Preparado para
el ataque de la crítica
Autor de títulos tan importantes como 'Un mundo para Julius' o 'La vida
exagerada de Martín Romaña', este peruano de 63 años, irónico
y dotado de un sentido del humor envidiable, asegura que con su nueva obra sólo
ha pretendido "escribir un libro perfecto", tributario, como otras
de las suyas, de una forma de escritura que le fascina, "aquella que trata
de incorporar al libro el desorden y el eco de la vida, el espíritu del
momento". Un estilo, el de Bryce, basado "en la oralidad intensa de
mi escritura". De ahí el "gran esfuerzo" que ha supuesto
para él encontrar el lenguaje adecuado para la novela premiada, crear
"esa ilusión de realidad y, sobre todo, lograr una gran espontaneidad".
"He querido que fuera un libro muy acabado, y creo que podría defender
cada una de sus páginas ante la crítica. Ha sido un goce y un
desafío", afirma Bryce, para añadir de inmediato que él
nunca entrega una novela a la imprenta antes de tiempo, "en función,
por ejemplo, de ganar un premio. Lo del premio se plantea cuando la cosa está
totalmente terminada".
Del sexo juvenil
a la crítica social
En 'El huerto de mi amada', el autor recrea una historia de amor entre un adolescente
y una mujer que le dobla la edad, situada en la Lima de los años cincuenta
y sesenta. Una época que él conoció bien en su adolescencia
y juventud y que "ya se ha ido, aunque no del todo; todavía está
mucho en el imaginario de la gente". Carlitos Alegre, el adolescente que
protagoniza la novela, no se había fijado nunca en nada, "ni siquiera
en que había nacido en una acaudalada y piadosa familia de padres e hijos
de gran prestigio".
De San Carlitos,
como lo llamaban sus compañeros de colegio, de puro beato que era, se
enamora perdidamente Natalia de Larrea, "multimillonaria y descendiente
de virreyes y presidentes", una mujer "víctima de una sociedad
que la había apaleado psíquica y físicamente por ser guapa,
rica, cosmopolita y por querer ser independiente". A sus 17 años,
Carlitos carece de experiencia amorosa, pero no le cuesta superar la oposición
frontal que suscita su relación con Natalia "ni sucumbe a los horrores
de los prejuicios sociales -dice Bryce-, precisamente porque su beatitud y cristianismo
son tan alegres y tan de manga ancha".
Detrás de esa relación casi inverosímil se esconde un retrato
duro de la oligarquía limeña, de su hipocresía y falsa
moral, y de quienes, como los gemelos Céspedes Salinas, pertenecen a
una clase media "insegura, que busca trepar por miedo a caer". Unos
arribistas que "en su imitación de los valores de la clase alta,
se muestran desnudamente ridículos y desprovistos de las armas que se
requieren para vivir en ella".
'Antimemorias'
para purgar el premio
Pero aunque el retrato de esa sociedad a veces es despiadado, el humor impregna
cada página del libro. "El humor nos permite reírnos de nosotros
mismos, y esta novela sin el humor no hubiera funcionado; está bastante
dosificado, no se busca la carcajada sino llevar las cosas al absurdo para hacérnoslas
sentir y que seamos más cómplices", dijo el autor. El fracaso,
"tema obsesivo" en muchos escritores peruanos, está también
presente en esta novela de Bryce. "Nada prospera en esa sociedad y en ese
clima que todo lo humedece y lo pudre, toda ambición se viene abajo en
ese fatalismo que nos atribuimos los peruanos".
Cuando acabe la
promoción del Planeta, que en las próximas semanas lo llevará
a varias ciudades españolas y a América, Bryce retomará
sus "antimemorias", y cree que podrá poner en práctica
su deseo de "vivir a caballo entre España y Perú. Quiero
saborear las dos cosas que más he querido en toda mi vida", y concluye
melancólico: "No puedo vivir sin el Perú".
Janer: «He sufrido el tópico de que si eres mona no puedes
escribir bien»
Premio Planeta 2002
27-11-2002
Bryce Echenique se desmayó y extravió su equipaje al llegar a
México
El escritor
peruano Alfredo Bryce Echenique canceló "todas sus actividades"
en México por problemas de salud, informaron fuentes de la editorial
"Planeta México".
El director editorial, Jesús Anaya Rosique, dijo que el autor se desmayó
anoche en el aeropuerto de la capital mexicana, donde llegó procedente
de Barcelona (Espana) para participar en la Feria del Libro de Guadalajara.
El avión venía retrasado y le hizo perder la conexión hacia
Guadalajara. Mientras conseguía un nuevo vuelo, el escritor, de 63 anos
de edad y quien viajaba solo, se desmayó y extravió su equipaje.
Anaya senaló que tras ser atendido por personal del aeropuerto, Bryce
Echenique logró recuperarse y voló el mismo martes por la noche
hacia Guadalajara, donde fue revisado por un cardiólogo esta madrugada.
El especialista le diagnosticó al autor de "Un mundo para Julius"
una hipertensión arterial severa y le recomendó 48 horas de reposo
absoluto, lo que motivó la cancelación de todas sus actividades
en el país.
"Aunque Bryce Echenique está en México, todas sus actividades
han sido canceladas, y en cuanto el médico lo autorice, volará
a Barcelona. En tanto, estará en observación durante 48 horas",
respondió Anaya.
La semana pasada, el peruano terminó su gira de promoción por
Espana, "donde se rompió un dedo de la mano derecha y se enteró
que había muerto uno de sus hermanos en Perú, quizá todo
esto junto mermó su salud", explicó.
