| LA
LÍRICA EN ROMA
HORACIO |
| Página principal | Contenidos | Teatro | Historiografía | Oratoria | Poesía épica | En la PAU | Apéndice | Bibliografía |
En la época primitiva no se puede hablar de poesía, sino de verso. Los restos más primitivos de poesía? lírica que encontramos en Roma se refieren a fórmulas rituales: 1.- El canto de los Arvales (carmen fratrum Arvalium).
Y el canto de los Salios (carmen Saliorum).
La primitiva lírica romana tenía una versificación muy peculiar: el verso Saturnio, que es la más antigua forma de versificar en Roma. No se sabe a ciencia cierta si este tipo de verso se basaba en la cantidad, como el verso griego y el romano posterior, o en el acento, como lo hacemos nosotros. Tampoco se conocen sus reglas. Es posible que fueran menos precisas que las que había en la época clásica. Tenían otros mecanismos además de la cantidad de las sílabas y el acento, como la aliteración y la rima. Los primeros poetas Livius Andrónicus, Cnaeus Naevius y Quintus Ennius son más bien poetas épicos y dramáticos. Tal vez, el primer poeta lírico reconocido sea Lucilio (180 - 103 a. C). Era amigo de Escipión el Africano y de Laelius. Escribió 30 libros de Satyrae, en las que trataba todo tipo de temas: políticos, morales, literarios, gramáticos, etc. generalmente con un espíritu mordaz y polémico: golpea con fuerza y hiere profundamente. El término satira/satura expresa mezcla, revuelto, es decir, que bajo el título de Satyrae se puede tratar cualquier cosa. El significado español de este término, indicando crítica dura y mordaz contra todo tipo de personas, procede del uso que se ha dado a este tipo de poesía desde tiempos antiguos. Los principales representantes de la lírica latina son: Catulo, Ovidio, Virgilio, Horacio, Tibullo, Propercio, Persio y Juvenal, además del representante de la poesía didáctica: Lucrecio.
Durante la época de Augusto la lírica latina llegó a su más alta cima. Autores como Virgilio, Horacio, y Ovidio se pueden contar con los más famosos poetas de todos los tiempos. Virgilio, además de poeta épico, sobresale también por su poesía lírica: Las Bucólicas (véase en el tema de la Poesía épica) Ovidio, juntamente con Tibullo y Propercio son los reyes de la elegía.
|
|||||||||||||||||
Gracias a la generosidad y a la inteligencia de su padre, Horacio pudo ir a completar sus estudios filosóficos a Atenas. Allí le llegó la noticia de la muerte de César, y de los consiguientes problemas que se originaron en Roma a raíz del asesinato del dictador. Horacio pertenecía al círculo de los jóvenes partidarios de la república, causa que veían defendida por Bruto. Éste lo encontró cuando fue a Grecia a reclutar soldados para su ejército, y le confirió el cargo de tribuno de los soldados. Participó en el año 42 en la batalla de Filippos, y como él bien dice, no tenían nada que hacer contra el ejército de Antonio y Augusto. Por ello, en el momento de la derrota fue uno de los que tiró el escudo y huyó. Él nunca lo consideró deshonroso. Se benefició de la amnistía decretada por el triuvirato (Augusto, Marco Antonio y Lépido)
Mecenas despreciaba la vulgaridad y se dejaba llevar por una elegancia discreta y refinada al mismo tiempo. El año 33 a. C. Mecenas le regaló una casa de campo en la Sabinia. Augusto quiso hacer de Horacio su secretario epistolar, pero él no se aprovechó de la situación para trepar en los distintos cargos de la administración. Prefería esa “aurea mediocritas” que se podría interpretar como una medianía tranquila y sin sobresaltos, pero que al mismo tiempo produce tanto placer que se puede comparar con el oro. Conservaba su ocio sin molestar a nadie en provecho de sus letras y de la filosofía. Su vida se desarrollaba entre Roma y su finca de la Sabinia, de una forma tranquila que le permitía dedicarse a sus poemas. El año 8 a. C. murió Mecenas no sin antes haber recomendado a Horacio delante de Augusto. Pero el mismo Horacio murió poco después de una manera repentina y sin haber podido redactar su testamento. Lo que no fue óbice para que delante de todos los que pudieron oírle decretase que Augusto era el destinatario de todos sus bienes. Se le hicieron unos suntuosos funerales y se le enterró cerca de donde había sido enterrado Mecenas. Era un hombre rechoncho y tranquilo (brevis atque obesus), debido a su complexión. Augusto lo comparaba con un pequeño tonel. Tenía una piel fresca y los ojos negros. Fue encaneciendo con la edad. Se encolerizaba con mucha facilidad, pero también se tranquilizaba en seguida. Supo gozar sin estridencias de todos los placeres del campo y de la ciudad, de la sociedad más escogida de Roma y de la soledad de su finca. Fino observador y agudo psicólogo nada le pasaba inadvertido. Su moral era la de la moderación, práctica y realista. Se defendía cuando se le atacaba y se enfadaba cuando alguien escribía mal o con malos versos. Era bastante egoísta y no tuvo nada de héroe.
