FRANCMASONERIA PROGRESISTA UNIVERSAL
JURISDICCION DE LA GRAN COLOMBIA
RITO PRIMITIVO

Francia: La Enciclopedia

La Enciclopedia


Origen del Movimiento de la Ilustración.

El desarrollo económico, político y social de Inglaterra y Holanda durante el siglo XVII, repercutió en la Francia monárquica absolutista de Luis XIV, dando un impulso poderoso a la iniciación de un movimiento progresista, conocido con el nombre de "Ilustración", que tuvo su mayor incremento a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, culminando en la Revolución Francesa del año de 1789.

Recogiendo las enseñanzas del filósofo francmasónico inglés del siglo XVII, Juan Locke, que proclamó "el derecho natural a la vida, a la libertad y a la propiedad", los filósofos y escritores franceses de la época de la "Ilustración", desarrollaron aquel pensamiento, convirtiéndolo en una filosofía social llena de fuerza y vigor.  Esto fue posible, en parte, debido al desarrollo de las ciencias de esta época y, en parte, a los nuevos descubrimientos técnicos y científicos que impulsaron la marcha progresiva del capitalismo industrial, cuyo crecimiento precipitado se atribuía al exceso de las acumulaciones de los productos de piratería, cuando Inglaterra abandonó la política proteccionista de este sistema.

El movimiento de la "Ilustración" apareció a raíz del escepticismo religioso y la lucha por la libertad de pensamiento, que fueron provocados por la Francmasonería Primitiva Universal, al retornar los componentes de esta Institución a Francia, a principios del siglo XVII, después de casi siglo y medio de ausencia, por causa de la persecución de sus hombres por la monarquía absolutista de la Inquisición que se inició con la aparición de la funesta Compañía de Jesús y se recrudeció con la muerte de Francisco I.

Los francmasones progresistas franceses, que aprovecharon durante su exilio las enseñanzas y las prácticas de sus hermanos ingleses, en los tiempos de la República de Cromwell, y de los holandeses, en la época de Juan Witt, se lanzaron de lleno a la lucha contra el gobierno decadente de la monarquía y del clero, pidiendo la libertad de pensamiento, de prensa, de reunión y asociación, de conciencia religiosa, etc., criticando las lacras y la putrefacción de las instituciones políticas, sociales y religiosas caducas, de entonces.  En su labor, los francmasones progresistas fueron ayudados principalmente por los hugonotes y más tarde por hombres ilustres, como el deísta Voltaire, propagador del newtonianismo, el teísta presbiteriano Jacobo Rousseau, el constitucionalista Montesquie, etc. (Los escritores conservadores y reaccionarios pretenden, generalmente, adjudicar con cierta intención todo el triunfo de la "Ilustración" a estos tres hombres, opacando la labor de los demás. N. del T.).

Los Enciclopedistas y su obra.

Ya al final de la primera mitad del siglo XVIII, el grupo francmasónico progresista organizado por el Médico Julián La Mettrie, al que pertenecieron varios libreros de París, resolvió editar la "Enciclopedia" y solicitó, en forma conveniente, permiso oficial (el privilegio) del gobierno para este fin.  El canciller d'Aguesseau, previo acuerdo con el rey, resolvió favorablemente la petición en Enero de 1746, aceptando a Dionisio Diderot como editor responsable.  Juan Le Rond D'Alambert, miembro activo de la agrupación francmasónica mencionada y célebre investigador científico de entonces, fue nombrado su colaborador adjunto, al que se encomendó la redacción del "Discurso preliminar de la Enciclopedia", en el que debía reflejarse los puntos de vista ideológicos oficiales del Supremo Consejo de la Francmasonería de Francia respecto a la obra emprendida, sin mencionar abiertamente la existencia de aquella Institución secreta, para evitar los ataques prematuros de los jesuitas y de los jansenistas.  Además, fueron invitados para colaborar en aquella obra gigantesca de su tiempo todos los hombres progresistas de entonces y los sabios más destacados.

