LAMENTOS

 

 

 

Este Mensaje ha sido recibido igualmente, por Alfredo,  inspirado por su Guia Espiritual.

 

 

Dentro de mi corazón, observo la ironía del hombre, de mis hermanos

y sufro por ellos.

Tengo el deseo de transmitir la paz que pertenece a cada uno de los seres humanos.

Me lamento de las injurias, de las mentiras, de las falsedades...

que tan solo nos conducen a ir en pos de la enemistad, de la cobardía.

Mis deseos son esos, que esto no ocurra, que nos amemos

y comprendamos, integrándonos fielmente, en el propósito de nuestra vida.

Desarrollándonos humildemente, encontrando el Camino,

que tanto ansiamos encontrar.

¡Oh!, si tan solo comprendiésemos el Amor de Dios,

ese mismo Amor que tenemos que desarrollar en nuestras almas,

perseverando en el espíritu, dándonos a entender las capacidades

que podemos desarrollar a lo largo de nuestra vida.

¿Por qué todavía existen las disputas?,

es claro que aún nuestro desarrollo, nuestro aprendizaje,

no ha llegado, ni tan siquiera, a mitad de nuestro camino.

Pero siempre tenemos tiempo de avanzar y nunca retroceder.

Verdaderamente, tenemos el entusiasmo en nuestro interior, que a veces,

lo tenemos muy escondido

y así, cuando queremos, lo sacamos a la Luz, dando todo nuestro amor,

nuestro apoyo a nuestros hermanos.

Reflexionamos, de la mayor sabiduría que podemos aprender.

No llenemos nuestras almas de inconscientes perjurias de odio y maldad.

¿Acaso eso es progreso?, no, es discordia.

Lamentemosnos, de no saber sacar a veces, esas cualidades escondidas,

busquemos donde realmente están.

Sé, que todo cambia y que el fin es Amar todo y a todos.

Tengamos la firme convicción de que esto ocurrirá

y que seremos eso que desea toda alma.

Luchemos para olvidar el lamento,

para quitar esa palabra de nuestro vocabulario

y que en algún momento del futuro, lo recordemos como algo que afligía

nuestra alma, pero que ya no existe...

 

Que Dios os Bendiga.