logotipo

img_google
 

Página extraída del libro

LA MEJORA DEL ALUMNADO Y EL GRUPO 

A TRAVÉS DE LA RELAJACIÓN EN EL AULA

Laureano J. Benítez Grande-Caballero

Barcelona, CISS-PRAXIS, 2001

para pedidos de la obra: www.praxis.es

                 (Otras obras del autor en : http://sapiens.ya.com/laureben )

 

La “EUTRAPELIA” (Virtud de la alegría)

Smile-catalog ©http://www.allposters.es

        “La fatiga corporal es tanto mayor cuanto la vehemencia puesta en la obra va creciendo, y así como la fatiga corporal se repone por el descanso orgánico, también la agilidad espiritual se restaura por el reposo espiritual. Sabiendo pues que el descanso del alma se halla en el placer, debemos buscar un placer apropiado que alivie la fatiga espiritual, procurando un rebajamiento de la tensión del espíritu... En la vida --dice Aristóteles-- es necesario cierto reposo, y para conseguirlo hacen falta las distracciones. Procuremos que en nuestro trabajo haya siempre una chispa de ingenio. Es obrar contra la razón el no concurrir a la alegría común o impedir el recreo de los demás... Al que tiene la gracia de convertir en motivo de recreo sano las palabras y las obras, le llamaremos “eutrapélico”.

(SANTO TOMÁS DE AQUINO, “Summa teológica”, cuestión 168)

* * * * * * * * * *

La verdadera educación

«La verdadera educación nunca puede inculcarse bombeando de afuera hacia dentro. Debe ayudarse, por el contrario, a su eclosión espontánea de dentro hacia fuera, desde los infinitos recursos de la sabiduría interior.

En occidente, el alma del hombre se preocupa principalmente en extenderse hacia el exterior. Su campo de acción es la pugna por el poder. Sus preferencias se inclinan decididamente hacia el mundo de la extensión, dejando de lado, incluso negando completamente, el dominio de la conciencia interna. El hombre pierde entonces su perspectiva interior, su conexión con  su ser interno. Juzga de su actividad por su propio movimiento, y no por la serenidad de la perfección, no por el reposo que existe en la bóveda estrellada, en la rítmica danza de la incesante creación... Prende fuego a su existencia, y canta locamente a la luz del incendio».

(RABINDRANATH TAGORE)  

* * * * * * * * * *

El despertar

 

        “La educación no es la simple adquisición de conocimientos, ni coleccionar y correlacionar datos, sino ver el significado de la vida como un todo... La inteligencia no es mera información, sino la capacidad para percibir lo esencial, lo que “es”, y educación es el proceso de despertar esa capacidad en nosotros mismos y en los demás... Desgraciadamente, el actual sistema de educación nos torna seres serviles, mecánicos  y profundamente irreflexivos. Aunque nos despierta el intelecto, interiormente nos deja incompletos, estúpidos, incapaces de crear.

      Sin una comprensión integral de la vida, nuestros problemas individuales y colectivos crecen y se agudizan en todos sentidos. El objetivo de la educación no es sólo producir simples eruditos, técnicos y buscadores de empleos, sino hombres y mujeres integrados, libres de temor, porque sólo  entre tales seres humanos puede haber paz duradera...

      La educación no debe estimular al individuo a que se ajuste a la sociedad, ni a que se manifieste en armonía negativa con ella, sino que debe ayudarlo a descubrir los verdaderos valores que suben como resultado de la investigación desapasionada y de la comprensión de sí mismo. Tal comprensión sólo viene mediante el propio conocimiento, que es el darnos cuenta de nuestro proceso psicológico total. La educación, pues en su verdadero sentido, es la comprensión de uno mismo, porque dentro de cada uno de nosotros es donde se concentra la totalidad de la existencia...”

J. KRISHNAMURTI (“La educación y el significado de la vida”, Ed. Orión, México, 1.972, págs. 11-15)

 * * * * * * * * * *

 

REPITE UN PENSAMIENTO, Y TENDRÁS UNA ACCIÓN;

 

REPITE UNA ACCIÓN, Y TENDRÁS UN HÁBITO;

 

REPITE UN HÁBITO, Y TENDRÁS UN CARÁCTER;

 

REPITE UN CARÁCTER; Y TENDRÁS UN DESTINO;

 

LUEGO CUIDA TU PENSAMIENTO DE HOY, PORQUE SERÁ

 

EL DESTINO DE MAÑANA.

 

Volver a página principal