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REFLEXIONES
Me siento y escribo en mi
tisana matinal. Pienso en el acto de escribir. Lo
real es una retrospectiva: registrar, recorger,
rennombrar, olvidar. La mano obedece es una
bobina de seis puntas cuando escribe. ëste es el
mundo real del escritor.
Los románticos decían que la muerte es la perdida
del otro porque en verdad cómo es que puedo conocer
mi propia pérdida. Pienso en esto y miro hacia el
teléfono. Pienso en ti. Aquello que no se volvió
lugar común.
Es de noche. Me acuesto en el suelo y pienso en
mi cuerpo. Estoy en mi cuerpo a su lado. Estoy de
su lado. Interrogo qué quieres. Querer es ley en
tu boca.
Estoy en los arcos de la vieja
plaza, es casi de noche. El tráfico está en su apogeo.
Estoy cerca del Café que Fernando Pessoa frecuentaba.
Miro al cielo y digo parece de papel pardo. Pienso
y repienso el suicidio diario. Estoy triste. No
puedo amar sino en libertad.
Caminamos a lo largo del río.
Es de noche caminamos entre los hoyos del pavimento
y los destrozos del cotidiano ajeno. Son pilas enormes
de cajones. Miramos la luna y no sentimos nada.
Está frío. Vamos digo. Pensamos en el sufrimiento
ajeno. Nos sentimos impotentes. Se ama por exclusión.
La memoria es esa claridad
ficticia de las sobreposiciones que se anula. El
significado es esa especie de mapa de las interpretaciones
que se cruzan como cicatrices de sucesivos golpeas.
Nuestros sentimientos. La intensidad del sentir
del sentido al significado: lo que resta es impacto
que sustituye al impacto. he aquí la invención.
El misterio supremo es la claridad. No es la bruma
es la limpidez que se logra infinitamente igual
que el aire. Todo está ahí claramente como el cielo
o el espacio. Todo ser como el aire como estar en
el aire. He aquí porqué todos buscan angustiosamente
su relación.
Las palabras son una especie
de escalera por donde sube el escritor ese alpinista
cual Jacob. El relato del escritor va contando a
su desde por las lenguas que se revelan ser fuego
por él atizado pero en el cual es destilado exhalado
en su aspiración. Las palabras le arden en la lengua
cuando ve en la boca de los otros la corrupción.
¿Qué puede representar perder o ganar tiempo? ¿Cree
que esto es posible? ¿Cree que el tiempo pueda otra
cosa que no sea perderse?
Conviene cultivas con valor
la intrepidez en la raíz del pensamient: que cada
uno delante de un extranjero y cuando alcance el
límite de lo soportable, el monento en que es preciso
tomar una decisión entonces comprenderá que la situación
límite que conduce al crímen es lo insoportable
de la traición. Dormitan en todo hombre estas facultades.
El acto de crear es
un estado de asombro no reacción a todo lo que no
sea él. Por su naturaleza explosiva excluye
la multiplicidad. Es total aprehensión. El acto
creador es la ostentación de una necesidad. Pienso
en esto y después digo: No soy ave nocturna soy
un topo del día.
Estoy sentada en la sala de
espera del aeropuerto. El sol baja lentamente. Es
el fin de la tarde. De repente recuerdo que la tierra
es la que se mueve y no el sol y en ese momento
todos nosotros estamos cayendo hacia atrás. Entonces
pienso: cuando la agricultura sea a escala sideral,
los pastores serán finalmente pastores de astros.
[ Ana Hatherly nació en Porto, Portugal, en
1929. Realizó estudios de música y obtuvo
su licenciatura en Filología Germánica por la facultad
de letras de Lisboa. Poeta, ensayista y traductora,
participó en el movimiento de Poesía Experimental
Portuguesa de los años sesenta. Ha explorado igualmente
en poemas visuales. ]
Ensayos
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