Racionalismo: Corriente filosófica que abarca desde Descartes hasta Leibniz (ss. XVII y XVIII). Como teoría del conocimiento, confianza plena en la capacidad de la razón, que puede alcanzar, sin límites, cualquier objeto.
Razón: En general, el mismo entendimiento en su capacidad discursiva; o la noción y el fundamento de algo. Es peculiar el concepto en Kant: facultad de pensamiento cuyo objeto son las ideas o noúmenos, es decir, los conceptos elaborados al margen de la experiencia..
Reducción: Transformación de un enunciado o realidad a otra más simple. En Husserl, la reducción fenomenológica es la epojé; la reducción eidética es el paso de lo individual a lo esencial.
Reflexión: El acto del entendimiento que tiene por objeto su propia actividad. Conciencia en Locke.
Relación de ideas: Según la terminología de Hume, proposición que no trata sobre la realidad, es necesaria, es decir, su opuesto es imposible (inconcebible para la razón). Inspirada en las verdades de razón de Leibniz.
Relativismo: Concepción gnoseológica o ética, que afirma la validez relativa de la verdad, o el criterio moral, respectivamente. Toda verdad hace relación al sujeto que la afirma, y, por tanto, nunca es universalmente válida. Por lo mismo, no tienen validez universal las proposiciones morales y los valores en los que se fundan.
Reminiscencia: Sinónimo de recuerdo; forma de acceder a las ideas platónicas desde el mundo sensible. Las cosas nos recuerdan las ideas, porque participan cada una de la idea correspondiente.
Representación: Presencia en nosotros de las ideas o imágenes obtenidas de nuestros actos intencionales. Desde el racionalismo es la "imagen" de un objeto, el carácter de las ideas. Para Leibniz, la mónada es una representación del universo.
Respeto: La actitud moral del que trata a la persona como un fin en sí misma. Concepto concretado en Kant, como una de las formulaciones del imperativo categórico.