EVALUACIÓN DE LA ATENCIÓN EDUCATIVA AL ALUMNADO CON DISCAPACIDAD VISUAL.

 

 

Begoña Espejo de la Fuente

Interedvisual

INTEREDVISUAL@terra.es

 

 

Para tratar el tema de la Evaluación Educativa dirigida al campo de la intervención con alumnos y alumnas con alteraciones visuales graves, parece oportuno hablar, en primer lugar, del Plan General de Evaluación e Inspección de los Servicios Educativos de la ONCE (Plácido González Pérez. Sección de Educación. 1996), que abarca cuestiones de interés administrativo (o de empresa) más que educativo, y en el que no se contempla la participa­ción de las administraciones con competencias en materia de educación, con las que tiene suscritos convenios en todo el territorio nacional.

 

A continuación se incluyen los principios básicos del "Plan Andaluz de Evaluación Educativa", elaborado por la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía en 1997, como una propuesta para evaluar el funcionamiento de los Centros y Equipos Educativos.

 

Por último, y tras realizar un análisis de los documentos existentes sobre evaluación educativa (y que acabamos de nombrar), que en mayor o menor manera pueden repercutir en el contexto de un Equipo Específico de atención a niños y niñas con alteraciones visuales graves, se propone un Plan de Evaluación Educativa, a partir de las características de funcionamiento de dichos equipos.

 

 

 

  1.       PLAN GENERAL DE EVALUACIÓN E INSPECCIÓN DE LOS SERVICIOS EDUCATIVOS DE LA ONCE.

 

Dicho documento propone la realización de una Evaluación de los Equipos existentes en la ONCE, y que se denominan Equipos Específicos, que actualmente dirigen su intervención educativa con alumnos y alumnas con ceguera o baja visión, desde varios ámbitos:

 

   -        el propio Equipo Específico,

   -        los Centros Educativos donde se realiza la intervención,

   -        el alumnado y sus familias,

   -        los Centros de Recursos Educativos de la ONCE,

   -        la Sección de Educación de la ONCE.

 

El objetivo general del Plan consiste en contribuir a optimizar y mejorar los servicios educativos del Equipo Específico. Como objetivos específicos se proponen los siguientes:

 

   -        Mejorar la organización y funcionamiento del Equipo.

   -        Asesorar, estimular y apoyar los procesos de Evaluación interna del Equipo.

   -        Fomentar una cultura evaluadora que facilite la superación de las resistencias a ser evaluados.

   -        Elaborar informes sobre la organización y funcionamiento de los Equipos, que ayuden a la toma de decisiones a las instancias correspondientes (el Equipo Específico y la ONCE)

 

Como elementos objeto de atención (subdimensiones) se establecen los siguientes:

 

   1.      Recursos humanos y materiales.

   2.      Instalaciones.

   3.      Funciones del Equipo Específico.

   4.      Organización y funcionamiento.

   5.      Metodología de intervención.

   6.      Coordinación interna (desde el propio Equipo) y externa (con el Centro de Recursos Educativos de la ONCE que corresponda)

   7.      Las actuaciones del Equipo contempladas desde los Centros Educativos en los que prestan apoyos.

   8.      Las actuaciones del Equipo contempladas desde los usuarios y familias.

 

Los criterios de Evaluación del Equipo Específico los determinará la Sección de Educación, una vez analizadas las aportaciones de otras instancias implicadas en el proceso evaluador: Dirección del Centro de Recursos Educativos de la ONCE, Dirección de Educación Integrada, Coordinadores y profesionales del Equipo Específico.

 

La Evaluación se realizará desde las siguientes instancias:

 

   -        Desde los Equipos específicos (Coordinador o Coordinadora y profesionales).

   -        Desde los usuarios (familias).

   -        Desde los Centros Educativos donde se prestan los apoyos.

   -        Desde la Dirección de la Educación Integrada del Centro de Recursos Educativo.

   -        Desde la Sección de Educación.

 

La Evaluación constará de tres fases:

 

   -        Evaluación Inicial. Consiste en la comunicación de criterios para la elaboración de los Proyectos Anuales de Trabajo (por parte de la Dirección de Educación Integrada) a los coordinadores de los Equipos, a comienzos de cada curso escolar. Una vez elaborados, dichos proyectos deben ser remitidos a los Centros de Recursos Educativos para que su director o directora emita un informe valorativo de carácter formativo de cada uno de ellos, y sean recogidas las orientaciones que se propongan para cada caso.

