
3- De las barracas a las parroquias
Así, el Camino, que había
nacido en medio de tantos sufrimientos entre los más pobres,
a través de Don Casimiro Morcillo fue llevado a las parroquias.
La primera era una parroquia de clase medio-alta. Allí,
Kiko, Carmen y algunos hermanos pobres de las barracas, fueron
invitados a hablar de la Eucaristía, pues el Párroco
había quedado impresionado de la fuerza de la liturgia
en las barracas. Más tarde fueron invitados a ir a una
parroquia rural de Zamora, en un barrio de agricultores, de gente
muy religiosa. De vuelta a Madrid, realizaron otras dos experiencias
en la parroquia "Pío XII" - de clase alta - y
en Canillejas, en la periferia de los nuevos barrios-dormitorio,
para continuar evangelizando en otras parroquias.

4- Aparece un itinerario
Frente al desafío con el que se
encontraba esta síntesis teológico-catequética
llevada por el grupo de las barracas de Madrid, se vio en seguida
que en las parroquias muchos usaban las catequesis para "revestirse"
aún más, como si se tratase de conferencias para
ilustrar la mente y enriquecer la cultura; en definitiva, no como
un camino de bajada y de kenosis, en el que hacer morir poco a
poco al hombre viejo, para poder ser repletos de la nueva creación
en el Espíritu Santo. La situación social era tan
grave que aparecía claramente la necesidad de un cristiano
más adulto, que supiese responder a los signos de los tiempos.
De este modo, apareció, poco a poco,
la renovación del Bautismo, como camino fundamental para
llegar a una fe adulta, capaz de responder al cambio de época
que se estaba verificando.
En las parroquias, mucha gente que frecuentaba
los sacramentos, estaba insuficientemente catequizada e ignoraba
en gran parte los contenidos del Bautismo. Abriendo un camino
de iniciación cristiana, estas personas encontraban, en
un camino de tipo catecumenal postbautismal, la posibilidad de
recorrer las etapas del Bautismo, que habían recibido de
pequeños.
Por lo que respecta al proceso neocatecumenal,
con sus etapas fundamentales, a la educación permanente,
al catecumenado para los no bautizados y al servicio a la catequesis,
véanse los respectivos títulos del Estatuto



5- Primer reconocimiento del Camino Neocatecumenal
El 30 de agosto de 1990, el Papa Juan Pablo
II, en la carta Ogniqualvolta (AAS-82.90,1513-1515) dirigida a
Mons. Paul Josef Cordes, entonces Vice-Presidente del Pontificio
Consejo Pro Laicis y delegado "ad personam" para el
apostolado de las Comunidades Neocatecumenales, concluía:
Después de más
de veinte años de vida de las Comunidades, extendidas por
los cinco continentes,
- teniendo en cuenta la nueva vitalidad que anima a las parroquias,
el impulso misionero y los frutos de conversión que resultan
del trabajo de los itinerantes, y, últimamente, de la obra
de las familias que evangelizan en zonas descristianizadas de
Europa y del mundo entero;
- considerando las vocaciones surgidas de este Camino para la
vida religiosa y para el presbiterado, y el nacimiento de Colegios
Diocesanos de formación al presbiterado para la nueva evangelización,
como el Redemptoris Mater de Roma;
- habiendo visto la documentación presentada por Ud.;
- acogiendo la solicitud a mí dirigida,
reconozco el Camino Neocatecumenal como un itinerario de formación
católica, válida para la sociedad y para los tiempos
actuales.
Deseo, por tanto, que los hermanos en el
Episcopado valoren y ayuden, junto con sus presbíteros,
esta obra para la nueva evangelización, para que la misma
se realice según las líneas propuestas por sus iniciadores,
en espíritu de servicio al Ordinario del lugar y de comunión
con él, y en el contexto de la unidad de la Iglesia particular
con la Iglesia universal.
El 24 de enero de 1997, en la audiencia
concedida a los iniciadores del Camino Neocatecumenal y a los
itinerantes, el Santo Padre animó a llevar adelante el
trabajo de redacción de un "Estatuto del Camino"
6- Los Seminarios "Redemptoris Mater"
Han nacido sobretodo gracias a la valentía
y al impulso misionero del Papa Juan Pablo II y de las familias
en misión, casi todas con muchos hijos, cuyo testimonio
de fe ha sido fundamental para la reevangelización y la
formación de nuevas parroquias. Se ha visto la urgencia
de abrir Seminarios para formar Presbíteros que pudiesen
hacerse cargo de las nuevas parroquias que las familias preparaban.
Ésta ha sido una de las razones del nacimiento de los Seminarios
Misioneros "Redemptoris Mater".
Las características de los Seminarios
Redemptoris Mater, que se rigen por Estatutos y Regla de Vida
propios, aprobados por los Obispos que los erigen, se pueden resumir
en cuatro aspectos fundamentales: Camino Neocatecumensal, Diocesaneidad,
Misionariedad e Internacionalidad.
Los Seminarios "Redemptoris Mater"
son diocesanos: o sea, son erigidos por los Obispos diocesanos
de acuerdo con el Equipo Responsable internacional del Camino
Neocatecumenal, y se rigen por las normas vigentes para la formación
y la incardinación de los clérigos diocesanos. Son
misioneros, esto es, los presbíteros formados están
disponibles para ser enviados por el Obispo a cualquier parte
del mundo. Son internacionales ya que los seminaristas provienen
de países y continentes diversos, sea como signo concreto
de la misionariedad, sea como signo de disponibilidad a ser enviados
a cualquier parte.
Pero la característica más
significativa de estos seminarios es su relación con el
Camino Neocatecumenal, es decir, con un itinerario de maduración
hacia una fe adulta, que prepara y suscita las vocaciones en muchos
jóvenes antes del ingreso en el Seminario, que les acompaña
en el tiempo de formación, y ordenados Presbíteros,
continúa sosteniéndoles en su formación permanente.
El Camino Neocatecumenal se convierte también en un medio
de evangelización para los alejados, en un instrumento
de la "implantatio ecclesiae" por medio de familias
que acompañan a los presbíteros y les ayudan en
su misión. Hasta hoy se han abierto 46 seminarios "Redemptoris
Mater" en los cinco Continentes.

7. Algunos datos sobre el Camino
Después de 30 años de obra
evangelizadora, la compleja realidad del Camino Neocatecumenal
se ha extendido en 105 países de los cinco continentes.
Hasta el año 2001, estaba presente en unas 5000 parroquias
de 880 diócesis, con más de 16.700 comunidades,
de las cuales unas 8000 en Europa, 7300 en América, 800
en Asia y 600 en África.
Cerca de 1500 seminaristas se están
preparando para ser Presbíteros para la Nueva Evangelización
en los 46 seminarios diocesanos misioneros «Redemptoris
Mater» que el Camino Neocatecumenal ha ayudado a abrir,
de los cuales 32 han sido ya erigidos canónicamente. Nacidos
a petición de los respectivos Obispos están distribuidos
así: 20 en Europa, 14 en América, 6 en Asia, 1 en
Medio Oriente, 3 en África y 2 en Australia. Desde el año
1989 han sido ordenados 731 presbíteros formados en los
Seminarios «Redemptoris Mater»
En los centros vocacionales, hay más
de 2000 jóvenes, que, ayudados por los propios catequistas
y por algunos presbíteros, están realizando una
primera verificación seria de su vocación, preparándose
para entrar en un Seminario «Redemptoris Mater». Numerosas
- unas 4000 - son las vocaciones de chicas jóvenes provenientes
de las Comunidades Neocatecumenales que en estos años han
entrado en monasterios, especialmente de clausura.