Pérgamo
Método de alfabetización para personas adultas ciegas
Guía didáctica (Volumen IV)
Transcripción del texto de en
braille: Mª
Victoria Patricio Moreno
Interedvisual
Pérgamo
Método de alfabetización para personas adultas ciegas
Guía didáctica (Volumen IV)
Autores:
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José Antonio
Astasio Toledo
-
Plácido González
Paredes
-
Ismael Martínez
Liébana
Edita: CBC de la ONCE. Madrid, 1993.
Transcripción: Mª Victoria
Patricio Moreno
Método de alfabetización para personas adultas ciegas “PÉRGAMO”.
…..
Volumen IV.
…..
Guía Didáctica
Con la publicación del presente Método de Alfabetización, se culmina
un proceso iniciado en las Jornadas de Estudio sobre Educación de Personas
Adultas que, convocadas por la Sección de Educación, tuvieron lugar en Junio de
1991 y a los que asistieron profesores implicados en la acción educativa con
este colectivo. Dicho profesorado planteó la urgente necesidad de disponer de
material de lecto.escritura específica.
La Sección de Educación constituyó un Equipo de Trabajo con el
cometido, ahora concluida de diseñar, experimentar y publicar un método de
alfabetización destinados a personas ciegas adultas.
Cuando hablamos de “alfabetizar” rápidamente nos viene a la mente el
concepto “analfabetismo”; pero, al respecto, habría que diferenciar las
distintas acepciones del término:
-
Inicial o absoluto: el que presentan aquellas
personas que, por diversas razones, nunca asistieron a la escuela, o la
abandonaron prematuramente y carecen por tanto de las capacidades básicas de
lecto-escritura.
-
En retroceso: originado por el olvido y el desgaste
de conocimientos adquiridos no actualizados.
-
Funcional: manifestado por el déficit en
conocimientos básicos que la sociedad demande para desenvolverse adecuadamente
en ella.
Con el presente Método se trata de abarcar los tres tipos planteados.
La alfabetización debe entenderse como el inicio de un proceso permanente.
El perfil del destinatario a quien va dirigido el presente método
podría resumirse de la siguiente manera: persona adulta que necesita utilizar
el código braille y que se encuentra incluida en alguno de los
tipo de analfabetismo descritos anteriormente.
El profesor habrá de “tener en cuenta” algunas “notas definitorias del
adulto” que se decide a iniciar o retomar el proceso lecto-escritor:
-
Fuerte infravaloración personal.
-
Temor ante el fracaso: acusan nerviosismo y ansiedad
por los resultados de su aprendizaje.
-
Marcado individualismo inicial, que se evidencia en
un intento de acaparamiento del enseñante o, por el contrario, en un
aislamiento del grupo; todo esto se traduce en una actitud participativa
escasamente desarrollada.
-
Esquemas rígidos acerca de la actividad educativa y
del sol que el enseñante debe desempeñar.
-
Ágil inteligencia natural: son hábiles, sagaces, con
pecualiares y personales mecanismos para la comprensión, interpretación y
aplicación de los conocimientos.
-
En ocasiones, evidencian poca capacidad de
abstracción.
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Serias dificultades para percibir objetivamente la
realidad: Se pierden en la complejidad de los datos, no distinguen con lcairdad
ente lo objetivo y lo subjetivo, su actitud crítica está poco desarrollada.
No nos cabe la menor duda de que el buen profesor conoce perfectamente
cómo se desarrolla el proceso lector, cuáles son sus características básicas y
cómo ha de enfocar su enseñanza, pero no está de más exponer algunas “notas
definitorias” de las especificidades que dicho proceso presenta cuando el
“código” manejado es el Braille.
-
La lectura táctil es un proceso de síntesis: va de
lo significativametne más simple (letra, sílaba) a lo más complejo (palabra,
frase); este proceso asociacionista está a caballo
entre los planteamientos analíticos y los sintéticos, puesto que la percepción
analítica de una letra supone la percepción “global” de un conjunto de puntos
ordenados espacialmente.
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La velocidad lectora, en general resulta menor que
la obtenida con el código tinta.
-
La falta de información periférica dificulta la
detección de determinados rasgos y hace poco motivador el proceso lector para
el adulto.