 

   -        Evaluación procesual. El objetivo es realizar un seguimiento del desarrollo del Proyecto de Trabajo de los Equipos Específicos. Se llevará a cabo mediante (al menos) dos visitas por parte del Director o Directora de Educación Integrada a cada uno de ellos, y posteriormente hará constar orientaciones por escrito. Además convocará dos reuniones en el Centro de Recursos Educativos con los coordinadores de los Equipos Específicos (en diciembre y abril), para intercambiar experiencias y aplicar criterios homogéneos de funcionamiento (que también constarán por escrito).

 

   -        Evaluación final. Aparecerá reflejada en el documento de la Memoria Final del curso, en el mes de junio. Deberá consistir en un informe valorativo con la evaluación de cada una de las subdimensiones mencionadas anteriormente.

             

Podrán pasarse cuestionarios o encuestas a los responsables y profesionales de los Equipos, así como a los Centros en los que se realiza la intervención y a las familias del alumnado, con el objetivo de conocer lo más puntualmente posible el grado de efectividad de las actuaciones que realiza el Equipo.

 

Se habla de “técnicas” para referirse a los instrumentos a utilizar en el proceso de Evaluación. Se citan los siguientes:

 

   -        Triangulación de fuentes. Para contrastar la información obtenida a través de los responsables de los Servicios, el Coordinador o Coordinadora del Equipo y demás profesionales que lo componen, los alumnos y las alumnas, sus familias, los centros educativos y la Comisión de Seguimiento del Convenio Administración Educativa-ONCE.

 

   -        Triangulación temporal. Garantizada por las tres fases en las que se concreta la evaluación (inicial, procesual y final).

 

   -        Triangulación de evaluadores. Se podrá comparar la evaluación de los Equipos realizada por distintos agentes (Coordinador y Profesionales del Equipo, Alumnado, familias y Centros Educativos.

 

Además, podrá realizarse la evaluación directa de un equipo determinado, por parte de la Sección de Educación, cuando existan circunstancias que lo requieran.

 

El Informe final de la Evaluación será emitido por el Director o Directora de Educación Integrada.

 

Tras un breve análisis del Plan de Evaluación elaborado por la ONCE, parece evidente que es el Director o Directora de Educación Integrada quien lleva el peso específico del proceso. Es la persona de quien parten los criterios referidos a la Evaluación de los Equipos, establecidos por la Sección de Educación de la ONCE, y a quien corresponde la valoración de los Proyectos de Trabajo Anual. Para ello debe mantener contacto directo con ellos a lo largo del curso, acudiendo a las sedes respectivas, manteniendo entrevistas con los responsables de la Coordinación y demás profesionales que los componen. Asimismo debe realizar observaciones directas de su funcionamiento.

 

Ante la importancia de esta figura, nos parece oportuno incluir las funciones que la ONCE asigna al Director o Directora de Educación Integrada de cada uno se sus Centros de Recursos Educativos, en relación con la Evaluación de los Equipos Específicos:

           

    -       Su primera función es la de colaborar con la Sección de Educación de la ONCE en la implantación y articulación del sistema de evaluación de necesidades de la población afiliada a su cargo, y una vez valoradas, proponer los mecanismos y medidas oportunas para su solución.

 

    -       Coordinar la labor desarrollada por los Equipos Específicos de su zona de influencia.

 

    -       Velar por una eficaz coordinación entre los responsables de los Equipos Específicos, y de éstos con la Dirección del Centro de Recursos Educativos correspondiente.

 

    -       Establecer mecanismos de colaboración entre la estructura modular de los Centros de Recursos Educativos y los profesionales de la zona de influencia.

 

    -       Coordinar y velar por el cumplimiento de las directrices de la Sección de Educación en el Plan Anual de trabajo.

 

    -       Unificar criterios de programación y Evaluación de los Equipos Específicos.

 

    -       Colaborar con la Sección de Educación en la evaluación de los servicios educativos, del alumnado y de los profesionales de la zona de influencia.

 

    -       Evaluar de forma continua, junto con los Coordinadores y Coordinadoras de los Equipos Específicos, la consecución y adecuación de los objetivos propuestos en el Plan Anual de Trabajo.