Bryce Echenique tenía programada para hoy una rueda de prensa para promocionar
su novela "El huerto de mi amada", con la que obtuvo el 51 Premio
Planeta, dotado con cerca de medio millón de dólares y la publicación
de la obra.
El también autor de "Tantas veces Pedro", "La vida exagerada
de Martín Romana" y "La última mudanza de Felipe Carrillo",
tenía previsto para el sábado y el domingo una serie de encuentros
con la prensa mexicana, además de una firma de libros en la Feria Internacional
del Libro de Guadalajara.
El editor mexicano aprovechó también para informar que "El
huerto de mi amada" ha sido el Premio Planeta que más ejemplares
ha vendido (240.000) desde que salió al mercado el 31 de octubre, simultáneamente
en toda América Latina.
"En las primeras tres semanas, los premios Planeta normalmente vendían
entre 7.000 ó 10.000 ejemplares, así que nos ha dado mucho gusto
la buena acogida que ha tenido la novela de Bryce Echenique", expresó.
Bajo el seudónimo de "Stanley Black", Bryce Echenique resultó
el 15 de octubre ganador de este premio.
La novela cuenta la historia de amor que surge entre una mujer divorciada, de
33 anos de edad, y un adolescente de 17, así como el escándalo
que esta situación provoca en la sociedad peruana.
ENCUENTROS
CON EL GANADOR Y LA FINALISTA DEL PLANETA
Alfredo Bryce Echenique: «El premio me ha
desequilibrado totalmente el presupuesto»
Bryce, en elmundo.es.
NURIA LABARI
ELMUNDOLIBRO | 4/11/2002
Alfredo Bryce Echenique, ganador del Premio Planeta 2002 con la novela El huerto
de mi amada, y Maria de la Pau Janer, finalista con Las mujeres que hay en mí,
han acudido a elmundo.es para responder a las preguntas de los internautas este
lunes a las 13 horas.
Bryce, demostró estar encantado con el nuevo premio, ya que, gracias
a él, "El huerto de mi amada", llegara a muchos más
lectores que mis libros anteriores, declaró. Este dandy literario
mantiene la exquisitez y el buen gusto más allá del papel y, como
corresponde, se niega a hablar de dinero aún cuando le preguntan, afirmando
que con este premio le han desequilibrado totalmente el presupuesto.
Estoy angustiadísimo, bromeaba.
Bryce destacó la falta de lectura, como uno de los males de la sociedad
actual, causante, según el autor, de que no hagamos camino al andar,
ni al sentarnos. Como remedio, él mismo recomendó unos cuantos
autores. Entre los españoles, Luis Landero, Almudena Grandes, Enrique
Vila-Matas, Pedro Zarraluqui y Antonio Martinez de Tizón figuran como
sus favoritos. Y , entre sus paisanos, apuesta por Abelardo Sánchez León,
Fernando Ampuero, Giovanna Pollarolo e Iván Thaiz.
Encantados de
conocerse
María de
la Pau Janer nos regaló su propia quiniela, esta vez en lengua catalana.
Carme Riera, Quim Monzó, Segi Pamies y Miquel de Palol fueron sus elegidos.
La escritora, que acaba de dar el salto a la lengua castellana, entendiendo
este giro como un reto y como la posibilidad de entrar en
un mercado nuevo, se mostró entusiasmada por compartir podio con
Bryce. Estoy encantada. Antes no lo conocía personalmente, pero
es una persona que todo lo hace fácil.
El escritor declaró también su admiración por la finalista
a quien, dijo, piensa incluir, si la novela que ha empezado avanza como
promete", entres sus favoritos.
Parece, pues que todo irá viento en popa en los quince días de
promoción que esperan a los ganadores. Un tour que significará
dormir cada noche en una ciudad distinta.
EL
ESCRITOR PERUANO OBTIENE EL PREMIO PLANETA
Bryce Echenique, el prosista que huía del éxito
Alfredo Bryce Echenique.
EFE
ELMUNDOLIBRO | 16/10/2002
Alfredo Bryce Echenique, que tan sólo hace tres meses dijo en los cursos
de verano de la Menéndez Pelayo en Santander que trata de escapar como
puede del éxito, que no le hace feliz, es el mismo escritor que esta
noche ha ganado el Premio Planeta, el mejor dotado de las letras hispanas con
601.000 euros.
Nacido en el seno de una familia de banqueros, en Lima, en 1939, comenzó
a estudiar de Derecho en la Universidad Nacional de San Marcos de su país,
donde también cursó Letras, carrera en la que se doctoró
años después por La Sorbona de París.
En 1964 obtuvo una beca que le permitió estudiar en la capital francesa
y, a su término, viajó por varias ciudades europeas, como Londres,
Bruselas, Amsterdam, Bonn, Hamburgo, Berlín o Peruggia.
Precisamente, en Peruggia escribió durante el verano de 1965 su primer
libro de cuentos, "Huerto cerrado", publicado en 1968 y Premio Casa
de las Américas de La Habana.
Escritor y profesor
Bryce Echenique se instaló posteriormente en París y compaginó
la escritura con la actividad docente en las Universidades francesas de Vincennes,
Nanterre, La Sorbona y Montpellier, y conoció a los escritores Mario
Vargas Llosa y Julio Ramón Ribeyro.
En 1975 obtuvo una beca de la Fundación Guggenheim y marchó a
EEUU, donde escribió para un periódico mexicano diversas crónicas
sobre el Sur profundo que fueron recogidas en el volumen "A vuelo de buen
cubero y otras crónicas" (1977).
