de amor, de amante, de amigo, todo lo que genero es cariño. Cobijarte como a un mendigo, darte mimos como a un niño, ser senda y camino, leyenda y olvido, un silencio y un ruido. Ser tu piel, tus ojos, tus manos, tus labios. Ser tu vuelta, tu ida. Tu sino.

Prometo vivir ola de mar, ola de amor, espuma de paz. Tú orilla, horizonte y sol. Tú esperando, húmeda, rompiente, marea a dos. Diosa no odiosa de la sensación, galerna del turbador, marejada en un rincón. Jugar a no imaginar, jugar a ser verdad y dejar de jugar. Destino, azar y osadía. Divina, tenaz, rebeldía. Todo junto y en un día. Todo unido son de vida. Blanda, dura, un 
ciclón, un torbellino de amor. Todo, toda, soy yo.

Prometo ser un mundo nuevo, sin fronteras, donde todo flota y no hay suelo, donde nosotros elegimos el color del cielo, en el que somos nuestros propios esclavos y nuestros dueños, donde lo rígido y lo blando lo definen los cuerpos. Aquí los caminos los señalan los dedos y los días de lluvia son húmedos besos y los tormentas son alboroto de cabellos, y sólo detrás de tus párpados existe lo negro. Mi mundo, tu mundo, el nuestro. Ven que te espero.

Prometo desearte de nuevo, después de amar, de nuevo placer, recio en mi dentro, cálido en mi vientre, árido en mi pecho, radiante en mi cuello, mágico en besos, adivino en juegos. Ser alumna, ser maestra, suspender y examinar de nuevo, no hacer caso y aplicarme luego, en junio, en septiembre, en febrero y copiar si lo requiero y sudar en invierno y vacación si la merezco. Mi universidad, mi enseñanza, mi compañero.

Prometo ser pecado y absolución, tu infierno y tu religión, tu mandamiento y tu bendición, tu lengua de fuego, tu perdición, tu bautismo, tu inspiración, tu apóstol y tu traición. Tu amor eterno, tu perdón bueno, tu lado tierno, tu pudor interno, tu condición. Tu altar, tu rezo, tu comunión, tu sexo, y que bebas mi sangre y que comas mi cuerpo y crucifiques mi alma cuando te sienta dentro. Apóstata de la lujuria, diablillo del camisón. Tu más allá. Tu otra vida, tu otro yo.

Prometo ser quien soy, yo una, yo persona, yo ninguna, alguna, divina y humana, mujer y niña, dragón o ninfa, oda o elegía, cubierta y destapada, abierta y cerrada, vencida y en guardia, rendida o ganada, esperante o ansiada, pedigüeña o anhelada. Ser tu parasiempre o ser nada. Ser veinticuatro alientos de vida, te sirvan de guía, te regalen sonrisas. Una para cada hora de tu día, una para cada promesa cumplida.


indice poemas
indice de la web