Lo que hay que saber
sobre la soja
Esta planta pertenece a la familia
de las leguminosas, puede considerarse como una planta anual. Las mejores
condiciones para su crecimiento son las regiones subtropicales debido a sus
climas permanentemente húmedos. La soja se cosecha aproximadamente 120 días
después de la siembra. Esta planta alcanza los 80 cm de altura, la semilla de
soja se produce en vainas de 4 a 6 cm. de longitud y cada vaina contiene de 2 a
3 porotos de soja. La semilla tiene una forma desde esférica hasta ligeramente
ovalada y entre los colores más comunes se visualizan el amarillo, negro y
varias tonalidades del café. Desde el punto de vista comercial, sus principales
componentes son las proteínas y lipidos. Se ha descubierto además numerosos
beneficios a la salud humana que producen determinados nutrientes presentes en
ella. El interés creciente en los componentes de la dieta en algunas culturas,
ha sido asociado en los últimos años con las diferencias en la incidencia y
prevalencia de ciertas enfermedades, y por consiguiente el suprimir o involucrar
en la dieta ciertos alimentos podría ser una de las estrategias de prevención
en salud más importante a conseguir dentro de un sistema sanitario. Esto ha
traído consigo una explicación comprensible para las diferencias
epidemiológicas encontradas entre los países occidentales y orientales debido
al mayor contenido de soja en la dieta de algunos países asiáticos, en
comparación con la típica dieta occidental que es rica en grasas saturadas,
baja en fibra y baja en alimentos derivados de la soja.
El porcentaje de grasa en la dieta es un factor que se consideró como el más
importante para el riesgo de desarrollo de cáncer, se ha logrado demostrar
recientemente que la soja actúan en diferentes formas para prevenirlo en virtud
de sus componentes como:
· Estrógenos y antiestrógenos.
· Inhibidores de enzimas.
· Antioxidantes.
· Estimulantes del sistema inmunológico.
Propiedades de la soja:
Las dietas ricas en esta leguminosa
están asociadas con la prevención de ciertas enfermedades como:
· Diferentes cánceres: de mama, de próstata y de colon.
· Osteoporosis.
· Enfermedad cardiovascular.
· Síntomas de la menopausia.
· Alteración al ciclo menstrual.
Se ha logrado determinar que:
-El consumo de 1 a 2 raciones de soja a la semana reduce el riesgo de cáncer
rectal en un 80% y el de cáncer de colon en un 40%.
-El consumo de leche de soja se relacionó con una reducción del 50% en el
riesgo de cáncer gástrico y 40% menor con un consumo regular de soja.
-Se demostró que quienes consumieron algún producto de soja por lo menos una
vez a la semana, tenían la mitad de riesgo de desarrollar pólipos.
-Se encontró que las mujeres que regularmente ingieren productos de soja,
tienen menos de la mitad del riesgo del cáncer endometrial que las mujeres que
no lo consumen.
La soja parece promover la salud en otras áreas relacionadas, por ejemplo, con
la lecitina. Diferentes estudios en modelos animales demuestran que la lecitina
y la colina mejoran la memoria y el aprendizaje. Las semillas de soja contienen
aceites que es rico en fósforo, nitrógeno, ácido linoleico, oleico y
linolénico, estigmasterol y sitosterol. La lecitina se obtiene a partir de
sucesivos refinados de su aceite. Es una complejo natural de fosfolípidos
presentes en numerosas estructuras del organismo especialmente en las membranas
celulares. Esta sustancia facilita la digestión y la absorción intestinal de
las grasas, también favorece la solubilización y el transporte de colesterol
reduciendo el riesgo de acumulación sobre las paredes arteriales, salva al
hígado de posibles trastornos por ingestión de bebidas alcohólicas, abuso de
tabaco, grasas, mejorando los estados de obesidad y, por último, mejora el
rendimiento intelectual y la memoria.
Los reales beneficios de la soja son la cantidad de fitonutrientes que
contienen, especialmente los fitoestrógenos, que son un compuesto encontrado en
plantas que incluyen sustancias como:
-Isoflavonas.
-Cumestanos.
-Lignanos.
Los fitoestrógenos son moléculas que han recibido este nombre por tratarse de
compuestos derivados de las plantas que han demostrado tener algún tipo de
actividad estrogénica, son encontrados en frutas, verduras y granos integrales.
Las isoflavonas son las más comunes, y la soja es la fuente principal en la
alimentación,
su consumo:
-Regula el flujo de hormonas femeninas, reduciendo los focos de la menopausia y
la pérdida de minerales en los huesos.
-Regula la tasa de azúcar en la sangre, siendo aconsejada en diabéticos.
-Se recomienda para prevenir problemas del corazón y del sistema circulatorio.
-Reduce el colesterol gracias a su aporte en Lecitina e Isoflavonas.
-Es una excelente fuente de proteínas, la cual se convierte en un complemento
idóneo en dietas vegetarianas.
-Preventiva de Cáncer de Próstata ya que en este órgano hay muchos receptores
de estrógeno y la soja ayuda a regularlos.
Leche de Soja
Algunos de los componentes indeseables de la soja afectan la calidad y aceptación de la leche de soja . El sabor , la digestibilidad de las proteínas, y la flatulencia están asociados a constituyentes de la soja.