34 años
"exiliado"
Tras dos décadas en Francia, en 1985 trasladó su residencia a
Madrid y el 17 de febrero de 1999, regresó a su Perú natal después
de lo que Bryce Echenique ha calificado de "exilio voluntario de 34 años
en Europa".
Entre sus cuentos y novelas figuran "Un mundo para Julius" (1970);
"La felicidad, já já" (1974); "Tantas veces Pedro"
(1977) -texto titulado inicialmente "La pasión según San
Pedro Balbuena que fue tantas veces Pedro, que nunca pudo negar a nadie"-;
o "Todos los cuentos" (1979).
También es autor de "La vida exagerada de Martín Romaña"
(1981), que junto a "El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz"
(1985) forman el díptico "Cuaderno de navegación en un sillón
Voltaire"-; "Magdalena y otros cuentos" (1986); "Crónicas
personales" (1987); y "La ultima mudanza de Felipe Carrillo"
(1988).
Igualmente ha publicado "Dos señoras conversan" (1990) -libro
que contiene el relato homónimo y dos más ("Un sapo en el
desierto" y "Los grandes señores son así. Y también
asá")-; "Permiso para vivir (Antimemorias)" (1993); "No
me esperen en abril" (1995); "Cuentos Completos" (1995); "Reo
de nocturnidad" (1997); "Las amigdalitis de Tarzán" (1999);
y "Guía triste de París" (1999).
Caballero y
Nacional de Narrativa
Además, ha escrito en revistas y diarios de España y América
numerosos artículos, principalmente de tono político, sobre la
situación internacional y la peruana en particular: "Los días
y las gentes", "Civilización y barbarie", "En nombre
del pueblo peruano", "El golpe de Fujimori" o "Perú.
*Crisis o agonía de los partidos tradicionales?.
Profesor emérito desde 1998 de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas
(UPC), Alfredo Bryce Echenique ha recibido el Premio Nacional de Literatura
de Perú de 1972 ("Un mundo para Julius"), la Encomienda de
la Orden de Isabel La Católica (1993), el título de Caballero
de la Orden de las Artes y Letras de Francia (1995) y el Premio Nacional de
España de Narrativa de 1998 ("Reo de nocturnidad"), entre otras
distinciones.
Alfredo Bryce Echenique es el nuevo ganador del Planeta
Eliane Hernández
Montejo.- Todos los años, durante los días previos a la entrega
del Premio Planeta, el mundillo literario se llena de rumores sobre el posible
ganador. Y en esta edición Alfredo Bryce Echenique (Lima, 1939) tenía
todas las de ganar, tanto es así, que algunos diarios digitales le proclamaron
vencedor antes de que le fuera entregado el galardón.
El escritor peruano presentó su novela El huerto de mi amada bajo el
seudónimo de Stanley Black y con el título de El efecto Siboney.
Y es que esa, Siboney, es la canción que suena en a fiesta en la que
se conocen los protagonistas de su novela, Carlitos Alegre y Natalia de Larrea.
Él es un jovencito de 17 años y ella una mujer de alrededor de
treinta. El baile que se celebra en una fiesta de la familia del joven los convierte
en el escándalo de la velada, después de lo cual huyen juntos
a la finca de ella, La Huerta del Amor. El autor define la novela como un
amor imposible que fue posible.
María de la Pau Janer (Palma de Mallorca, 1966) ha sido la finalista
del certamen con Las mujeres que hay en mí, la primera novela que presenta
a un premio en castellano, ya que habitualmente escribe en catalán, y
ha conseguido ya numerosos premios en esa lengua.
Su obra, presentada bajo el seudónimo de Carlota F. Janer, cuenta la
vida de tres generaciones a través de Carlota, una joven de 20 años
que vive en la antigua mansión familiar con su abuelo. La misma casa
en la que fallecieron su abuela, Sofía, y su madre, Elisa, cuando tenían
la misma edad que ella acaba de cumplir.
Esta ha sido la edición del Planeta que ha contado con una mayor participación,
han concurrido 523 novelas, en su mayoría procedentes de España,
96 de América Latina y 34 de Norteamérica. El Planeta está
dotado con 601.000 euros y el finalista con 150.250 euros. El jurado estuvo
formado por Alberto Blecua, Pere Gimferrer, Terenci Moix, Carmen Posadas, Antonio
Prieto, Carlos Pujol, Manuel Vázquez Montalbán y Manuel Lombardero,
como secretario.
16-10-2002
El escritor peruano narra en 'El huerto de mi amada' una apasionada historia de amor
ROSA MORA / ISABEL
OBIOLS | Barcelona
Esta vez sí. El escritor Alfredo Bryce Echenique (Lima, 1939) ha ganado
el 51º Premio Planeta (601.000 euros) con la novela El huerto de mi amada,
que envió con el título de El efecto Siboney y bajo el seudónimo
de Stanley Black. Narra la historia de un amor apasionado entre un joven de
17 años y una atractiva mujer de más de 30. "Es una novela
de un amor imposible que fue posible", dijo anoche Echenique. La finalista
fue la escritora Maria de la Pau Janer (Palma de Mallorca, 1966), que se presentó
con el seudónimo de Carlota F. con la novela Las mujeres que hay en mí,
en la que cuenta la historia de tres generaciones de una familia, a través
de una nieta e hija, de 20 años. Es la primera vez que Janer, autora
en lengua catalana, se presenta a un premio en castellano.