 

 

  2.       EL PLAN ANDALUZ DE EVALUACIÓN EDUCATIVA. PRINCIPIOS BÁSICOS.

 

 El "Plan Andaluz de Evaluación Educativa. Documento para el debate", publicado por la Dirección General de Promoción y Evaluación Educativa de la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía en 1996, propone seis principios a considerar en cualquier plan de Evaluación Educativa:

 

    -       Primero. La Evaluación debe ayudar a todos los participantes en la práctica educativa, y no sólo a las personas u organismos que la patrocinan. Su auténtico propósito debe ser ayudar a comprender mejor la realidad o realidades y las dificultades que concurren en ella.

 

    -       Segundo. La Evaluación no debe reducirse nunca a la identificación de los resultados, o a la constatación de los objetivos previstos inicialmente. Debe entrar en el análisis de los procesos y ofrecer una información sobre los diferentes puntos de vista.

 

    -       Tercero. La confidencialidad de los datos es otro aspecto fundamental en el proceso de Evaluación Educativa, como medio para favorecer la recogida de datos, que debe respetar en todo momento el anonimato, no sólo en cuanto a las personas, sino también a los datos.

 

    -       Cuarto. Todo proceso de Evaluación Educativa debe potenciar la mejora de las prácticas y la formación de sus protagonistas. Por ello se hace necesario establecer claramente un proceso de negociación como primer paso, dejando claro que las personas que facilitan la información sean las propietarias de los informes resultantes, y que en cualquier momento del proceso puedan ofrecer (y hacer que consten en los informes) opiniones o desacuerdos con las de otras personas. Deberá quedar suficientemente clara la propiedad de los protagonistas sobre la información que ellos mismos han proporcionado, para contribuir a la comprensión de los procesos.

 

    -       Quinto. La Evaluación sirve para confrontar los puntos de vista de los diferentes protagonistas implicados en el proceso educativo, como medio para fomentar su participación en la toma de decisiones posteriores.

 

    -       Sexto. La Evaluación Educativa exige una estructura organizativa democrática, que estimule la participación de todos los implicados en la realidad educativa en cuanto al uso que se haga de la información.

 

 En el "Plan Andaluz de Evaluación Educativa" se entiende por Evaluación el proceso que provoca una mejor comprensión de la realidad educativa, de los momentos y actuaciones de la práctica que en ella se ejerce.

 

 

  3.       PROPUESTA DE UN PLAN DE EVALUACIÓN DE LA ATENCIÓN EDUCATIVA DIRIGIDA AL ALUMNADO CON ALTERACIONES VISUA­LES GRAVES EN LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE ANDALUCÍA.

 

3.1. Concepto de Evaluación Educativa.

 

La Evaluación en Educación debe considerarse como un proceso que provoca la comprensión del concepto de calidad que subyace en las situaciones educativas y que permite ayudar a mejorarlas. Se podría decir que su fin último es el de dar sentido y significado a dicho concepto de calidad.

 

La Evaluación Cualitativa no es el final o el colofón de un proceso, sino un instrumento para mejorar un contexto educativo en función del análisis del mismo (o de alguno de sus aspectos):

 

    -       Ligada a los valores. Una Evaluación facilitadora del conocimiento profundo y la reflexión sobre los valores educativos implícitos en el funcionamiento de un Centro o Equipo Educativo.

 

    -       Participativa, democrática. Una Evaluación que se realiza teniendo en cuenta los diversos puntos de vista y circunstancias, promoviendo la participación plural de todos los implicados (alumnado, profesorado, familias, personal no docente, etc.).

 

    -       Compleja, preocupada por la comprensión. Una Evaluación que no va a tratar de simplificar la complejidad natural de los procesos educativos mediante índices de resultados o porcentajes sino que, por el contrario, procura facilitar la comprensión y la valoración, teniendo en cuenta la totalidad de matices, intereses, actuaciones, que confluyen en la vida del Centro o del Equipo.

 

    -       Informativa. Evaluación que no tiene como objetivo juzgar con infalibilidad, y sí la pretensión de ser un proceso a través del cual los propios protagonistas puedan emitir sus propios juicios, basados en una información exhaustiva y relevante, extraída de la realidad.

 

    -       Preocupada por la mejora de la práctica. Una Evaluación que tiene como objetivo fundamental mejorar el ámbito o los ámbitos abordados en relación a los valores defendidos en el marco de sus finalidades.

