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El vasco ha sufrido muchos importantes cambios
fonéticos; además del hecho de que gran parte del
vocabulario vasco es de origen latino o románico,
cuestiones que los "descifradores mágicos" hacen
ímprobos esfuerzos por ignorar.
Sin embargo, la imposibilidad de traducir el íbero
mediante el vasco moderno puede ser una
demostración seria en contra de la teoría
vascoiberista.
¿Por qué unos rasgos íberos se interpretan tan
bien (aparentemente) mediante el vasco y otros
parecen de mundos distintos?
De hecho, se considera que la lengua aquitana es
vasco antiguo. Ello se debe a la coincidencia
entre elementos de los onomásticos aquitanos y el
léxico vasco. De esta manera, entre los nombres
aquitanos de hombre encontramos CISON, HANNA,
SEMBE y SENIUS, que pueden compararse con el vasco
'gizon' "hombre", 'anai' "hermano", 'seme' "hijo"
y 'sehi'/'sein' (*'seni') "niño"; mientras que
entre los de mujer ANDERE y NESCATO con 'andre'
"señora" y 'neska' "niña". Tenemos asimismo la
ciudad de ELIMBERRIS y la tribu de los AUSCI, a
comparar con 'iri-berri' "ciudad nueva" y 'euskal'
"vasco".
La lengua aquitana sólo se conoce por unos cuantos
nombres propios documentados en textos griegos y
latinos; es decir, no existen inscripciones
aquitanas. Además de unos pocos topónimos y
tribónimos transmitidos por escritores griegos y
latinos, el grueso de los datos proviene de
inscripciones romanas halladas en Aquitania
(básicamente en el lado izquierdo de la cuenca
alta del Garona), en las que se encuentran
antropónimos y teónimos indígenas, pero existen
también unas pocas breves inscripciones latinas
sobre plomo que se han encontrado en el río Rhin
(en Hagenbach) y que presentan antropónimos
aquitanos; escritas probablemente por soldados
aquitanos que servían en el ejército romano.
Y entre los comentaristas, destaco las siguientes aportaciones:
Estrabón cuenta que los tarbetanos, una tribu
aquitana, guardaba en textos las poesías de sus
antepasados. Estos textos, escritos antes de la
llegada de Roma, sólo podían estar en alfabeto
ibero.
Sorprende la tremenda y sorprendente homogeneidad
que presenta el idioma ibero; cómo puede ser esto
en un pueblo que no tiene una unidad política ni
es uniforme, más aún cuando se ha comprobado que
entre pueblos de una notable aparente uniformidad
son comunes la aparición de dialectos y
subdialectos muy marcados. ¿Por qué no ocurre esto
con los iberos? Pues esto es porque no era una
lengua originaria de los iberos, sino tomada por
las aristocracias y príncipes dominantes por ser
una lengua que facilitaba el intercambio comercial
entre diferentes pueblos. Sobre su origen apunta
las similitudes encontradas entre el aquitano y el
ibero y que pudo venir por el norte
El ibérico podría ser una lengua ‘franca’, de
comunicación entre distintos pueblos, debido al
mayor nivel cultural que alcanzaron. No hay que
olvidar que muchos de los textos ibericos se
supone que tienen carácter comercial.
También es destacable el rápido declinar del uso
del ibérico (ante la llegada del latín),
comprensible si se tratase de lengua vehicular.
Persio
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