logotipo

img_google

 

 

Lugares interesantes

 

 

Tomando como punto de partida, la Central Station de Amsterdam, punto de referencia de toda ciudad holandesa, se abre ante nosotros toda una ciudad por descubrir. Dejando a nuestras espaldas el puerto marítimo, nos encaminamos hacia la emblemática Plaza de Dam, plaza principal de la ciudad.

La plaza se encuentra entre dos de las arterias principales de la capital, el Damrak y Rokin, donde se haya el dique dam, sobre el río Amstel. En este punto hayamos el Palacio Real, antiguo ayuntamiento de la ciudad y la Iglesia Nueva o Iglesia de Santa Catalina, donde tienen lugar las coronaciones de los monarcas holandeses. En 1980 se coronó la actual soberana, la reina Beatriz.

Enfrente de esta plaza, y como punto de encuentro de numeroso turistas, se alza el monumento de la Liberación Nacional. Esta escultura, construida en 1956, simboliza la humanidad doblegada y sufridora por los desastres de la guerra. En este mismo punto de la ciudad, se haya el museo Madame Tussaud Scenerama. El uso de la técnica y del audio-animatronics permiten al visitante descubrir las personalidades, historia y características de los Países Bajos, en particular, el Amsterdam del siglo XVII.

Al noroeste de la Plaza de Dam y rodeada de canales, las luces rojas y el bullicio de curiosos turistas- nos advierten de que nos encontramos en el mítico Barrio Rojo de la Amsterdam. Lejos de ser una zona apartada de la ciudad, el Barrio Rojo acoge en pleno centro la visita de cientos de personas todos los días.

Numerosas tiendas con objetos peculiares, cientos de luces rojizas que iluminan durante todo el día las estrechas calles de esta parte de la ciudad y los mundialmente conocidos escaparates, donde las profesionales se exponen al público, impresionan, impactan y llaman la atención de todo aquel que se acerca a conocer Amsterdam.

Lejos ya, de la Plaza de Dam y el Barrio Rojo, Amsterdam nos ofrece numerosas plazas y museos para visitar, a los que podemos acceder caminando a través de Kalverstraat, una de las calles peatonales más animadas y comerciales de la capital. Concretamente, en la Plaza de Museumplein y sus alrededores se dan lugar dos de los más importantes museos: Rijksmuseum y el museo de Van Gogh, ambos con una espléndida colección de pinturas.

Además de estos dos museos, Amsterdam posee lugares interesantes para el turista, como la Casa de Ana Frank, en el barrio de Westerkerk; en este edificio de 1635, se conserva el diario que escribió la joven. La casa-museo de Rembrandt es otro de los puntos de interés del turista. La casa, que se encuentra en lo que era el barrio judío de Amsterdam, alberga 250 aguafuertes que permiten hacerse una clara idea de la obra del pintor.

Si se tiene previsto realizar una ruta por los numerosos museos que ofrece la ciudad, tanto en el aeropuerto, como en cualquiera de los museos de la capital, se puede adquirir una tarjeta para jóvenes, que por el módico precio de 25 florines (alrededor de 2100 pesetas), permite la entrada gratuita a todos los museos de carácter público, como es el caso del museo de Van Gogh.

Otro de los lugares interesantes de la ciudad, en este caso no para los aficionados al arte, sino para los amantes de la cerveza es la fábrica Heineken, una de las marcas holandesas más importantes del país. La cervecería realiza visitas guiadas, en inglés, para los interesados en el proceso de fabricación y todo lo relacionado con la empresa. Al final de la visita se permite a los visitantes degustar cerveza durante una hora.

Amsterdam, es conocida también por la cantidad de mercadillos que ocupan sus calles. Pero sin duda, uno de los más coloristas e interesantes es Bloemenmarkt, el mercado de las flores. En este pintoresco mercado se pueden encontrar flores de todas las clases, semillas de los típicos tulipanes e incluso de plantas de marihuana.

 

Home