REFLEXIONES
1. La materia es un estado anómalo de la energía.
Es un lugar común en la ciencia moderna, desde Einstein, la equivalencia entre materia y energía, su indisociable relación: son la misma cosa en esencia. En algún momento la configuración interna de una "super-energía", que yo creo eterna, la lleva a degradarse en materia hasta formar aquel "super-átomo" que acabaría por dar inicio a lo que llamamos Big Bang, y de ahí a la formación de galaxias, estrellas, y los diversos elementos químicos que conforman el mundo de lo material, que no son más que estados diversos de un mismo "magma" con múltiples formas de enlazar núcleos y electrones.
2. La vida es un estado anómalo de la materia.
De nuevo la casualidad entra en escena. Por lo que hoy sabemos, en el océano primigenio se dieron las condiciones suficientes como para que una descarga de energía -un rayo, por ejemplo- provocara la aparición de cierto tipo de moléculas que poseían la extraña propiedad de autoduplicarse, con lo que el camino hacia lo que llamamos vida quedaba expedito. De ahí hasta las plantas y animales que conocemos sólo habrían de transcurrir unos cuantos miles de millones de años (¿o son cientos?), a través de lo que conocemos como evolución, cambios que se producían al azar en el ente resultante y lo facultaban de alguna forma para sobrevivir mejor que sus congéneres y autoreplicarse con mayor efectividad.
3. El hombre es un resultado anómalo de la vida.
Es la proposición más fácil de demostrar: las cosas vivas se desarrollaban a su aire, unas especies tenían más éxito que otras, medraban, algunas desaparecían, ... El hombre en sus inicios era un mono mal hecho, destinado por un habitat inmisericorde y su mal pertrechado cuerpo a un aniquilamiento casi seguro. Pero sobrevivió de la manera que todos conocemos.
¿ Es todo esto un camino ascendente? ¿Se trata de sucesivas mejoras, de algo que busca una perfección? ¿Existe una teleología, la búsqueda del cumplimiento de un objetivo final?
¿O es todo producto de la mera casualidad? Porque las tres premisas me parecen hoy por hoy irrebatibles.
En fin ... si te apetece, mándame tus comentarios.
Homo
Navigans