La Acupuntura se
ha usado en China durante miles de años. El procedimiento
tiene su raíces en la antigua filosofía del Taoísmo,
una creencia para la cual el hombre es uno con el universo y
toda vida se impregna con la fuerza vivificante de la energía
del chi. Parte de esta creencia se basa en que todas nuestras
experiencias tienen su contrario, como caliente y frío,
día y noche, refiriéndose a estos opuestos como
Yin y Yang. Están unidos y se complementan el uno al otro
a lo largo de toda la vida, creando un equilibrio. Cuando las
fuerzas estén en equilibrio la persona estará sana.
Cuando las fuerzas no estén en equilibrio, se producirá
la enfermedad. La acupuntura es un método que restaura
el equilibrio en la vida. En los años sesenta un equipo
de doctores de Occidente fue invitado por Mao Tse-tung a visitar
China e investigar la técnica de la acupuntura. Aunque
se piensa a menudo en ella como medicina alternativa, ha tenido
notable éxito en el tratamiento de muchas enfermedades
para las cuales los métodos más convencionales
no lo han tenido. La acupuntura se usa más a menudo en
el tratamiento del reúma, dolor de espalda, y dolor de
cabeza. Los médicos son aún incapaces de explicar
el misterio de porqué y cómo trabaja, aunque hay
varias teorías.
Aunque la acupuntura obtiene buenos resultados, cuando no se
practica apropiadamente puede provocar infección o daño
en los nervios, vasos u órganos. Por ello es muy importante
escoger cuidadosamente el acupuntor. Exija que su acupuntor esté
formado adecuadamente y tenga experiencia.Según la acupuntura,
nos enseña que podemos crear nuestros propios acordes
terapéuticos para volver a equilibrar al individuo.
TEORIA.
La acupuntura actúa sobre cerca de mil puntos del cuerpo,
los cuales se localizan a lo largo de las líneas meridianas.
Se cree que el dolor registrado en una parte del cuerpo es en
realidad un síntoma de un problema localizado en otra
zona. Ya que los flujos del chi corren a lo largo de los canales
de las líneas meridianas, es posible que el dolor se sienta
en un área de la línea meridiana y el origen del
problema esté en otra zona a lo largo de ese canal. La
acupuntura actúa sobre la distribución del Yin
y el Yang a lo largo de las líneas meridianas de forma
que chi pueda fluir libre y armoniosamente, restaurándose
así el equilibrio. El actuar a lo largo de la línea
meridiana del corazón puede ayudar en el tratamiento de
enfermedades del corazón, tales como una presión
de la sangre alta o baja, también en los problemas oculares
y dermatológicos, y aliviar los síntomas del estrés,
ansiedad y tensión.
MERIDIANOS.
Hay doce canales meridianos principales o sendas del cuerpo.
Cada canal se asocia con un órgano visceral principal
del organismo, como el hígado, el riñón
y el corazón. Los canales meridianos discurren a lo largo
de las zonas principales del cuerpo, como los brazos y piernas,
y acaban en las puntas de los dedos de la mano o del pie. La
energía del Yin y Yang fluye a través de los canales
meridianos del cuerpo. El flujo de la energía del Yin
y Yang se puede estimular pinchando ciertos puntos de la superficie
del cuerpo por los que pasan los meridianos. Existen alrededor
de mil puntos de acupuntura en el cuerpo localizados a lo largo
de las líneas meridianas. La localización de éstos
puntos se estudia en antiguos gráficos chinos de acupuntura,
aunque todavía existe debate sobre dónde está
la localización exacta de cada punto. Para equilibrar
las fuerzas del Yin y Yang, chi ha de fluir de forma libre y
armoniosa a través del cuerpo, restaurándose así
el equilibrio y el bienestar.
YIN-YANG.
Parte de las creencias del Taoísmo se basan en que todas
nuestras experiencias de la vida tienen su opuesto, como caliente
y frío, día y noche. Estas fuerzas opuestas se
denominan Yin y Yang, las cuales se unen y complementan una a
otra a lo largo de la vida, creando un equilibrio entre el hombre
y el mundo que le rodea. Yin y Yang son fuerzas que intensifican
el flujo de chi a través del organismo. Chi es la fuerza
de vida necesaria para el equilibrio. Yin es una energía
negativa, como lo es la tierra, la luna, la oscuridad, humedad
y lo femenino. Yang es una energía positiva, como lo es
el cielo, el sol, el día, la sequedad y lo masculino.