En 2001 el mundillo literario dio como seguro ganador del 50º Premio Planeta
a Alfredo Bryce Echenique, pero el escritor peruano, tan querido por todos,
no tenía la novela acabada, y no es un hombre que se precipite por conseguir
un premio. Ganó Rosa Regàs con la novela La canción de
Dorotea, uno de los grandes éxitos del Planeta.
Este año, sí; este año, Alfredo Bryce Echenique tiene novela
acabada. Bryce fue proclamado ganador al filo de la media noche aunque algunos
diarios digitales ya lo daban por hecho a las 10.00. Bryce dijo antes de recoger
el premio de manos de Ana Botella, que retomaba en este libro el escenario del
Perú de los años cincuenta y sesenta, para contar la historia
de un excéntrico personaje zarandeado por un amor prohibido.
Los planetólogos consideran que de unos años a esta parte, el
Premio Planeta, uno de los más populares en España, está
variando su rumbo mediático por propuestas de autores más literarios.
La tradicional velada del Planeta se celebró en el Palau Nacional de
Montjuïc y entre los numerosos asistentes al acto estaban escritores como
Rosa Regás, Ana María Matute, Maruja Torres, Suso del Toro, Espido
Freire; del mundo editorial, como Emiliano Martínez; políticos,
entre otros, Joan Clos y Xavier Trias; también acudió Luis Racionero.
En la novela, Echenique arranca con el relato de una fiesta al ritmo de la famosa
canción Siboney, en la que un jovencito de 17 años se encuentra
con una mujer de alrededor de treinta y que, tras convertirse en el escándalo
de la velada, huyen juntos a la finca de ella, La Huerta del Amor.
Maria de la Pau Janer debuta en castellano con Las mujeres que hay en mí,
que presentó al Planeta bajo el seudónimo de Carlota F. Janer
explicó ayer que la novela relata la vida de tres generaciones a través
de una joven que llega a los 20 años con la inquietud de saber que su
abuela y también su madre murieron justamente a la misma edad que ella
tiene ahora. Con esta novela "de pasión y grandes secretos",
según la autora, Janer regresa a su Mallorca natal, isla que protagonizó
otra novela suya, Lola, que ganó también un premio de Planeta,
el Ramon Llull, de literatura en catalán. Janer afirmó que con
esta novela en castellano pretende llegar a más lectores. "Ha sido
un reto personal. Esta novela podía haber acabado en un cajón,
pero ví que funcionaba y decidí presentarme al Planeta".
Al Premio Planeta 2002 han concurrido 523 novelas, más que en cualquier
otra edición, en su mayoría procedentes de España y de
América Latina (96). El Planeta está dotado con 601.000 euros
y el finalista con 150.250 euros. La otra buena noticia de la noche de los Planeta
fue que Echenique, que tras 30 años de exilio en diferentes países
europeos (entre ellos España) regresó a Perú, ha decidido
volver a España. Cuando Maruja Torres le preguntó sobre si se
instalaría en Barcelona, Echenique respondió: "¿Alguna
vez me fui de Barcelona? Quiero vivir entre Lima y Barcelona. Lo importante
es que en cada sitio tengas un lugar para estar bien".
Echenique es autor de novelas tan consistentes como Un mundo para Julius, No
me esperen en abril, Reo de nocturnidad, La vida exagerada de Martín
Romaña, Tantas veces Pedro, A trancas y barrancas, El hombre que hablaba
de Octavia de Cádiz, La amigdalitis de Tarzán, Permiso para vivir:
antimemorias, o su último libro publicado en España, Guía
triste de París.
El escritor decidió en 1999 regresar a Perú. Cerró su casa
de Madrid, se llevó toda su biblioteca, su discoteca, su apreciado sillón
Voltaire, que le regalaron los libreros franceses cuando publicó en Francia
La exagerada vida de Martín Romaña... Ahora desencantado de su
país, ha decidido regresar a España y, quizá para estar
más cerca de su agente literaria, Carmen Balcells, y de otros muchos
amigos, ha elegido Barcelona como residencia.
Maria de la Pau Janer, hija del también escritor Gabriel Janer Manila,
es una de las autoras más vendidas en catalán, lengua que hasta
ahora ha utilizado en exclusiva para su producción literaria y ensayística.
En catalán ha obtenido o ha quedado finalista en casi todos los grandes
premios con una obra en la que han abundado historias de amor, reflexiones sobre
la trascendencia del azar en la vida de las personas, las idas y venidas de
la memoria y los regresos a la patria chica. Su producción, que ha conectado
con un público heterogéneo, tiene un agudo tono intimista y confesional.
En Las mujeres que hay mí, Janer, que reside en un molino en su isla
natal, se mueve en un territorio que conoce bien. La historia se desarrolla
en una casa señorial de Mallorca envuelta en un halo de misterio. Una
historia de suplantación de personalidades en una familia mallorquina
centró también Lola. La misma Janer definió ese libro como
"una novela sobre el paisaje de la isla".
Habitual de los medios de comunicación -ha presentado programas de literatura
en la televisión y la radio catalanas- y profesora de filología
en la Universidad de las Islas Baleares, Janer empezó a publicar en 1988,
con sólo 22 años. Desde entonces, ha dado forma a una extensa
obra en la que se incluye un libro a cuatro manos con Miquel de Palol, Sense
compromís de perversitat (Sin compromiso de perversidad
Bryce Echenique, firme candidato al Premio Planeta que se falla hoy
R. M. | Barcelona
La historia se
repite. El año pasado sonó como ganador del Premio Planeta (dotado
con 601.000 euros) el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique (Lima, 1939).
Y en este 2002 vuelve a estar en los primeros puestos de todas las quinielas.
