Página extraída del libro

LA MEJORA DEL ALUMNADO Y EL GRUPO 

A TRAVÉS DE LA RELAJACIÓN EN EL AULA

Laureano J. Benítez Grande-Caballero, Barcelona, CISS-    PRAXIS, 2001

para pedidos de la obra: www.praxis.es

    (Otras obras del autor en : http://sapiens.ya.com/laureben )

 

                          

 

 

Extracto del Capítulo II de la obra

EJERCICIOS DE RELAJACIÓN

FÍSICA PARA EL AULA 

 

 

 

 

 

Exponemos a continuación el método de relajación física conocido con el nombre de "global", creado por Schutz.

El método global

 

Los métodos globales, basados en las técnicas propuestas por Schutz —suizo, al igual que Jakobson, creador del método conocido bajo el nombre de "analítico"—, tienen un enfoque fundamentalmente psicoterapéutico, pues su objetivo es conseguir un efecto sobre el nivel psíquico del paciente. De ahí que sean ampliamente utilizados en la “Terapia Cognitiva”, que persigue una reeducación de las pautas mentales.

En este sentido, consideran el proceso de la relajación de un modo sintético y global, donde la descontracción muscular no es más que un medio, un punto de apoyo con miras a obtener un una distensión mental. En cuanto a la relajación corporal, el método global se vale del poder sugerente de palabras e imágenes, siguiendo la técnica de la hipnosis, para inducir estados de quietud y pasividad. Si la relajación produce unos estados físicos determinados y claramente perceptibles, por ejemplo la sensación de calor y pesadez, un medio para relajarnos será decirnos mentalmente: “Mi brazo derecho está pesado...”, “Mi brazo derecho está caliente...”, con lo cual conseguiremos, por el efecto hipnótico de la sugestión sobre el inconsciente, la relajación del brazo derecho.

Como vemos, aquí no hay contracciones, ni movimientos voluntarios, ni fase dinámica. Estamos ante un método totalmente pasivo, que linda con los ejercicios de visualización del llamado control mental. En efecto, una vez conseguida la distensión física, la usamos como llave para acceder a la quietud mental usando palabras y/o imágenes que expresen claramente los estados mentales y/o emocionales que queremos conseguir. Si estamos nerviosos, nos repetiremos mentalmente: “Estoy tranquilo...”, o alguna frase parecida, o usaremos una imagen plástica que nos sugiera tranquilidad (la orilla del mar, un jardín hermoso...), o emplearemos a la vez una combinación de palabra e imagen, lo que resulta más eficaz. Si estamos tristes, la frase sería: “Ahora me siento alegre y feliz...”

El método es casi el opuesto del anterior, pues aquí se trata de sustituir la tensión o el factor negativo por su reverso en positivo. Si en el método de Jakobson la técnica consistía en tomar conciencia del sentimiento negativo (ira, temor, agresividad, angustia, culpa, etc.), aceptándolo en la conciencia para así disolver el aspecto oscuro producido por su represión, en el método de Schultz se trata, lisa y llanamente, de pasar por alto ese sentimiento cambiándolo a su opuesto positivo. La relajación física se utiliza, entonces, como la llave para poder acceder al subconsciente, pues este acceso sólo es eficaz en un estado de distensión que permita una correcta y clara grabación de los mensajes que se le transmiten por palabras e imágenes.

Es justo este contacto con capas más profundas de la personalidad el que dota a este método de su valor terapéutico, por lo cual es muy eficaz para trabajar nuestras emociones, ya que las emociones negativas pueden ser sustituidas por otras positivas grabándolas en el subconsciente con frases adecuadas, como veremos en el capítulo dedicado a la parte emocional.

Presentamos a continuación la programación completa del entrenamiento, en su versión más conocida. Recomendamos no cambiar las órdenes verbales de los ejercicios, pues eso disminuiría su automatismo sobre el subconsciente. Si la orden es “mis brazos están pesados”, deberemos usarla siempre así, y no cambiarla por otra, aunque sea parecida, tal como mis brazos están blandos”. El efecto hipnótico y sugestionador de los ejercicios se basa en la repetición constante de los mismos modelos, con el fin de crear un hábito en los niveles de nuestro cuerpo-mente.

Las órdenes verbales se repetirán 5 veces cada una, guardando pausas entre cada repetición para ahondar en la toma de conciencia de las sensaciones. La duración total de la práctica estará entre cinco y diez minutos.