El concepto de energía positiva o negativa se puede igualar
al concepto físico moderno de los protones positivos y
los electrones negativos, siendo ambas fuerzas de igual intensidad.
Poseemos la salud cuando estas fuerzas se encuentran equilibradas
entre sí. Los factores externos tales como los traumas,
la mala nutrición, el estrés y la ansiedad pueden
modificar el flujo de estas fuerzas, inhibiendo así el
flujo de chi. Estimular ciertos puntos a lo largo de las líneas
meridianas con el uso de agujas, como en la acupuntura, controla
el flujo de chi mediante la atracción de la energía
de Yin o Yang a una zona donde es deficitaria o por la dispersión
de un exceso de energía desarrollada en una zona. La acupuntura
se puede utilizar también para disolver una obstrucción.
CHI
La filosofía china del Taoísmo es una creencia
en la que el hombre es uno con el universo y toda vida se impregna
de una fuerza vivificante que es esencial para el equilibrio
y en consecuencia, para el bienestar. Es la creencia de que el
cuerpo, la mente y el espíritu forman un todo íntegro
y que el individuo se encuentra unido profundamente a su ambiente,
comunidad y mundo. Cuando esto se da de forma equilibrada se
produce el estado de bienestar, estando la persona sana. La fuerza
vital, llamada Chi, es esencial para mantener un adecuado equilibrio
en la vida. Chi circula por fuera del cuerpo a lo largo de sendas
o canales precisos denominados meridianos. Chi controla la sangre,
los nervios y todos los órganos del cuerpo. Cuando se
interrumpe en una persona el flujo de chi, dicha persona puede
ser susceptible de padecer la enfermedad. Algunos de los factores
que pueden causar un deterioro en el flujo de chi incluyen: traumas,
mala nutrición y estrés. Por medio de la estimulación
de determinados puntos a lo largo de los meridianos, el acupuntor
puede dirigir el flujo de chi para atraer la energía a
un área deficitaria o dispersar un exceso de energía
que ha fortalecido una zona concreta del organismo. La acupuntura
se puede usar también para disolver un obstáculo
a lo largo de un meridiano.
AGUJAS.
El flujo de la energía del Yin y Yang se puede estimular
pinchando ciertos puntos de la superficie del cuerpo por los
que pasan los meridianos. Para ello se usan agujas muy delgadas,
estériles y de acero inoxidable. Las agujas son finas
y flexibles y se pueden insertar en cualquiera de los miles de
puntos existentes a lo largo de las líneas de los meridianos.
El acupuntor determinará el punto específico según
el área que quiera estimular. Las manos, antebrazos, piernas,
pies, espalda, abdomen y oídos son los lugares donde más
frecuentemente se insertan las agujas. Las agujas varían
en longitud de uno a varios centímetros según su
uso en las diferentes partes del cuerpo. Tienen una punta similar
a la de una flecha o extremadamente fina. Generalmente, se insertan
a una distancia considerable del punto en el que van a actuar.
Por ejemplo una aguja inserta en la almohadilla del dedo pulgar
produce un efecto analgésico en el abdomen. Esto es debido
al flujo de energía a lo largo de los meridianos. Durante
el procedimiento las agujas se insertan de 3 a 10 milímetros
de profundidad. Cuando se inserta la aguja, el paciente puede
sentir algo similar a un pinchazo, picor, entumecimiento, dolor
o nada en absoluto. Algunos procedimientos exigen una inserción
de casi 25 centímetros. Una vez inserta la aguja se debe
torcer o girar rápidamente, o conectar a una corriente
alterna de bajo-voltaje durante su uso. En cualquier zona se
usan de 2 a 20 agujas o más. Estas finas agujas no producen
daño a los tejidos y generalmente tampoco causan hemorragia.
Sin embargo, los puntos de la oreja y la cara pueden sangrar
de vez en cuando porque la piel en estas zonas tiene un suministro
rico de sangre. Las agujas permanecen en la zona el tiempo que
el acupuntor considere necesario. Su uso tiene un efecto anestésico
tan potente, que los médicos han podido realizar cirugía
en el cerebro con el paciente totalmente consciente.