Hay una pequeña y sustancial diferencia: en 2001 no tenía novela
acabada y ahora sí. Y para estas cosas el escritor es muy serio: Bryce
no publica nada de lo que no esté absolutamente convencido.
Como suele suceder en estos casos, José Manuel Lara Bosch, consejero
delegado del Grupo Planeta, se mostró ayer en la conferencia de prensa
previa al premio muy hermético. Aunque sí afirmó que entre
los 12 finalistas había bastantes autores latinoamericanos. Como finalista
(dotado con 159.253 euros), circuló el el nombre de la escritora mallorquina
Maria de la Pau Janer (Palma de Mallorca, 1966), una autora que hasta ahora
sólo ha publicado en catalán.
El jurado, formado por Alberto Blecua, Pere Gimferrer, Terenci Moix, Carmen
Posadas, Antonio Prieto, Carlos Pujol, Manuel Vázquez Montalbán
y Manuel Lombardero, como secretario, se reunirá este mediodía
para tomar la decisión final.
Lara explicó que este año se han presentado más ejemplares
que nunca, 532, y añadió que se sentía muy optimista porque
de los 50 premios Planeta anteriores se han vendido 30 millones de ejemplares.
Añadió, no obstante, que un premio no es definitivo para la difusión
del libro y citó el extraordinario éxito, sin premio comercial
alguno, de libros como Soldados de Salamina (Tusquets), de Javier Cercas, o
La fiesta del Chivo (Alfaguara), de Mario Vargas Llosa. 'Es lo bueno que tiene
el mundo editorial, en el que pueden ganar todos si consiguen lo que se proponen',
afirmó.
'Subir el listón'
José Manuel Lara confirmó que el Grupo Planeta reducirá
el número de novedades que publica al año. 'Nuestro objetivo no
es tanto disminuir el número de títulos, sino, sobre todo, elevar
el listón de lo que publicamos', afirmó. 'Hay una sobresaturación
del mercado del libro, que está creando problemas en los puntos de venta.
La tirada media ha descendido, lo que encarece el libro. A ello hay que añadir
las devoluciones, que es otro de los problemas graves a los que tenemos que
enfrentarnos los editores'. Respecto a los otros premios editoriales, como el
Primavera o el Alfaguara, afirmó que se quedan a la mitad de difusión
de la que obtiene el Planeta.
Por otra parte, la subasta que la editorial alemana Surkhamp e Isabel Monteagudo,
la agente española del reciente premio Nobel Imre Kertész, organizaron
en Francfort sobre su libro aún no terminado fue tema de conversación
en la rueda de prensa de Planeta. Monteagudo ofreció la novela sin informar
al editor de Kertész en España, Jaume Vallcorba, de El Acantilado
/ Quaderns Crema, a editoriales como Tusquets, Seix Barral o Alfaguara, que
finalmente se quedó con los derechos.
Enfrenta
a Planeta Bryce Echenique
El escritor peruano negó que se hubiera desmayado en el aeropuerto de
la Ciudad de México, donde perdió sus maletas y la conexión
a la capital jalisciense
Por MARÍA EUGENIA SEVILLA / Grupo Reforma
Ciudad de México (28 noviembre 2002).- Furioso por lo que llamó
"mentiras" sobre su salud, Alfredo Bryce Echenique negó ayer
que un ataque de hipertensión lo hubiera obligado a cancelar su participación
en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), como afirmó
el director de Editorial Planeta México, Jesús Anaya, quien horas
más tarde calificó de "paranoico" al autor.
Byce Echenique afirmó que la editorial Planeta nunca le avisó
de la rueda de prensa que anunciaron. / FOTO: ARCHIVO
De acuerdo con un cable de EFE fechado ayer, el escritor peruano negó
también que se hubiera desmayado en el aeropuerto de la Ciudad de México,
donde perdió sus maletas y la conexión a la capital jalisciense,
en la que tenía programado presentar su novela El huerto de mi amada,
ganadora del Premio Planeta 2002.
Bryce Echenique aseguró que, debido a la prisa por alcanzar su conexión
con Guadalajara, se cayó y se rompió una muñeca que llevaba
escayolada por una fisura anterior. Pero según el reporte médico
elaborado por el cardiólogo internista Pablo J. Valero Chávez,
del que REFORMA tiene copia, el escritor sufrió una "crisis hipertensiva
severa" y, tras la caída, perdió el conocimiento durante
cinco minutos.
"Algunos medios publicaron que (Bryce Echenique) estaba hospitalizado grave
y esa versión fue la que leyó, pero lo que yo dije se basa en
un informe médico", aclaró Anaya, quien advirtió:
"Me parecen muy ofensivas sus palabras. No voy a dejar que nadie me calumnie".
El pasado miércoles, la editorial convocó a los medios capitalinos
a una rueda de prensa que Bryce Echenique ofrecería vía telefónica
desde Guadalajara, misma que finalmente fue suspendida.
La conferencia "no pudo ser suspendida antes porque los acontecimientos
ocurrieron de madrugada", señaló Anaya, quien explicó
entonces las razones de salud que justificaban la ausencia del autor de Un mundo
para Julius.
El escritor aseguró que en su hotel de Guadalajara apareció un
médico que la editorial envió sin que lo hubiera pedido. "La
rueda de prensa se la inventaron para ocultar que me dejaron plantado",
señaló Bryce Echenique.
Pero según Anaya, "el señor tiene problemas mentales. La
conferencia telefónica estaba convocada desde la semana pasada porque
sabíamos que no podía viajar al DF por cuestiones de salud. No
es cierto que lo hayamos dejado plantado".
