La mayoría de las veces es especialmente difícil acceder a textos escritos dirigidos a menores, y más concretamente para menores con ceguera o dificultad visual grave. Sobre todo cuando la necesidad apremia o cuando los recursos quedan lejos; peor aún, cuando los dos casos se dan simultáneamente. Se agotaron las existencias, el correo funciona mal, se pidieron las referencias, o están equivocadas, se solicitó un cuento o un relato de "un día para otro", y un sin fin de etcéteras se unen a la disfunción visual en el fatal conjuro de que "nuestro pequeño o joven ciego" no disponga del texto solicitado por su maestro o su maestra de escuela.
Los medios técnicos de que disponen los pequeños y jóvenes ciegos, unidos a la red y a la voluntad y al trabajo de muchos, puede paliar el efecto aludido. A los enormes recursos de que disponen numerosas instituciones en el elenco internacional en pro de las personas ciegas, el binomio tiflotecnología-red pone a disposición de todos, también de las personas con ceguera, entre otras posibilidades, la de poder gozar de la literatura universal, infantil y juvenil, para más señas, a la par que cumplir con su tarea de escolar, llevando el contenido de la obra solicitada como uno más de los alumnos de su escuela.
Conscientes de que lo que apuntamos es más frecuente de lo que pudiera parecer, desde esta sección, dedicada a que los más pequeños, si pueden acceder a la red por sí mismos, o a que sus padres, madres o profesionales, como fieles recabadores de recursos para sus pupilos, se intenta hacer más fácil la labor de llegar a aquellas páginas de la red que albergan cuentos, adivinanzas, trabalenguas, fábulas, relatos cortos..., "literatura menor" destinada a los más pequeños, y no tan pequeños. Recursos didácticos destinados a fomentar la lectura en la gente menuda. Los lectores de pantalla, los programas específicos, los instrumentos apropiados o la tecnología dispuesta al efecto, por si hace falta, para su conversión a braille, harán el resto. |