Horacio se dice epicúreo y tiene como maestro a Epicuro; siguiendo a su maestro busca en todo la "aurea mediocritas", es decir, gozar de la vida, y, para gozarla bien, hay que ser moderado en los placeres, guardar la tranquilidad del alma en todo momento, saber contentarse con poco, aprovechar el presente (carpe diem) pues la muerte vendrá enseguida. Horacio está sensibilizado con el honor y la grandeza de Roma. Augusto quiso dar relieve a la religión y a las costumbres de los antiguos romanos. Para ello pensó que iba a tener la ayuda inestimable de Horacio. Éste cantó sentimientos patrióticos que no le eran extraños. Sin embargo su tono es más frío e impersonal cuando alaba en sus odas la austeridad de los antiguos romanos y su coraje civil y militar. El estilo de Horacio es importante por su justeza, su perfección, por la precisión neta de sus imágenes y por la unión acertada de palabras nuevas. No es prolijo pero a veces se le nota cierto artificio sobre todo en el empleo de los nombres propios, a imitación de los líricos griegos. A lo largo de su carrera se nota un progreso evidente. Comienza imitando a Lucilio, pero cada vez su inspiración es más personal y se hace más exigente tanto en el fondo como en la forma: la versificación es más rigurosa a medida que pasa el tiempo, y consigue que sea auténticamente latina. El apogeo de su talento lírico está en el libro tercero de las “Odas”. A medida que pasa el tiempo se le va afirmando el carácter romano, tanto en ideas como en vocabulario. Llegó a ser clásico, según su predicción, pero no llegó a ser popular: "Odi profanum vulgus et arceo". |
|||||||||||||||||||||||||||
|
2.- LOS TÓPICOS HORACIANOS |
|
Los topica o lugares comunes son un asunto muy antiguo en la literatura. Ya los griegos los usaron y los denominaron con el nombre de tópicos, haciendo referencia a la palabra griega topoV, que significa lugar. Aristóteles había escrito un tratado sobre este tema. Cicerón, en un escrito que lleva por título precisamente Topica, hace un resumen de memoria del libro de Aristóteles. Se trata de desarrollar asuntos repetidos que podrían dar lugar a desarrollos posteriores, pero ya conocidos por el público. Bien es verdad que el autor latino que ha proporcionado más expresiones latinas al acervo cultural de Europa es Cicerón. Sin embargo Horacio nos ha dejado unas cuantas perlas, expresiones concisas, contundentes, expresivas, que han tenido mucho éxito en la filosofía y en la literatura universal, e, incluso, en el habla popular. ¿Quién no ha oído decir Carpe diem, Beatus ille, por ejemplo? No todas ellas son de propia cosecha, ya que muchas, como hemos apuntado anteriormente, procedían de la tradición literaria y filosófica griega. Sin embargo, han hecho fortuna a partir de Horacio. Numerosas son las frases de Horacio que han llegado a ser tópicos, es decir, que, vengan o no vengan a cuento, se dicen o se escriben. Sin embargo también nos han quedado otras muchas menos conocidas, que merece la pena descubrir, porque, en unas pocas palabras, son un compendio de sabiduría. Estas expresiones, junto con otras de diversos autores, han sido adoptadas por filósofos, moralistas o literatos posteriores para explicar en pocas palabras y con contundencia todo un razonamiento filosófico, moral o literario. Se pueden comentar bajo muchos puntos de vista. ¿Qué dice? ¿Qué quiere decir? ¿Cuál es su contexto? ¿Qué nos evoca? ¿A qué situaciones alude? ¿En qué momento de su vida lo dijo? ¿A quién van dirigidas? Etc. |
| Para saber más de los Tópicos Horacianos y de otros aforismos, ver |
|
Los tópicos subrayados están comentados más abajo. Para acceder al comentario, haga clic en ellos. |
|
1.- Ab ovo usque ad mala. (Sermones, 1, 3, 6) (Desde el huevo a las manzanas) |
|
2.- Aliquando bonus dormitat Homerus. (Ars poetica, 359) (En ocasiones hasta el buen Homero echa un sueñecito) |
|
3.- Aequam memento rebus in arduis servare mentem. (Odas) (Acuérdate de conservar la mente despejada en los momentos difíciles) |
|
4.- Amoto quaeramus seria ludo. (Una vez dejado de lado el juego, busquemos las cosas serias) |
|
5.- Aurea mediocritas. (Odas, 2, 10, 5) (La dorada medianía) |
|