Sabores:
La soja es una fuente de enzimas de lipoxigenasa, las cuales son responsables de
que se desarrolle el sabor anfijolado de la leche de soja. Se vuelven muy
activas al moler la soja y en presencia de agua y oxigeno. Las lipoxigenasas
catalizan la oxidación de ácidos grasos polinsaturados y sus ésteres que
contienen los productos primarios.
Los hidroperóxidos se descomponen para formas 40 compuestos diferentes que
tienen que ver con el sabor a grasa y frijol de la leche de soja. Los malos
sabores pueden controlarse mediante la inactivación de las enzimas con
tratamientos térmicos, fermentación o ácidos. La deodorización al vacío y
la formulación del sabor también son utilizados para eliminar y disfrazar el
mal sabor.
Las enzimas son sensibles al calor y fácilmente inactivadas con agua hirviendo
a fin de que la temperatura de la lechada no caiga por debajo de los 80 grados
centígrados.
En consecuencia, el tratamiento térmico es uno de los métodos más efectivos y
prácticos en la preparación de leche de soja, dado que las enzimas son
sensibles al calor.
Digestibilidad proteinica:
Los inhibidores de tipsina están distribuidos en una gran variedad de semillas
leguminosas, incluyendo la soja. Según un estudio con animales sometidos a
prueba, los inhibidores de tripsina son los factores inhibidores del crecimiento
que ocasionan un engrandecimiento del páncreas debido a una deficiencia de
tripsina que son importantes para digerir las proteínas.
Algunos investigadores han reportado que los inhibidores tienen poco o ningún
efecto sobre la proteinasa humana.
En general, el calor se ha empleado para inactivar los inhibidores de la
tripsina cuando se produce leche de soja. Los inhibidores en soja remojada
durante toda la noche se inactivan al blanquear la soja descascarada y sin
remojar durante 10 minutos en agua hirviendo con 0,5 % de bicarbonato de sodio,
calentando después la leche de soja a 95 grados centígrados durante 10
minutos.
Flatulencia:
La soja, como muchas leguminosas, contiene casi 10% de hidratos de carbono
solubles con aproximadamente 5% de rafinosa y 4% de estaquiosa. Los seres
humanos no poseen alfagalosctasidasa en su aparato digestivo para digerir la
rafinosa y estquiosa, la flora intestinal fermentan estos azúcares y la
producción de gases ocasiona flatulencias. La leche de soja preparada con soja
integran también contiene una gran cantidad de factores flatulentos, siendo
éstos los problemas más graves para su consumo.
Los azúcares indeseables pueden reducirse de la enzima alfagalactosidasa o con
bacterías del ácido láctico fermentación. Cobra suma importancia la
reproducción de nuevas variedades que soja que estén libres de hidratos de
carbono o contengan un nivel bajo de éstos.
Otro punto a considerar en la
promoción de la soja para la alimentación humana es que la mayoría de la soja
que se produce en Argentina es del tipo Transgénica que no es igual a la soja
común, puesto que fue modificada genéticamente para hacerla resistente a la
aplicación del Glifosato (herbicida). Se sabe que la aplicación de glifosato
cambia la composición química de la soja, por ejemplo, al nivel de compuestos
fenólicos, como los isoflavonoides.
La soja transgénica contiene 27% más de tripsina que la soja no modificada
genéticamente. Este inhibidor produce alegias e inhibe la digestión de la
proteína.
En soja transgénica cocinada se encontró el doble de lectinas (también
produce alergías).
La soja transgénica puede generar resistencia a los antibióticos. Esto es muy
grave para todas las personas y mucho más para niños con carencias
nutricionales.
La soja transgénica posee entre el 12 y 14% menos de fitoestrógenos que la
soja no modificada genéticamente. Los fitoestrógenos pueden proteger contra
determinados cánceres, enfermedades del corazón y osteoporosis.
Por todas estas razones intentar solucionar el problema del hambre y la
desnutrición de la población con soja transgénica o que no haya sido
modificada genéticamente, provoca riesgos innecesarios.
Al pretender mejorar la alimentación de las personas y en especial de los
sectores populares carenciados, hay que tener cuidado que la gestión no
provoque daños. Las leguminosas tienen la capacidad de captar el nitrógeno
libre del aire a través de la simbiosis con un microorganismo denominado
rhyzobium. Esto las hace interesantes por varios motivos: producen granos con
abundante proteína y aportan nitrógeno al suelo.
La soja es una leguminosa y allí está una de las claves de promover la soja
como alimentación para superar estados de carencia o déficit alimentario:
creer que toda proteína es ideal para el organismo humano. No es así, la soja
es difícil de asimilar por el sistema digestivo humano y provoca, entre otros,
formación excesiva de gases y dilatación intestinal y puede provocar extrema
acidez. Es por eso que los pueblos de oriente que la consumen diariamente, casi
nunca la comen sin que los granos pasen por procesos de fermentación.
Eduardo A. Schiappacasse.
Ingeniero en Alimentos y Profesor Titular de la Cátedra de Química y
Bioquímica de los Alimentos de la Facultad de Ciencias de la Alimentación UNER.
E-mail: easchiappacasse@yahoo.com.ar
Cristian Frers.
Técnico Superior en Comunicación Social especializado en Periodismo
Científico y estudiante de tercer año de la carrera: Técnico Superior en
Gestión Ambiental.
E-mail: cristianfrers@hotmail.com
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Revisado: 24 Sep 2003
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