Silvia
Vidalón
Suele
suceder
Suele
suceder
que la
sangre inicua
pela los
cordones
del
riego vital
Suele
suceder,
que una
boca amiga
frente a
ti pronuncia una traición
y en tus
oídos sordos
se
transforma en la condena de tus actos
Suele
suceder
que
reúnes seres infelices
y se
convierten en abigeos
de tu
creación
Suele
suceder
que nos
tendemos
en la
cumbre
de la
expresión sexual
hasta
formar llagas
en que
uno ama
Suele
suceder
que uno
cree
ser el
guerrero
de la
verdad
y se
corona solo
en la
batalla de
los
mantos blancos
Estamos solos
Estamos
solos
tú y yo
poesía
las
páginas de atrás
significan el olvido
en el
tiempo
y
quedamos solos
ante el
mundo
que nos
mira
Estamos
solos
tú y yo
poesía
y la
vida sigue
para
encontrarte
en cada
momento
en que
te busco
estás
conmigo
y cuando
afloran
los
versos más pasajeros
en mis
vivencias prendidas.
Eres lo
único
que me
liga a la vida
la que
aguanta mi furia
en el
papel marchito
la madre
del velo
que
escucha mis confidencias
la
verdadera proclamadora
que
resalta mis deseos.
Tú y yo
poesía
estamos
juntas
ante la
partida
imprevista
al
olvido perpetuo
y el
quebrante desengaño.
Ante el
estallido del mundo
me
resigno a comer miseria
a
tragarme la lengua
y decir
groserías
a romper
con lo mismo
que
oprime las venas
de mi
cráneo.
Y me
ayudo en ti
a
levantarme de mi mierda
y salir
airosa
como el
viento en los maizales
a
cubrirme de alegría
de
lágrimas de coraje
y
continuar de nuevo
esta
larga partida.
Y buscar
entre
la
inmundicia
la que
todos juzgan
la que
todos temen
la
verdadera poesía.
biografía