6.- Aut insanit homo, aut versus facit (Satiras, II,.VII, 117) (O el hombre está loco o hace versos) |
|
7.- Beatus ille. (Epodos, 2, 1) (Dichoso aquél) |
|
8.- Bella detesta matribus (Las guerras detestadas por las madres) |
|
9.- Bis repetita placent (Las cosas repetidas agradan) |
|
10.- Caelum, non animum mutant qui trans mare currunt (Epistulae, I, XI, .278) (Los que corren al otro lado del mar no cambian ni el cielo ni el espíritu) |
|
11.- Carpe diem. (Odas, I, 11, 8) (Aprovecha el día) |
|
12.- Crescentem sequitur cura pecuniam. (Odas) (Cuanto más crece el dinero más crece la preocupación) |
|
13.- Cui placet alterius, sua nimirum est odio sors. (Epistulae) (A quien agrada lo del otro su suerte se convierte en cosa odiada) |
|
14.- Cura esse quod audis. (Preocúpate de ser lo que oyes que eres) |
|
15.- Decipimur specie recti. (Somos engañados con la apariencia de verdad) |
|
16.- Dimidium facti, qui bene coepit, hebet. (Epistulae 1, II, 40) (Un buen principio es la mitad del hecho) |
|
17.- Dulce est desipere in loco. (Odas) (Es cosa agradable un momento de locura) |
|
18.- Dulce et decorum est pro patria mori. (Odas III, 2, 13) (Es dulce y honroso morir por la patria) |
|
19.- Eheu fugaces labuntur anni (Odas) (¡Ay! ¡cuán rápidos se pasan los años!) |
|
20.- Est modus in rebus; sunt certi denique fines quos ultra citraque negat consistere rectum. (Saturae) (Hay una medida para las cosas; al final hay ciertos límites más allá o más acá de los cuales el bien no puede subsistir) |
|
21.- Exegi monumentum aere perennius. (Odas, III, 30, 1) (He levantado un monumento más duradero que el bronce) |
|
22.- Gaudet equis canibusque et aprici gramine campi. (Disfruta con los caballos, con los perros y con los campos llenos de hierba) |
|
23.- Genus irritabile vatum. (Epistulae, cfr. Ars poetica 24)(Epistulae, 2, II,109) (Raza insoportable de los poetas) |
|
24.- Graecia capta ferum victorem (captorem) cepit et artes intulit agresti Latio. (Epistulae, 2, 1, 156) (Grecia capturada, capturó a su feroz capturador) |
|
25.- Iactes et genus et nomen inutile (Odas) (Es necio quien se jacta de su estirpe y de su nombre.) |
|
26.- In amore haec sunt mala: bellum, pax rursum. (En el amor son malas las dos cosas: la guerra y la paz de nuevo) |
|
27.- In medias res (Ars poetica 148) (Al meollo de la cuestión) |
|
28.- In vitium ducit culpae fuga. (La huída de la culpa lleva al vicio) |
|
29.- Ira furor brevis est. (Epistulae) (La ira es como una locura breve) |
|
30.- Laudator temporis acti. (Ars poetica) (Adulador de tiempo pasado) |
|
31.- Mors ultima linea rerum est. (Epistulae, I, XVI, 79) (La muerte es la meta de todas las cosas) |
|
32.- Multa renascentur quae iam cecidere. (Ars poetica, 70) (Muchas cosas que cayeron, han vuelto a nacer) |
|
33.- Nec scire fas est omnia. (Odas) (No es posible saberlo todo) |
|
34.- Nescit vox missa reverti. (Ars Poetica 390) (La palabra que ha salido de la boca no sabe volver) |
|
35.- Nil mortalibus arduum est. (Odas, I, 3, 37) (No hay nada demasiado difícil para los mortales) |
|
36.- Non omnis moriar. (Odas, III, 30, 6). (No moriré del todo) |
|
37.- Nunc est bibendum (Ahora hay que beber) |
|
38.- O, imitatores, servum pecus. (Epistulae) (¡Oh imitadores, rebaño servil!) |
|
39.- Odi profanum vulgus et arceo. (Odas, III, 1,1) (Odio al vulgo profano y lo rechazo) |
|
40.- Omne tulit punctum qui miscuit utile dulci (Ars Poetica) (Ha triunfado quien unió lo útil con lo agradable.) |
|
41.- Pallida mors aequo pulsat pede pauperum tabernas regumque turres. (Odas I, 4, 13 - 14) (La muerte pálida golpea con el mismo pie las chozas de los pobres y las torres de los reyes) |
|
42.- Parturient montes, nascetur ridiculus mus. (Ars poetica, 139) (Parirán los montes y nacerá un ridículo ratoncillo) |
|
43.- Permitte divis cetera. (Odas) (Encomienda a los dioses las demás cosas) |
|
44.- Pulchre, bene, recte. (Ars poetica, 428) (Con hermosura, bien y con corrección) |
|
45.- Quid aeternis minorem consiliis animum fatigas? (Odas) (¿Por qué fatigas el espíritu débil con proyectos eternos?) |
|
46.- Quid de quoque viro et cui dicas, saepe videto. (Epistulae) (Considera a menudo qué dices, acerca d |