 

    -       Formativa, interesada en generar conocimiento útil al docente. Evaluación que tiene ante todo una función educativa para los que la desarrollan, capaz de generar conocimientos prácticos, ligados al ámbito donde cotidianamente se producen los acontecimientos de enseñanza y aprendizaje. Debe entenderse como una estrategia de formación, en la medida en que va a provocar una inmersión reflexiva en los aspectos evaluados. Esta aspiración debe estar conectada a la intención de hacer público dicho conocimien­to, tratando de fomentar el debate entre los enseñantes con similares preocupaciones.

 

    -       Crítica. Un proceso reflexivo, no restringido por ningún tipo de prejuicios, sino abierto en todo momento a la crítica y a la deliberación como estrategias inherentes al proceso evaluativo.

 

En cualquier caso siempre que se hable de Evaluación Educativa se estará haciendo referencia a un tipo de evaluación centrada en los procesos (evaluación cualitativa) y no en los resultados (evaluación cuantitativa).

 

 

    +      Quiénes deben decidir qué evaluar.

 

Cada grupo de profesionales de un Centro o Equipo debe poder definir el ámbito de la evaluación y su nivel de concreción, en función de sus propias preocupaciones y necesidades y posibilidades. Sería conveniente empezar por procesos de autoevaluación que abarquen aspectos concretos del funcionamiento de un Centro o Equipo Educativo y que sean susceptibles de mejora.

 

La poca tradición que existe entre los profesionales de la Educación en desarrollar este tipo de tareas, la escasa disponibilidad de tiempo y la escasez de oportunidades que ofrece la administración educativa para llevar a cabo proyectos de evaluación, hace desaconsejable acometer, en principio, la exploración de un campo excesivamente amplio.

 

Teniendo en cuenta que son innumerables las cuestiones susceptibles de evaluación, es necesario abordar en cada momento las que sean objeto de preocupación de un contexto educativo, de acuerdo con las opiniones de los profesionales que participan en él.

 

 

   +       Quiénes desarrollan el proceso evaluador.

 

La Evaluación Educativa es competencia de los profesionales de un Centro o Equipo educativo (evaluación interna). No obstante puede (y es deseable) que participen agentes que no pertenezcan al contexto a evaluar, con el fin de favorecer la credibilidad del proceso.

 

Esta posición sobre lo que debe ser una Evaluación Educativa no se contrapone en ningún caso a la realización de evaluaciones externas. Las administraciones públicas, que deben velar por el buen funcionamiento del servicio público de enseñanza, deben poner en marcha procesos de evaluación, y publicar sus resultados, con el objetivo de mejorar la calidad de dichos servicios. En este sentido, el concepto de calidad responde a la necesidad de dar contenido a los valores contenidos en la Constitución y en las leyes Generales educativas vigentes en cada momento (actualmente la L.O.G.S.E.).

 

 La evaluación de un contexto educativo debe nacer de las necesidades de los profesionales que lo componen. Generalmente, una evaluación (interna o externa) impuesta por instancias superiores, no ayuda a mejorar la práctica educativa; suele centrarse en aspectos de su funcionamiento y en los resultados de los programas, sin tener en cuenta que las aportaciones de sus participantes sirvan para mejorar la comprensión de las cuestiones que les preocupan. Es un estilo de evaluación que pretende convertir las complejidades educativas en simplificaciones, que casi siempre falsifican la realidad, justificándose en que a través de ellas es más fácil establecer conclusiones o emitir juicios. Si bien es cierto que la simplifica­ción hace más fácil la valoración, también lo es que puede hacerla más errónea o injusta.

 

 

  +        Qué evaluar. Posibles focos de atención.

 

A la hora de realizar una Evaluación como proceso que provoca la comprensión de la realidad educativa se plantea la necesidad de determinar las cuestiones o aspectos a abordar, cómo seleccionarlos y en base a qué criterios.

 

Una primera aproximación al Proyecto de Evaluación debe partir de las cuestiones que preocupan al Centro o al Equipo Educativo, o de las finalidades de la intervención, de donde se podrán extraer los grandes focos de atención. A continuación se presentan algunos de los que podrían tenerse en cuenta (entre otros):

 

    -       Relación entre estructura organizativa del Centro o del Equipo Específico y la oferta educativa que se oferta a los alumnos y alumnas con respecto a las necesidades que conlleva el déficit visual .

 

    -       Análisis de los medios específicos y de las adaptaciones en relación con los objetivos educativos de cada etapa educativa.

 

    -       Qué concepto de Calidad Educativa subyace en el tipo de intervención y el programa que el Centro o Equipo Específico lleva a cabo.

