¡NUNCA MÁIS!
A José Hierro,
poeta que tanto amó los mares del Norte
y que falleció el mismo día que nació
este poema.
21 de diciembre de 2002.
Al fin y al cabo,
cualquier sitio
da lo mismo para
morir:
el que se aroma de romero,
el tallado en tierra
o en nieve,
el empapado de
petróleo.
Que los mirlos sigan
siendo negros,
verdes los montes y
áridos los desiertos.
Que mantengan su
color azabache mis playas isleñas,
negras
hijas del fuego y de los mares azules.
Que las mareas
vuelvan a mancharse
solamente de sueños
y espuma.
Que sonría de nuevo
la mirada
del niño
entristecido
que quiere que lo
llamen marinero.
Que retorne su madre
a buscar el marisco
cuando bajan las
aguas a encontrar otros mares.
Que su padre trabaje
en la mar
sin mancharse las
manos de pecados ajenos.
nunca más...
¡Nunca máis!