Lectura Braille
rápida: Preparación a nivel de aprestamiento para la lectura
Olson, M. R.
Profesora
asistente de Educación Especial en la Universidad de North Dakota
Grand
Forks, USA
Tomado de:
OLSON, M. R..: (1978): Lectura Braille rápida: Preparación
a nivel de aprestamiento para la lectura. En ICEVH, Nº 3. Córdoba
(Argentina): ICEVH.
Traducción parcial de Myriam Reid de: MACBRIDE, V. G.; OLSON,
m. R. , CRANDELL, J., y WALLACE, D. H. (1971?): “Deaf Blind Children and Their
Education”.
INTEREDVISUAL
Lectura Braille
rápida: Preparación a nivel de aprestamiento para la lectura
Olson, M. R.
Profesora
asistente de Educación Especial en la Universidad de North Dakota
Grand
Forks, USA
Los maestros de personas con impedimentos visuales han mantenido largas
luchas con la ineficiencia de la lectura braille. Lowenfeld (1973?) ha señalado
que los lectores braille quedan cada vez más rezagados, con respecto a los
lectores visuales, a medida que progresan en sus años escolares. Es por ello
importante implementar técnicas que mejoren la velocidad de la lectura braille,
iniciando la enseñanza desde la más temprana edad.
Este artículo sugiere varias actividades a nivel de aprestamiento para
la lectura que llevarán a una eficiente lectura braille. Estas actividades
pueden ser realizadas por los maestros que trabajan con niños disminuidos
visuales en escuelas especiales, o programas de educación integrada.
Las actividades de aprestamiento que se indican en el artículo no
excluyen otras que puedan realizarse en este nivel; se trata sólo de señalar
las habilidades específicas que son necesarias referidas a la lectura. Los
maestros deben usar las actividades que se sugieren como ejemplos para poder
organizar e implementar muchas tareas que hacen a la educación.
HABILIDADES A NIVEL DE APRESTAMIENTO
Básicamente hay seis habilidades en el nivel de aprestamiento que se
relacionan directamente con la velocidad de la lectura. En un comienzo, se debe
buscar que el niño desarrolle una correcta discriminación táctil. Es muy
importante desarrollar, simultáneamente, destreza con los dedos. Una vez que el
niño aprende a coordinar estas dos habilidades, debe practicar un rápido y coordinado
movimiento de manos y dedos. En esta etapa necesita refinar su tacto y adquirir
habilidad para lograr impresiones táctiles sin presionar. Las últimas
habilidades referidas al nivel de aprestamiento comprenden el trabajar con posición
del libro y dar vuelta a la página. Cada una de estas habilidades serán
analizadas por separado y se sugerirán algunas actividades referidas a las
mismas.
DISCRIMINACIÓN TÁCTIL
Debe comenzar el maestro con objetos tridimensionales grandes que
presentan marcadas diferencias entre sí (cubos, pelotas, juguetes). Se le puede
pedir al niño que los agrupe en pares. También, para reforzar conceptos
básicos, se puede hacer que se busquen objetos de la misma forma pero de
diferente tamaño.
El maestro puede hacer el, material, como por ejemplo, para real izar
discriminación táctil de figuras bidimensionales se puede preparar un libro con
líneas en relieve de distinta longitud, posición de líneas, etc. Se puede hacer
un juego de barajas pegando en cada una distintos tipos de telas o papeles y
hacer que los niños jueguen formando pares. A medida que los niños aprenden a identificar
las barajas que son muy diferentes (terciopelo de papel de lija; seda de lana)
se van agregando elementos con diferencias menos significativas (la misma calidad de tela o papel pero diferentes
formas o tamaños). También se pueden hacer sobre las mismas cartas trazos en
relieve utilizando la ruedita marcadora, comúnmente utilizada por las modistas.
La etapa final de este aprestamiento para discriminación táctil sería
introducir tarjetas con los signos braille. Se debe comenzar por presentar los
signos que son más distintos unos de otros (un cajetín completo, un solo punto,
tres puntos en línea).
DESTREZA CON LOS DEDOS
Un buen comienzo es el estimular la actividad que com prenda
manipulación fina, cumpliendo esta a través de una serie de tareas de
aprestamiento, como puede ser colocar cuentas dentro de cajas. Los materiales a
manipular deberán ir reduciendo su tamaño a medida que se adquiere la destreza:
colocar clips, clavos pequeños, etc. Otra tarea que aumenta la destreza de los
dedos es el enhebrado de collares, el plantado de palitos en tableros.
El tablero para aritmética que se utilizaba hace varios años puede ser
un elemento para realizar estas actividades. Se le puede pedir al niño que
llene todos los lugares con cubitos, o que coloque sólo los de la izquierda,
del centro, la derecha. Esto no sólo ejercita la destreza de los dedos sino que
significa también un buen entrenamiento en orientación espacial y posiciones y
también puede ser útil para reforzar el concepto de número. A fin de que la
habilidad que se quiere lograr sea efectiva se debe pedir a los niños que
realicen estas tareas con una mano por vez y luego con ambas manos.