Un
desmayo de cinco minutos en el aeropuerto de Guadalajara obligó al escritor
peruano a guardar reposo
Por MARÍA EUGENIA SEVILLA / Reforma
Ciudad de México (28 noviembre 2002).- El novelista peruano Alfredo Bryce
Echenique sufrió la noche del martes un ataque de hipertensión
arterial a su llegada al aeropuerto de Guadalajara, por lo que se vio obligado
a cancelar su participación en la Feria Internacional del Libro, donde
debía presentar su más reciente novela, El huerto de mi amada,
ganadora del Premio Planeta 2002.
La gira que Bryce tenía programada era para promover su más reciente
novela 'El huerto de mi amada'. / FOTO: ARCHIVO
Así lo informó ayer el director de la editorial Planeta en México,
Jesús Anaya, tras anunciar previamente la suspensión de una serie
de entrevistas con la prensa que el escritor de 63 años tenía
programadas.
"Se desmayó durante cinco minutos en el aeropuerto de Guadalajara.
El cardiólogo dice que su estado es de cuidado y que debe permanecer
en reposo absoluto por lo menos 72 horas antes de volar", refirió
Anaya, quien advirtió la posibilidad de que el escritor regrese de inmediato
a España. El médico, quien resultó ser "un gran admirador"
de Bryce, emitió su reporte a la 1:40 de la mañana de ayer.
Anaya atribuyó el padecimiento del autor de Un mundo para Julius y Guía
triste de París, quien se rompió un dedo de la mano derecha la
semana pasada, a una acumulación de estrés. Explicó que
Bryce Echenique perdió su equipaje y la conexión aérea
para Guadalajara en la Ciudad de México. A lo anterior, se agregó
el hecho de que el novelista acaba de concluir una intensa gira de tres semanas
por España y hace tres meses falleció uno de sus hermanos.
La novela galardonada con el Planeta el pasado 15 de octubre ha vendido 240
mil ejemplares a tres semanas de haberse lanzado al mercado, precisó.
La cancelación de Bryce Echenique se suma a la del escritor argentino
Tomás Eloy Martínez, que habría de presentar en la FIL
la novela ganadora del Premio Alfaguara, El vuelo de la reina.
Gana
Bryce Echenique el Premio Planeta
El autor peruano de 63 años se impuso con su novela 'El huerto de mi
amada'
Por GRUPO REFORMA / DPA
Barcelona, España (15 octubre 2002).- El escritor peruano Alfredo Bryce
Echenique obtuvo hoy en España el Premio Planeta, que con 600 mil euros
(unos 590 mil dólares) es el mejor dotado de las letras hispanas, con
su novela El huerto de mi amada, una historia de amor ambientada en la Lima
de su juventud.
Alfredo Bryce Echenique afirma que su novela nació de la obsesión
por Perú. / FOTO: ARCHIVO
"Es una novela
nacida de mi obsesión de amor por el Perú de mi infancia y mi
adolescencia, del cariño por la gente", señaló Bryce
Echenique tras conocer la decisión del jurado durante una velada celebrada
en Barcelona.
El autor peruano, de 63 años, presentó su obra, que trata sobre
el revuelo y las intrigas provocadas en la Lima de antaño por la relación
entre un jóven y una rica divorciada mucho mayor que él, bajo
el seudónimo de "Stanley Black" y el título ficticio
El efecto Siboney.
"La novela cuenta un amor imposible que se hace posible, es una historia
que hace reír pensando y que hace pensar llorando", anadió
Bryce Echenique, que tuvo que ser interrumpido porque su discurso de agradecimiento
se estaba haciendo demasiado largo.
"Las cosas me han salido bien en esta ciudad, en la que viví muchos
años", dijo el laureado escritor limeño al referirse a su
estancia en Barcelona.
Bryce Echenique, autor, entre otros, de Un mundo para Julius (1970) o La amigdalitis
de Tarzán (1999) era el gran favorito para llevarse este premio, instituido
por la editorial homónima y al que habían concurrido en su 51
edición 523 obras de España y América.
Como finalista quedó la joven autora española María de
la Pau Janer, oriunda de la isla de Mallorca, con la obra Las mujeres que hay
en mí.
Esta escritora de 32 años, que se embolsará 150 mil 250 euros
(unos 148 mil dólares), narra en su novela la vida de una mujer que vive
con su abuelo en una casa de campo en la que aún perduran los recuerdos
de su abuela y su madre, ambas muertas a los veinte años.
En 1999, María de la Pau Janer ya había ganado el XIX Premio Ramón
Llull de las Letras Catalanas, también convocada por la editorial Planeta,
con la novela Lola, un libro que sintetizaba su trayectoria literaria, muy ligada
a su Mallorca natal.
Bryce Echenique,
el último seudopremio Planeta, demuestra el don de la ira amanerada propia
de los aristócratas de buen sillón
Renata Dorada
A veces la vanidad
y la prepotencia traiciona hasta al más pintado. Bien es cierto que quien
no tuvo que luchar en la vida para conseguir nada, y a quien le vino todo dado,
suele prodigarse en comentarios mezquinos y descalificadores, un tanto hegemónicos,
de niño malcriado. Resulta pues, que Bryce Echenique, el último
Premio Planeta, ¡Ahí es ná!, ha dicho que el único
Premio que no le interesa es el Nobel de Literatura. Seguramente sea porque
el Nobel es un premio que no está apañado y que por tanto es muy
posible que nunca se lo den.