  Programación de doce semanas

Semana 1:

- Mi brazo derecho está pesado.

- Mi brazo izquierdo está pesado.

- Mis dos brazos están pesados.

Semana 2:

- Mi brazo derecho está pesado.

- Mi brazo izquierdo está pesado.

- Mis dos brazos están pesados.

- Mi pierna derecha está pesada.

- Mi pierna izquierda está pesada.

- Mis piernas están pesadas.

- Mis brazos y piernas están pesados.

Semana 3:

- Mi brazo derecho está pesado.

- Mis brazos están pesados.

- Mi pierna derecha está pesada.

- Mis piernas están pesadas.

- Mis brazos y piernas están pesados.

Semana 4:

- Mi brazo derecho está pesado.

- Mis brazos y piernas están pesados.

- Mi brazo derecho está caliente.

- Mi brazo izquierdo está caliente.

- Mis brazos están calientes.

Semana 5:

- Mi brazo derecho está pesado.

- Mis brazos y piernas están pesados.

- Mi brazo derecho está caliente.

- Mi brazo izquierdo está caliente.

- Mis brazos están calientes.

- Mi pierna derecha está caliente.

- Mi pierna izquierda está caliente.

- Mis piernas están calientes.

- Mis brazos y piernas están calientes.

Semana 6:

- Mi brazo derecho está pesado.

- Mis brazos y piernas están pesados.

- Mis brazos están calientes.

- Mis piernas están calientes.

- Mis brazos y piernas están calientes.

- Mis brazos y piernas están pesados y calientes.

Semana 7:

- Mi brazo derecho está pesado.

- Mis brazos y piernas están pesados.

- Mis brazos y piernas están calientes.

- Mis brazos y piernas están pesados y calientes.

Semana 8:

Se practica el ejercicio 7 y, además, la frase: “Mi corazón late firme y tranquilo”.

Si hay problemas para sentir los latidos cardiacos, se puede utilizar alguna técnica que lo facilite, como ponerse la mano derecha en el corazón, o juntar las manos haciendo contacto por las yemas de los dedos, o cualquiera otra que sirva a tal efecto.

Si el ejercicio provoca algún tipo de problema (angustia, incomodidad, excesiva fuerza del latido, arritmia, etc.), puede dejarse para la semana 11.

Semana 9:

    Se parte del ejercicio 8, hecho de forma más abreviada, y se añade de la frase: “Me siento respirar”, haciendo una pequeña pausa entre las palabras “siento” y “respirar”.

Semana 10:

    Partiendo del ejercicio de la semana anterior, efectuado con más rapidez, se añade al final la orden: “Mi vientre está blando y caliente”.

    Por “vientre” entendemos un punto situado en el interior del abdomen, en el punto medio entre el esternón y el ombligo, y próximo a la espina dorsal.

    Hay que saltarse este ejercicio en caso de diabetes o cualquier enfermedad gastrointestinal (úlceras).

Semana 11:

- Mi brazo derecho está pesado y caliente.

- Mis brazos y piernas están pesados y calientes.

- Mi corazón late firme y tranquilo.

- Me siento respirar.

- Mi vientre está blando.

- Mi frente está fría.

Si este ejercicio produce mareo, se puede hacer tendido de espaldas.

Semana 12:

    Se realiza el ejercicio de la semana 11 y, al final, se dan órdenes verbales específicas para aquellos órganos corporales que se quieran potenciar, o para crear actitudes mentales positivas que nos sean necesarias.

    Dentro de la gran variedad de fórmulas que pueden utilizarse, la hay que dependerán del momento concreto (un problema puntual de salud que se tenga, por ejemplo), pero hay otras de alcance general, que hacen referencia a un estado de quietud mental y sosiego interior, siempre necesarios y que, en mi opinión, deberían preceder a las órdenes corporales, pues muchas veces el origen de un problema físico está en una tensión excesiva. Pondremos un ejemplo:

- Se realiza el ejercicio 11.

- Frases generales de quietud (pueden repetirse varias):

- me siento tranquilo y en paz.

-  todo mi cuerpo está pesado y caliente.

- mi mente está vacía y calmada.

- siento ahora una gran paz interior.

- ...

Frases específicas para determinados órganos (según el problema que se quiera solucionar):

- mi cabeza está fría (dolores de cabeza).

- respiro tranquila y profundamente (crisis de asma).

- mi garganta está fría, mi pecho está caliente (tos).

- mis manos y pies están calientes (manos y pies fríos).

 

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