ÐÏࡱáÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿì¥Á as es tarde, es demasiado tarde, siempre se me hace tarde. En cambio, para hablar de Ti, para comunicarme contigo, es el tiempo propicio, porque, para ser tu amigo, Señor, nunca, jamás es tarde. A lo más es algo que voy retardando. Lo que cuesta es el primer paso. Al menos en esto ayúdame a ser más lanzado, Señor, lo suficientemente arriesgado como para llegar a equivocarme y así. poder seguir buscándote. 51.- Al final de cada día Gracias, Señor, por el día que ha pasado, por las horas que he vivido, por la gente que he tratado, por el pan que he compartido. Gracias, por los momentos gozosos, por el encuentro fraterno, por las palabras amables, por tantas cosas bonitas y porque siempre eres bueno a pesar de los pesares. Gracias, porque me aceptas mucho más que yo a mí mismo, por valorar en mí cantidad de cosas buenas, por ser tan positivo y porque, contando contigo, todo marcha hacia adelante. Y gracias, mil veces gracias, por el perdón de mis faltas, por los rincones oscuros, porque en el fondo de mi ser Tú, Señor, nunca me faltas. 52.- No me sale esta oración No me sale esta oración, Señor, no sé por qué. Dime algo, empieza Tú la conversación, mira que mis palabras las veo como sin sentido. Eres mi Dios, y no sé qué decirte. Sopla en mi corazón el viento de tu amor, recuérdame de dónde vengo y a dónde voy, dime quién soy y lo que significo para Ti, dame alas para tratar de volver a soñar que alcanzaré la libertad. No me dejes ir de vacío. Acompáñame Tú, como lo has hecho tantas veces, aunque yo no me haya dado ni cuenta. Cuando la subida se haga interminable y agotadora dame valor y una actitud humilde para verme débil y necesitado de Ti, para anhelar una libertad nueva que empieza y termina en Ti, y que lleva a esa felicidad con la que sueño. 53.- Lo que realmente vale Hay que saber perder según las estadísticas oficiales, para ganar lo que realmente vale. El tono amarillento y brillante que proporciona el dinero, el placer y el poder son espejismos pasajeros que esconden vacíos y soledades inconfesables. La insatisfacción se convierte en la auténtica dueña. Lo más bello de la persona resulta pasto de las llamas de un fuego que la misma persona encendió. En cambio, lo que realmente vale es lo más difícil de conseguir: el amor, la amistad, la paz, la felicidad. ¿Por dónde tratas de encontrarlas? 54.- Tú me visitas cada día, Señor Señor Dios, al comenzar el día Tú me visitas y abres la ventana para que admire todas las maravillas que has creado. Y entre todo lo que has creado veo a la persona humana, tu obra más grande. Tú me has creado con la capacidad de hacer el bien, pero yo me siento con frecuencia débil y necesitado; por éso, quizás, pido tu ayuda con tanta frecuencia. Señor, deseo ser libre, decidir por mí mismo las cosas, pero es una pretensión que nunca termino de alcanzar, aunque voy entendiendo poco a poco que realizarme enteramente es darme cada día más a la gente como Jesús. Tú me has prometido, Señor, que me oirás y que me darás tu ayuda. Yo confío plenamente en Ti y me fío de tu palabra. Aunque a veces piense que voy a la deriva yo sé que Tú estás ahí, en mis idas y venidas, en el silencio de mi vida y en la historia del mundo. Dame valor para seguir adelante, Señor, y, sobre todo, para dejarme guiar por Ti. 55.- Nuestra vida delante de Ti Ponemos nuestra vida delante de Ti, Señor. Ponemos este grupo en tus manos. Danos luz para ver cuál es el camino, danos confianza en nosotros mismos y haz que estemos dispuestos a recibir la ayuda de los demás. Ábrenos los ojos para ver las necesidades y el bien que podemos hacer. Y ayúdanos a sembrar alegría en la reunión y fuera de ella. Y luego, al volver al trabajo, danos fuerza para ser responsables y hacer lo que debemos. 56.- Estamos ante Ti, Señor Estamos ante Ti, Señor, y deseamos ofrecerte la reunión de este día. Te damos gracias por encontrarnos en este grupo, por estos compañeros, por lo que nos ayudan y por lo que podemos ayudar. Danos tu apoyo para hacer un ambiente agradable, para escuchar con respeto y para ver qué podemos hacer por el bien de los otros. 57.- Te ofrecemos, Señor Te ofrecemos, Señor, toda esta jornada y en ella esta reunión que vamos a hacer ahora. Regálanos la sonrisa para mirar a los demás con amabilidad. Siembra en nuestro corazón deseos nuevos para que tratemos de hacer la vida más agradable a los otros. Ayúdanos a ser sinceros para que los demás nos conozcan mejor, nos comprendan y así puedan ayudar. Y después haz que volvamos animados al trabajo para dar testimonio de Ti y ayudar a quien nos necesite. 58.- Amanecer contigo, Señor Amanecer contigo, Señor, contar contigo para toda la jornada: éste es mi deseo. Llevarte a mis pequeñas cosas y hacerte con alegría alguna promesa: así te ofrezco, Señor, este día. 59.- Nace otro día... En la luz de cada amanecer llegas Tú, Señor, tu bondad acaricia la creación con el sol y el aire fresco de la mañana. Tú nos llamas a vivir y a dar vida a otros, compartiendo nuestra alegría espontánea con tanta gente triste y cansada, trabajando para modelar mejor esta tierra, y hacerlo por nosotros y por tantos que no lo pueden hacer, ofreciendo desde nuestro corazón la mejor disposición que tengamos para amar y servir sin hacer ruido. A tu estilo, Señor. Gracias, Señor, por haber podido nacer de nuevo contigo en la maravilla de este nuevo día. 60.- Despierto contigo Despierto contigo, Señor, a la vida de este nuevo día, a tantas cosas por hacer, a los trabajos de siempre. Buscar en todo ello tu presencia es un trabajo que me cuesta bastante y hasta a veces me parece pesado. Sin embargo en ésto está la originalidad de cada día: en acoger lo de siempre como la oportunidad que Tú me das. Condúceme Tú, Señor, por el camino que lleva al bien; pero, sobre todo, haz humilde y sencillo mi corazón para que me deje conducir por Ti. ØãØãØãýÖ ìýÖ «Ö ìÖ ýÖ ýÖ ýÖ sH tH 0€€˜0€€˜ ™X‰À@ ÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿRÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