Dice Bryce Echenique, escritor nacido en Lima, en el seno de una familia de
banqueros, que la mayoría de los escritores que han ganado el Premio
Nobel han quedado en el olvido. Es decir, por poner un ejemplo, en el olvido
han quedado hombres como Anatole France, Premio Nobel en 1921; George Bernard
Shaw (1925); Thomas Mann (1929); Luigi Pirandello (1934); Herman Hesse (1946);
Paul Gide (1947); William Faulkner (1949); Ernest Hemingway (1954); Juan Ramón
Jiménez (1956); Albert Camus (1957); Boris Pasternak (1958); Ivo Andric
(1960); John Steinbeck (1962); Samuel Beckett (1969); Alexander Solzhenitshyn
(1970); Pablo Neruda (1971); Heinrich Böll (1972); Eugenio Montale (1975);
Saul Bellow (1976); Vicente Aleixandre (1977); Gabriel García Márquez
(1982); Joseph Brodsky (1987); Naguib Mafhouz (1988); Camilo José Cela
(1989); Octavio Paz (1990); Derek Walcott (1992); Kenzaburo Oé (1994);
Dario Fo (1997); José Saramago (1998); Günter Grass (1999); e Imre
Kertész (2002)... y pido perdón por todos los que he omitido por
culpa de la limitación de espacio que impone el periodismo.
Puede que este buen hombre, Bryce Echenique, que después de doctorarse
en La Sorbona de París y de viajar por medio mundo de manera contemplativa
como autorrecompensa a su tremendo esfuerzo de haber superado una carrera universitaria,
el día que recibió el Premio Planeta, se diera un golpe en la
cabeza contra la escultura representativa del mismo. Alardeando de ironía
aristocrática, algo que no le falta, ha dicho que el Nobel es un premio
que otorgan unos señores, los suecos, cuyo idioma no habla nadie en el
mundo, y que las actas de la Academia Sueca deberían llevar el título
genérico de "historia universal de la estupidez".
Lo que yo me pregunto, ingenua de mí, es cómo alguien puede hacer
gala de una estulticia tan inimaginable y de un narcisismo tan ciego como el
que nos demuestra el autor de la novela "La amigdalitis de Tazan".
Por cierto, un texto, supongo, y no andaré muy descaminada, que no habrá
leído ni su mujer. Narcisita, insisto porque no comprendo como alguien
puede mirarse el ombligo de esa manera, y más aún después
de haber recibido el Premio Planeta por su novela "El huerto de mi amada".
No comprendo como puede haber un solo escritor en el mundo que no escuchara
las declaraciones que Ernesto Sábato o Miguel Delibes hicieron en su
momento, ante la poca fiabilidad en la limpieza y en la entrega del Premio Planeta.
Pero, lo que se me vuelve de todas maneras incomprensible es cómo alguien
que vive de las letras, que pretende ser un hombre cultivado, tenga tan poca
humildad y tanta desfachatez como para no callar tras haber sido cómplice
de un premio concedido de antemano. Y para rizar el rizo, entiendo menos aún
que este hombre se dedique a desprestigiar el Premio Nobel, en un arranque de
ira amanerada, que es la ira de los aristócratas de buena cuna y mejor
sillón.
No sé si este señor vive de espaldas al mundo, como tampoco sé
si lo único que ha leído son sus propias obras y de ahí
no ha salido. Porque lo que sí tengo muy claro es que antes de olvidarme
de "Sin destino" de Imré Kertész, enciendo la chimenea
con "La huerta de mi amada", que antes perder la esencia de "El
hombre rebelde" de Camus, deshojo como una margarita "La vida exagerada
de Martín Romaña", y que antes de desligarme de cualquiera
de los versos de Octavio Paz o de Vicente Aleixandre, me limpio el culo con
cada una de las hojas de "Un mundo para Julius". Y con perdón,
porque ante todo soy una señorita.
Bryce
Echenique cualifica de "patético" o Nobel, na presentación
do Premio Planeta en Compostela
FOTO:Gallego
Pola esquerda o escritor peruano, Alfredo Bryce Echenique xunto á mallorquina
María de la Pau Janer
As distintas formas de amar, disfrazadas de sensualidade ou ironía, foron
as galardoadas polo Premio Planeta 2002. O peruano Alfredo Bryce Echenique e
a mallorquina María de la Pau Janer reflectiron en 'El huerto de mi amada'
e 'Las mujeres que hay en mí', respectivamente, unha historia de amor
e paixón, que onte presentaron en Compostela, onde o autor de 'Un mundo
para Julius' arremeteu contra a Academia sueca cualificando de "patético''
o Premio Nobel.
Un mozo, unha muller e unha paixón, El huerto de mi amada de Alfredo
Bryce Echenique. Tres mulleres, tres xeracións e un mesmo destino, Las
mujeres que hay en mí de María de la Pau Janer. Galardoado e finalista
do Premio Planeta 2002 presentaron onte en Compostela as súas obras.
O escritor peruano empregou a súa ironía á hora de cualificar
de "patético'' o Premio Nobel, xa que "case todos os galardoados
foron esquecidos por completo'' e lembrou que a frase "medo escénico,
foi dita antes que Valdano por García Márquez, cando o levaron
á Galería dos gañadores do Premio Nobel para o seu retrato
e sentiu pavor porque non coñecía a ninguén, el que é
moi lector e moi culto'' afirmou o escritor.
Echenique, que se definiu como "o último gran romántico''
cualificou de "novela sentimental'' esta obra e destacou o humor e a ironía
como directrices da súa producción literaria. Seguindo a liña
cervantina, o autor de La vida exagerada de Martín Romaña, fala
da ironía como "o sorriso da razón'' e contrapón a
burla cruel de Quevedo, "destinada a destruír a imaxe do outro''
co Quixote de Cervantes "que se ri das súas virtudes''.
