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TERTULIA COFRADE "EL ESTANDARTE" |
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REVISTAS Año 1.995 CARTELES Año 1.994 HERMANDADES NUESTRO PATRON NTRA. PATRONA
Libro de Visitas
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MENSAJE SR. ARZOBISPO Este es un tiempo favorable. Son días de salvación. Momento de gracia para convertir el corazón, para ponerse junto a Dios, para emprender una peregrinación nueva hacia el santuario de la propia identidad cristiana, para ayudar a que se restablezca la justicia V se viva en la caridad fraterna. El gran jubileo del año 2000 es anuncio de una buena noticia: de la salvación que nos llega, por gracia de Dios, en la encarnación del Verbo. Año santo en el que no cabe otra disposición que no sea la del agradecimiento a Dios ya la Iglesia. Reconciliación con Dios, en el sacramento de la penitencia, y con otros hermanos en la práctica del amor fraterno. La conversión a Dios, como gracia que nos llega del Espíritu, está en la intención primera y en la finalidad del año santo. Conversión del corazón que se ha de manifestar en el testimonio de comunión con la Iglesia, en las obras de caridad y de penitencia. Durante este tiempo de gracia y bendición de Dios, serán necesarias unas actitudes espirituales y unos comportamientos religiosos que, en todo momento, estén manifestando que nuestro corazón y nuestros ojos están fijos en el Señor. Como disposiciones importantes y pautas de comportamiento, especialmente en este año, debemos observar las siguientes: Si celebramos este año santo como memoria del misterio de la encarnación del hijo de Dios, ni que decir tiene que todo debe girar en torno a la persona de Jesucristo. Dios Padre nos ha bendecido con toda clase de bendiciones en Jesucristo. Esta es la razón y motivo por el que celebramos este año santo: Jesucristo ayer: hoy y siempre. Jesucristo nuestro Salvador v Redentor: Estar atentos a lo que Dios quiere decirnos con este año santo: es una llamada a la conversión, a la penitencia. Para vivir en esta disposición será necesario intensificar los momentos de oración. Descubrir la presencia de Dios entre nosotros. Ofrecer y recibir aquellas catequesis que vayan conduciendo al conocimiento ya la aceptación de la palabra de Dios. Abierto testimonio de reconocimiento a Jesucristo. Él, que es la luz verdadera, que nos ha traído la luz de la salvación de Dios. Él es nuestra esperanza, la razón de nuestra existencia, la realización futura de nuestras más grandes aspiraciones. No puede pensarse en una celebración de la Iglesia en la que la palabra y el sacramento no vayan unidas a la caridad. Sí es tiempo de conversión, lo será también de caridad fraternal. Por eso el amor cristiano, en todas sus formas y expresiones, será tarea primordial y necesaria en este tiempo del Señor. La Puebla de Cazalla, con sus Hermandades y Cofradías, quiere unirse a esta celebración jubila1: Entre sus actividades emprende una nueva andadura en su revista de Semana Santa. Pido a Dios que esta publicación sirva para acercar el misterio salvador de Nuestro Señor Jesucristo a todos los hombres y mujeres de esa querida parroquia, de ese querido pueblo . |
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