
Copenhague fue un pueblo pesquero
hasta mediados del siglo XII. Su importancia creció cuando pasó a ser posesión del
obispo Axel Absalón, quien ordenó la fortificación de la localidad en 1167.El
rey Erik VII, familiar de la reina Margarita I,
estableció su residencia en Copenhagen y el primer rey coronado en esta ciudad
fue Cristián I, que reconstruyó el castillo y fundó en 1479 la Universidad de
Copenhaguen.
Debido a la presencia de su puerto, pronto se convirtió en un lugar de
importancia comercial y recibió derechos municipales a mediados del siglo XIII,
enfrentándose frecuentemente con las ciudades hanseáticas. En 1443, Cristóbal
III de Baviera, eligió Copenhague como capital de Dinamarca.En 1596 fue coronado
el rey Cristián IV, probablemente el más conocido de la historia de Dinamarca.
Aún hoy se pueden ver en la ciudad las obras emprendidas por este monarca, que
incluyen el Castillo de Rosenborg, parte del castillo de Christiansborg, la
bolsa, la torre redonda, Christianshavn y otras.
En 1658-1659
soportó un severo asedio de los suecos, dirigidos por Carlos X Gustavo. En 1801,
durante las Guerras Napoleónicas, en un esfuerzo por obligar a los daneses a
reconocer el derecho de los británicos a navegar en alta mar, una flota
británica, al mando del almirante Horatio Nelson, destruyó una flota danesa en
el puerto de Copenhague.La ciudad fue parcialmente destruida por grandes
incendios en 1728 y 1795. Ademas, en 1807 la ciudad sufrió graves daños, y cientos de
personas murieron, cuando los barcos de la flota naval británica la bombardearon
para impedir que Dinamarca rindiera su flota a Napoleón Bonaparte. Durante la II
Guerra Mundial, Copenhague fue ocupada por las tropas alemanas desde abril de
1940 hasta mayo de 1945. Hoy
en día es una ciudad moderna, con varios sitios históricos que datan de hace
varios siglos.