MOVIMIENTOS DE MANOS Y DEDOS.
Desde el comienzo el maestro debe insistir en que se usen las dos
manos y todos los dedos. Posteriormente los niños adquirirán su propio hábitos
y manejarán sus manos y dedos como lo consideren mejor. Sin embargo, el maestro
debe insistir en el uso simultáneo de las dos manos, explicando que uno es el
“dedo líder”, otros “detectives” o “ayudantes. Al usar las dos manos una “ve”
lo que la otra no “ve”. Cuando las dos manos están funcionando, una lee
mientras la otra da vuelta a la página o cambia la posición del libro.
En el nivel de aprestamiento, se hace una simulación de la lectura
para desarrollar la habilidad y el hábito del uso de ambas manos. Por ejemplo,
se puede practicar siguiendo el borde de una regla o de un libro y observar
cómo se mueven los dedos cuando se sigue una línea de braille. En estas
situaciones prácticas unos dedos están más curvados que otros; lo mismo
sucederá cuando se realice la verdadera lectura táctil.
Mucho material preparado por el maestro es el que se utiliza en esta etapa.
Se pueden pegar hilos sobre hojas de papel formando líneas de
diferente longitud, posición, forma. Se pide al niño que recorra las líneas
utilizando todos los dedos sin “salirse de la línea” y que se detenga cuando la
línea termina. Más adelante las líneas se pueden hacer con puntos braille. Al
comienzo estas líneas estarán bien separadas y luego se presentarán dejando
menos espacio hasta que las últimas sean líneas a espacio común.
Otros materiales pueden ser líneas de hijos realizados con máquinas de
coser, finos palitos pegados en distintas posiciones, hasta finalizar con las
líneas presentando las formas más sencillas de las letras braille: l, a, b…
Todos estos ejercicios proporcionan oportunidad para realizar movimientos
coordinados con las manos, rápidos y finos y preparan para la búsqueda” con
todos los dedos.
IMPRESIONES TÁCTILES SIN PRESIONAR
El maestro debe indicar al niño que palpe con suavidad sin ejercer
presión sobre los materiales. Esto se les puede demostrar tomando la maestra
las manos del niño y guiándoselas con movimientos suaves, enseñando que sólo
debe “sentir” las líneas o los puntos y no apretarlos.
Cuando comience el niño a practicar con signos braille puede encontrar
otros incentivos para que la presión que se ejerza sea la apropiada. Se puede,
por ejemplo, pintar con tiza de color los dedos del niño a medida que disminuya
la presión que ejerce, más tiempo perdurará la tiza en sus dedos y menos
pintados estarán los puntos braille. Si bien el niño no podrá constatar la
diferencia, la maestra puede hacerle notar esta e incentivarlo y estimularlo a
que continué de la misma forma. También esto puede servir para que el niño
realice un control acerca de cuántas líneas ha recorrido en un minuto, cuántas
están o no cubiertas con tiza o pintadas, cuántas son las líneas en que ha
ejercido mayor presión. Otro ejercicio aplicable a esto podría ser escribir
líneas con signos braille en tiras angostas de papel y en lugar de pedir al
niño que pase sus dedos por sobre ellas pasar suavemente las tiras de papel con
los signos por debajo de los dedos del niño, tratando que descubra o discrimine
cuándo los signos cambian de forma o las líneas de posición.
DAR VUELTA LA PÁGINA
Al comienzo se debe practicar el dar vuelta la página utilizando hojas
de cartón grueso. El libro de hilos, palitos, alambres, que se utiliza para
movimiento y destreza de dedos es un elemento útil para la práctica de dar
vuelta la página. Se debe enseñar a terminar la línea con la mano izquierda
mientras se está dando la vuelta la página con la derecha. Se utilizan en el
logro de velocidad en este aspecto. Este material de lectura simulado se
empleará también para enseñar la posición del libro sobre la mesa, o sobre su
regazo, o en la forma que el maestro crea es más conveniente. Todas estas
actividades contribuirán a una lectura braille veloz antes que se inicie el
aprendizaje formal y sistemático de la misma.
Olson, M. R.
Profesora
asistente de Educación Especial en la Universidad de North Dakota
Grand
Forks, USA
Referencia bibliográfica:
OLSON, M. R..: (1978): Lectura Braille rápida: Preparación
a nivel de aprestamiento para la lectura. En ICEVH, Nº 3. Córdoba
(Argentina): ICEVH.
Traducción parcial de Myriam
Reid de: MACBRIDE, V. G.; OLSON, m. R. , CRANDELL, J., y WALLACE, D. H.
(1971?): “Deaf Blind Children and Their Education”.
INTEREDVISUAL