A Carlitos Alegre se lo llevaron al huerto era o título que o gañador
do Premio Planeta 2002 lle ía pór á súa novela,
baseándose nun feito real que lle aconteceu a un amigo. A sociedade burguesa
de Lima, dos anos 50 é un tema recorrente que Echenique retoma de Un
mundo para Julius como "unha das súas obsesións permanentes''
nesta obra, que continúa a liña oral de Cortázar.
Carlitos Alegre, tan beato, tan soñador, déixase hipnotizar pola
canción de Siboney para desatar a súa paixón por unha Ava
Gadner, situación que os obrigará a desafiar a sociedade limeña
para poder estar xuntos entre escándalos e xuízos. Baixo a presión
social e a ambición marcada polos xemelgos Céspedes, Carlitos
fai que "o amor triunfe sobre a dor, porque, como di Santo Agostiño,
a única medida do amor é o amor sen medida'' parafrasea Echenique.
La mujeres que hay en mi converteu a María de la Pau Janer en finalista
do Premio Planeta deste ano, a través da mirada de tres mulleres, "cada
unha filla do seu tempo e da época que lles tocou vivir''.
A escritora disertou sobre a preparación de escribir por primeira vez
unha novela en castelán, tras numerosos traballos e premios acadados
en catalán. "Foi fluíndo a historia, recoñecín
o meu clima, o meu estilo e fixen que a lingua actuará como prisma''
comenta Janer, que xa reescribiu esta obra ó catalán.
A través dos sentidos, María de la Pau Janer deixa ulir, tocar
e gustar ó amor intuído, carnal e perdido das tres mulleres que
comparten un mesmo destino, un romance repetido no tempo, que levará
á protagonista a descubrir a morte de súa nai. A escritora mallorquina
describe as figuras femininas da obra como "valentes, rebeldes e cun punto
de misterio na súa vida'', que comparten protagonismo coa casa de Carlota,
a casa de Albarca, "chea das presencias da súa avoa, de súa
nai e de tódolos seus segredos''.
Ante o tópico da existencia dunha literatura feminina, a autora de Lola
(Premio Llull 1999), manifestou que "non creo que exista unha literatura
feminina, nin masculina'' e, engadiu que a novela "lle pertence ó
lector'' e "depende das cisrcunstancias de cada escritor, do seu estilo
e do seu mundo creativo''.
Alfredo
Bryce Echenique afirma en Santiago que "el humor español es más
quevedesco que cervantino"
SANTIAGO. Agencias
El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, ganador del Premio Planeta con
su novela "El Huerto de mi amada", aseguró hoy en Santiago
que el humor español es "más quevedesco que cervantino",
porque tiende a reirse "del que se cae al suelo, del cojo, del manco o
del tuerto".
Bryce Echenique presentó hoy su última novela en una rueda de
prensa celebrada en Santiago y acompañado de la escritora María
de la Pau Janer, autora de "Las Mujeres que hay en mi", obra finalista
del Premio Planeta.
El escritor explicó que, en su último libro, cuenta la historia
de Carlitos "un muchacho despistado" en la Lima de los años
cincuenta, que tras escuchar en una fiesta la canción "Siboney"
y conocer a Natalia de Larrea, una divorciada rica y de 32 años, se dejará
llevar por una pasión que cambiará su vida.
El "sentimentalismo" y el "humor" son las dos notas que
el escritor de "Un mundo para Julius" o "La vida exagerada de
Martín Romaña" destacó de su última obra, en
la que utiliza también la ironía para criticar a la oligarquía
limeña.
Bryce Echenique insistió en que él se inclina más por un
humor "cervantino", es decir, aquel que sabe hacer de los defectos
de sus protagonistas "virtud", como ocurre con el Quijote, apuntó,
y lejos de la "crueldad" de Quevedo, un humor al que, a su juicio,
tendemos más los españoles.
Sobre los tópicos que, desde diversos ámbitos, se aplican a su
obra, afirmó que está "en contra de todos". "Si
a la literatura se le pone un adjetivo al lado, sospecho", comentó,
al tiempo que dijo que "la literatura es literatura y punto".
Por su parte, la escritora mallorquina comentó que en su obra, la primera
que escribe en castellano, cuenta la historia de tres mujeres de una misma familia
que, en épocas distintas, terminan enamorándose del jardinero
que trabaja en su casa.
María de la Pau Janer negó que, aunque su novela "vaya de
mujeres", su forma de escribir "sea femenina" porque cuando crea
intenta ser "lo más libre posible" y expresarse sobre aquellos
asuntos que "son los que realmente nos preocupan a todos: el amor, el desamor,
el paso del tiempo y la muerte".
La autora indicó que la crítica literaria "está muy
ocupada por los hombres, con todo lo que eso implica de ciertos tópicos
o ciertos prejuicios" aunque se felicitó de que, cada vez más,
las mujeres se dedican a la literatura y lo hacen con éxito.
La autora de "L'hora dels eclipsis" o "Mármara" aseguró
que no es "feminista" pero indicó que, por lo que tuvo que
"padecer" cuando empezó con su trabajo como escritora, quiere
aprovechar el hecho de tener una "voz pública" para defender
aquello en lo que cree, en este caso, a las mujeres.
María de la Pau Janer señaló que en ella hay algo de las
tres mujeres que aparecen en su libro y mucho de la sensibilidad que posee para
captar "los colores, los olores y todo aquello que entra por los sentidos".