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El lector braille aprovecha en mayor grado que el
vidente la información contenida en el mensaje leído (PRING, 1984).
-
Las palabras que incluyen los puntos 3 y 6 resultan
de mayor dificultad lectora, dando lugar a
numerosos errores de emisión (NOLAM y KEDERIS, 1969).
El Método introduce rápidamente dichos puntos a
través de los fonemas l, s, m, p, etc.
El presente Método de alfabetización consta de dos
partes claramente diferenciadas.
A.- Elementos de prelectura.
B.- Método de alfabetización propiamente dicho.
A.- Elementos de prelectura.
El objetivo de estos elementos es favorecer el desarrollo de l
capacidad táctil del educando ciego adulto, con vistas a la utilización del
sistema Braille.
Partiendo de la base de que los caracteres del código Braille son,
ante todo, formas espaciales diferentes, para cuya conformación el método de
puntos de las mimas constituye sólo un factor secundario, el entrenamiento del
adulto en su percepción y reconocimiento táctiles represetna una actividad
prioritaria y esencial.
El principio por el que se rige la presentación de las formas Braille
(carentes todavía de significación gráfica determinada para el adulto) es el
método analítico-sintético, basado en el modo espntáneo de acceso cognoscitivo
al objeto. Tal procedimiento comprende dos partes complementarias: por un lado,
la descomposición del todo en sus partes constituyentes y, por otro, la
recomposición de estas en el todo.
Así, según esto, son tres las fases principales en la aparición de las
diferentes formas Braille:
1º.- Presentación inicial del todo (los seis
puntos Braille) como forma completa y referencial, a partir de la cual han de
construirse, por análisis, el resto de formas del Sistema.
2º.- Descomposición progresiva del todo en
sus partes, hasta llegar finalmente a la forma atómica del sistema: el punto.
3º.- Por último, el procedimiento
analítico-sintético culmina en su fase recompositiva, mediante la cual,
partiendo de la unidad elemental, se llega en sentido inverso al punto de
inicio: los seis puntos Braille.
El desarrollo de las diversas formas Braille se estructura en diez
bloques conteniendo, cada uno de ellos, diversas series. Las distintas formas
aparecen siguiendo un orden establecido que se mantiene fijo para todos los
bloques.
-
Secuencia discontinua (formas aisladas).
-
Secuencia continua (forms encadenadas).
-
Secuencia combinada de las dos anteriores.
BLOQUE 1º: Se estructura en torno al signo generador completo –los
seis puntos-; de él se extraen puntos de diversas posiciones, creando en todos
los casos formas de cinco puntos.
BLOQUE 2º: La forma referencial está constituida por cuatro puntos,
los números 1346 –las cuatro esquinas del signo generador-; a base de cambiar
de posición uno de los cuatro puntos mencionados se obtienen formas Braille en
ángulos rectos.
BLOQUE 3º: Arranca de la forma referencial constituido por los puntos
2345; manteniendo fijos el 2 y el 5 y variando la posición de los otros dos, se
desarrollan diferentes formas Braille.
BLOQUE 4º: Se basa en la forma obtenida por los puntos 2345; esta
forma básica se invierte horizontal y verticalmetne, dando origen a cuatro
formas diferentes.
BLOQUE 5º: Se estructura en base a un
conjunto de tres puntos, los números 134; mediante
inversiones horizontales y verticales se obtienen las distintas formas que, en
todo caso, incluyen “tres esquinas” del signo generador.
BLOQUE 6º: La referencia la constituyen los pntos 123; variando
horizontalmente de posición uno, dos o los tres, se obtienen diferentes formas.
BLOQUE 7º: La forma base la constituye un conjunto de dos niveles
horizontales del signo generador –los puntos 1245 ó 2356-; haciendo desaparecer
uno de los puntos, se producen diversas formas en distinas posiciones.
BLOQUE 8º: La forma referencial está constituida por un solo nivel del
signo generador –los puntos 14, 25 ó 36-; variando de nivel uno o los dos
puntos de la forma referencial se obtienen las diversas formas del bloque.
BLOQUE 9º: La forma referencial la constituyen los puntos 13; las
diversas formas del bloque se obtienen cambiando horizontalmente uno o ambos
puntos.