 

    -       Respuestas y demandas de la comunidad educativa a la que dirige su actuación el Equipo Específico con respecto a su intervención.

 

 

   +       Desarrollo de la Evaluación.

 

Un Proyecto de Evaluación Educativa debe partir de las características inherentes al contexto al que se dirige (un Colegio, un Equipo Específico, Equipos Docentes, etc). En ningún caso debe exigir una estructura organizativa paralela a la ya existente en el Centro o Equipo, ni una dedicación de tiempo superior a la ya contemplada en el horario laboral de los profesionales que lo componen. Sólo así la actividad evaluadora podrá incardinarse de una forma regular en su funcionamiento cotidiano. El desarrollo de una Evaluación consta de diferentes fases:

 

   1.      Planificación del diseño.

   2.      Negociación

   3.      Exploración

   4.      Interpretación

   5.      Realización del informe

   6.      Difusión de la información

 

 

La duración de un proyecto de Evaluación Educativa no deberìa ser superior al intervalo correspondiente a un curso escolar, período en el que suelen desarrollarse la mayoría de los procesos que transcurren en la vida de un Centro o Equipo Educativo.

 

En todo proceso de Evaluación Educativa existe una información de carácter cuantitativo, que responde criterios de cantidad (número, frecuencia) aplicados sobre la realidad educativa (recursos humanos o materiales, intervención...). Asimismo se recoge otro tipo de información, de carácter cualitativo, que hace referencia a aspectos concretos de cada contexto o situación, y que no pueden ser interpretados aisladamente.

 

Los instrumentos más importantes de recogida de información son la entrevista, la observación participante y no participante, el análisis de documentos y el análisis de audio y vídeo.

 

A la hora de emitir el informe de la Evaluación es importante señalar que, si bien es necesaria la emisión de informes finales, éstos no deben convertirse en el motivo de aplazamiento de aquellas actuaciones de mejora que se evidencien con absoluta claridad en el desarrollo del proceso. La Evaluación no debe reducirse en ningún caso a la medida de índices de resultados o de porcentajes de opiniones.

 

 

   +       Principios éticos.

 

Un proceso de Evaluación Educativa precisa de la recopilación de una información que no siempre se obtiene en un ámbito público o en documentos oficiales. A veces es necesario acudir a un contexto más privado o restringido. Por esta razón, el equipo evaluador deberá fijar los principios que regulen la obtención, uso y difusión de la información en el proceso evaluativo.

 

Cuando en el Plan de Evaluación se contemple la intervención de agentes externos al contexto educativo en cuestión, es conveniente acordar una serie de principios, como precauciones a tomar en la obtención, uso y difusión de los datos. Se proponen los siguientes:

 

   a)      Los evaluadores negociarán con los implicados las condiciones de acceso a la información, a aquellas situaciones y actividades que no tengan carácter público pero que sean de interés para los objetivos de la Evaluación.

 

   b)      Los evaluadores no podrán utilizar ningún documento no público sin previa autorización de los implicados.

 

   c)      Cualquier información obtenida por los evaluadores podrá ser tenida en cuenta si se considera relevante.

 

   d)     Ninguna persona o parte implicada tendrá derecho de veto sobre el contenido de los informes de la Evaluación .

 

   e)      Se conservará el anonimato de todas las personas de las que se obtenga información. No obstante, ante la dificultad en muchas ocasiones de garantizar realmente, y pese al ocultamiento de identidades, dicho anonimato, (como es el caso de órganos unipersonales, o el de equipos), se tendrá en cuenta en el uso y difusión de la información.

 

   f)       Tanto los informes como su interpretación serán negociados con los participantes antes de su publicación.

 

 

3.2. Propuesta de un Plan de Evaluación.

 

Para llevar a cabo una Evaluación de la atención educativa que recibe el alumnado con ceguera o baja visión dentro del sistema educativo ordinario, hay que partir del modelo de intervención que la hace posible.

 

Cuando el niño o la niña con una alteración visual grave acude a un centro educativo, sea cual sea su edad, puede hacerlo en dos modalidades bien definidas: la que denominados ordinaria (por ser la que va dirigida a la mayoría de la población) y la específica, concebida para atender a las personas en función de sus discapacidades.