En octubre del año de 1750, aparecieron los primeros prospectos relativos a la obra y fueron abiertas las suscripciones.  El primero de Julio de 1751 principió la distribución del primer tomo, que provocó desde luego las protestas del clero y de los jesuitas.  El segundo tomo apareció en Enero de 1752 y su distribución fue suspendida por Malesherbes, a petición de su padre Guillaume Lamoignon, Canciller de entonces.  En Febrero del mismo año apareció la resolución del Consejo de Estado prohibiendo la circulación de los dos primeros volúmenes.  En 1753 d'Argenson levantó la prohibición y apareció el tercer volumen con un prefacio de D'Alambert.  

En los cuatro años subsecuentes salen cuatro volúmenes más; los jesuitas desencadenan su campaña y el gobierno dicta en el año de 1757 medidas drásticas contra la impresión y venta de obras clandestinas, atemorizando a los libreros.  En el año de 1759, (23 de Enero) el Procurador General denuncia la Enciclopedia ante la reunión de las Cámaras y el 8 de Marzo el Consejo de Estado retira el privilegio de la publicación y venta de la obra.  En vista de esta situación, Diderot no se desalienta y organiza una comida en la casa de Le Breton, con asistencia de D'Alembert, d'Holbach, d'Jaucourt y los libreros, donde se toma la resolución de la continuación clandestina de la Enciclopedia.  Mientras tanto, Malesherbes obtiene del rey un nuevo privilegio para una "Recopilación de mil láminas grabadas en cobre sobre las ciencias, las artes liberales y mecánicas", destinadas a servir de transición para la reanudación de la obra.

El papa de Roma la condena el día 3 de Septiembre de 1759, lo que provoca mayor interés entre el público por conocerla.  En 1763, Sartin, "amigo de treinta y cinco años" de Diderot, remplaza a Malesherbes en la dirección de la Librería y activa la impresión clandestina de los últimos volúmenes.  En 1765 se distribuyen clandestinamente diez tomos de texto y cinco de láminas y en 1767 la obra aparece íntegra, a pesar de tan grande oposición y tan encarnizadas persecuciones.

Así triunfó la Francmasonería Primitiva de Francia, y con ella la Universal, en su lucha contra el feudalismo en el terreno económico, político y social, en representación de la burguesía progresista y revolucionaria, exaltando los valores de la ciencia, de la razón y de la técnica al servicio de la comunidad, oponiéndose decididamente al orden instituido de entonces y proclamando como único remedio la revolución, que se inició al fin en 1789, muertos ya los autores y muchos de los colaboradores de la "Enciclopedia".

Así fue cómo en unos cuantos años los Enciclopedistas conmovieron los cimientos de la cultura de la vieja Europa, transformaron sus instituciones caducas, políticas y legales, y remplazaron los anticuados sistemas de creencias y pensamientos.

Claro, que para lograr todo esto, sus agrupaciones francmasónicas afines, esparcidas por todos los Estados europeos, las ayudaron propagando y defendiendo la libertad, como un derecho que tienen todos los hombres para disponer en forma conveniente de sus personas y de sus bienes, sin infringir los principios del derecho natural.  Proclamaron, además ,la igualdad de todos los hombres ante la Ley y ante las posibilidades de progresar.  Oponían al derecho divino de los reyes el principio de la soberanía de los pueblos, enajenable e indivisible y manifestada a través del sufragio universal.  Luchaban por la separación de la Iglesia del Estado, por la libertad de conciencia religiosa de los individuos y por la prohibición al clero de inmiscuirse en asuntos políticos.  Pedían la implantación de la enseñanza laica y científica, libre de la tutela clerical.  Abogaban por la abolición de la justicia de los privilegiados y el establecimiento de los Tribunales comunes de acuerdo con las costumbres y leyes de los pueblos, etc.

Siendo la Francmasonería Progresista una agrupación universal, sus componentes no se limitaban a propagar los principios revolucionarios de los Enciclopedistas en Francia o en Europa únicamente, sino en todo el mundo.  De esta manera, la emancipación de los demás paises coloniales y la abolición de la esclavitud formaban parte de su programa de acción.

"Actuación de la Francmasonería Primitiva en la Emancipación de América y Labor Progresista de Francisco de Miranda", por J. M. Antioqueño, traducida del francés por S. Bradt. Extractos.

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