BLOQUE 10º: La referencia es un único punto en sus seis ubicaciones
posibles.
Las ditintas actividades a desarrollar con este material de
prelectura, han de tener como objetivo que el adulto reconozaca cuántos puntos aparecen y en qué posiciones
se presentan, todo ello tomado como referencia el signo generador.
Se recomienda, asimismo, trabajar con el alumno todas las unidades, ya
que las diferentes formas aparecen ordenadas sucesivamente.
B.- Método de Alfabetización.
Analizaremos tanto la fundamentación teórica en la que se basa el
método, como la estructura del mismo; para, a
continuación, exponer unas breves recomendaciones al profesorado.
-
La lectura Braille supone un proceso de percepción
táctil y por tanto debe basarse en un planteamiento asociacionista que supone
partir de elementeo significativamente simples (letras, sílabas) para avanzar
hacia unidades más complejas (palabras, frases).
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Partir de elementos simples en el caso del Braille
(letras, sílabas, etc.), supone hacerlo de elementos complejos: conunto de
puntos organizados espacialmente.
-
Las vocales aparecen al principio unidas
a los primeros fonemas consonánticos: l, s…
-
Los diferentes sonidos consonánticos aparecen
divididos en distintos bloques:
1º.- Formado por aquellos
en los que no existe una dificultad de relación biunívoca sonido-representación
escrita. El orden es el siguiente: l,
s, p, m, f, d,
m, t, ñ, c (sonido ca, co, cu), h. Al final del bloque se intorduce dos vocales acentuadas: á, é.
2º.- Formado por aquellos
que requieren una memoria táctil, siendo conveniente acometer su aprendizaje
conjunto realizando ejericicos de discriminación. El orden es el siguientes: b, v, ll, y (sonido consonántico), r,
rr. Al final del bloque se
introducen tanto las vocales acentuadas í,
ó, ú, como y (sonido
vocálico).
3º.- Formado por aquellos
sonidos que, en determinados casos, son iguales y, sin embargo, poseen
representaciones distintas: g, j, c
(sonido ce, ci), z. Asimismo, se
incluyen las mayúsculas y el punto, junto a la g; y la coma, junto a la c.
4º.- Formado por una serie
de sonidos que, bien por su dificultad, bien por su uso escaso, es aconsejable
acometer su aprendizaje al final del proceso. El orden es el siguiente: x, q,
ch, k, w, ü.
5º.- Formado por el
conjunto de sílabas trabadas más usuales: pl,
cl, bl, fl, gl, pr, fr, dr, tr, cr, br, gr. Asimismo, se introduce el signo de número junto con los
siguientes signos de puntuación:
§
guión,
§
dos puntos,
§
punto y coma,
§
interrogación,
§
admiración,
§
comillas,
§
paréntesis.
Sugerncias
al profesor:
-
Partiendo del carácter escamenten motivanete del
proceso lector del Braille, procede buscar estrategias que refuercen dicho
proceso.
-
Al desarrollar cada una de las unidades, actuar a
través de “centros de interés” par lo que pueden valer las palabras que
aparecen al comienzo de cada unidad.
-
Simultanera el proceso lector con la escritura.
-
Poner especial atención en lo referente a la posición
de los dedos evitando, al principio, vicios que, en ocasiones, resultan
difíciles de corregir.
-
Situar siempre la lectura como actividad
instrumental concienciando al adulto para que saque provecho de la misma.
Resulta imprescindible conectar esta proceso son sus
actividades diarias, sean o no de recreo.
-
No se recomienda “dejar unidades atrás”: el proceso
lector supone una continuidad, y esta inexorablemente ha de incluir unas
determinadas etapas.
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A la alfabetización ha de seguir la post-alfabetización;
el profesor ha de estar atento y facilitar al neolector material adecuado, así
como motivable con actuaciones concretas para que lea. Recomendamos los textos
de la colección “Letra Grande”, que la ONCE está transcribiendo al Sistema
Braille.
Versión de la transcripción del texto originalen
braille realizada por
Mª Victoria Patricio Moreno
Maestra especialista en Educación de
personas con sordoceguera
D. A. de la ONCE y Centro de Apoyo a la Integración de Deficientes
Visuales
Interedvisual