 

Ambas modalidades de atención educativa coexisten en nuestro país, si bien es cierto que en la actualidad la mayoría de la población en edad escolar acude a los centros educativos ordinarios. Cuando hablemos de Evaluación de la atención educativa dirigida al alumnado con ceguera y baja visión, nos estaremos refiriendo a cualquier contexto educativo que dirija su atención hacia estas personas.

 

La Evaluación debe responder, en definitiva, a la necesidad de conocer cuál es la idoneidad de la intervención en función de las necesidades de los niños y niñas con alteraciones visuales graves, el grado de aceptación en los centros en los que están escolarizados, la incidencia del uso de medios didácticos y técnicos específicos (a nivel personal y escolar) y la participación de la familia en la educación de sus hijos e hijas.

 

 

   +       Cómo desarrollar la Evaluación.

 

El desarrollo de un Plan de Evaluación constará de las siguientes fases:

 

   1.      Negociación.

   2.      Recogida de información.

   3.      Análisis de la información.

   4.      Elaboración del informe de Evaluación.

   5.      Difusión.

 

 

 1. Negociación.

 

La propuesta de una Evaluación debe presentarse al Claustro de Profesores y Profesoras (cuando lo haya) o a los profesionales del Equipo Específico, para ser negociada.

 

 Además, se fijarán como agentes evaluadores a los componentes del Equipo Específico o del Claustro (Evaluación interna), siendo posibles dos niveles de elaboración:

 

Opción 1. Consiste en formar Equipos de evaluadores. Cada uno de ellos abordaría por separado alguno de los siguientes ámbitos:

 

    -       Claustro de Profesorado u otro grupo de profesionales que compongan un Equipo Específico.

    -       Equipo Directivo del Centro, o Coordinador/a del Equipo.

    -       Equipos Docentes o Equipos de trabajo.

    -       Gabinete Psicopedagógico o Equipos de Valoración.

 

 

Opción 2. Consiste en formar solamente un Equipo para realizar la Evaluación de un ámbito determinado.

 

            En la fase de Negociación hay que proponer y acordar los principios éticos que deben ser tenidos en cuenta. Se proponen los siguientes:

 

   a)      Cada Equipo de Evaluación recabará la autorización de los implicados y acordará con ellos las condiciones de acceso a las situaciones o actividades que no tengan carácter público.

 

   b)      Ningún Equipo de Evaluación utilizará ningún tipo de material o documento que no sea público sin previa autorización.

 

   c)      Cualquier información que se obtenga podrá ser tenida en cuenta si se considera relevante.

 

   d)     Nadie tendrá acceso privilegiado a los datos de la Evaluación.

 

   e)      Ninguna persona o parte implicada tendrá poder unilateral de veto sobre el contenido de los informes.

 

   f)       Se conservará el anonimato de todas aquellas personas o grupos de las que se obtiene información. En el caso de los cargos unipersonales o de personas claramente reconocibles por su especial significación o singularidad, se negociará particularmente el uso y difusión de la información que hayan proporcionado.

 

   g)      El informe de la Evaluación será negociado previamente a su publicación.

 

 

2. Recogida de información.

 

En un Plan de Evaluación debe establecerse dónde hay que recoger la información sobre las situaciones educativas elegidas como foco de atención. Se sugieren los siguientes ámbitos:

 

   -        Escolar (referido a los centros en los que se interviene). El tiempo de recreo, las aulas, el Claustro de profesores y profesoras, los Equipos docentes, las Tutorías, etc.

 

   -        Extraescolar. El hogar, tiempo libre y de ocio, etc.

 

   -        Del Centro o del Equipo Específico (Interno): el Claustro, el Gabinete Psicopedagógi­co, el Equipo Directivo, los Equipos Docentes, etc.

 

Las fuentes de información incluyen a los profesionales y alumnado de los Centros Educativos a los que asisten los niños y niñas con alteraciones visuales graves, a sus Equipos Directivos, a los profesionales de los Equipos de Orientación Educativa, al Servicio de Inspección Educativa, al personal no docente y a las familias.

 

Los instrumentos de recogida de información a utilizar deben ser sensibles a la complejidad de los fenómenos que se pretende evaluar y que nos permitan acercarnos a ellos:

 

    -       Observación ecológica. Se realiza mediante la elaboración de un diario que incluye cada una de las sesiones de al menos dos componentes del equipo evaluador. Después de las primeras sesiones recogidas es conveniente realizar un análisis, para llevar a cabo observaciones más concretas ("con zoom") y planificar las entrevi