Discursividad y poética intuitiva en
Rosas negras
de Juan Carlos Lucano
Ricardo Cotrina
Cerdán
La poesía, al ser
considerada como lenguaje esencialmente emotivo, está sujeta a una
estructura lógica subjetiva y personal, a juicios de belleza y otros
juicios de valor estético que podrían formularse como formas
estilísticas.
En este sentido,
Juan Lucano, en Rosas Negras, asume la práctica de una poesía sumamente
intuitiva, con un lenguaje poético quebrado, centrado en impresiones
tropológicas encriptadas conscientemente.
Juan, desde sus
inicios, enfrenta el ejercicio de una poemática instintiva que a mi
juicio es autoconsciente y que nuestro intelecto percibe como un élan
vital inevitablemente cerrada y deformada.
Todos los poemas
muestran elementos simbólicos básicos que funcionan como imágenes que
emergen del subconsciente individual del poeta. La búsqueda de actantes
arquetípicos, en todos sus poemas, pretenden explicar la fuerza de sus
escenas obscuras. En este marco de reflexión, su discursividad es
autoexpresión y simboliza la morfología de su sensitividad,
articulada a su vida emocional e historia, y recuperada para ejercer
un acto de catarsis. Por ello, cada frase adquiere calidad de signo
icónico con propiedades de valor psicoemocional, y que ilustra la
naturaleza de la percepción intuitiva de realidades desconfiguradas que
nunca inician ni terminan; y que, sin embargo, interprelan al lector de
modo violento y con una fragilidad semántica que marca una distancia
psíquica con la experiencia estética del lector. La interpretación del
texto, por esta razón, debe intentarse desde el concepto de empatía,
apelando a métodos introspectivos.
La estética
analítica, en este sentido, ha de permitirnos reconstruir el mensaje
poético que subyace en el discurso expresivo de Rosas Negras con el fin
de clarificar el lenguaje y resolver las dificultades semánticas que
plantea.
En Rosas Negras hay
que admirar la expresión de lo más íntimo, de lo más raro, de lo más
oscuro, como el efecto del relámpago y del estallido de las palabras del
artesano en el yunque de la poética;
los modos
del inconsciente, el esfumino, los moldes quebrados de la sensibilidad,
lo intraducible de la sensación y el pensamiento, el alma de las
palabras y la virtualidad de sus vivencias; el sentido evocatorio, lo
simple y lo sutil; los puntos suspensivos del subconsciente poético, su
alquimia sensitiva y el duro acero negro que se funde en su discurso.
En síntesis, podría
concluirse que el principal valor de su poesía, consiste, no en lo que
dice, sino en lo que sugiere y hace pensar. Su arte poético evocador,
es el arte emocional, que obra por sugestión, el que necesita, para ser
sentido, de un receptor abierto que sea un alma instrumentada de
inteligencia emocional.