| Borges, a pie de página | ||
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Libro de los Seres Imaginarios |
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Borges, en su - Libro de los Seres Imaginarios (1967) -, dedica un apartado en esta magnifica galeria de monstruos al Grifo. Recoge Borges en su libro las descripciones del Grifo dadas por Herodoto y Plinio, aunque con mucha más exactitud la de Sir John Mandeville en sus Viajes, así como las de Dante y San Isidoro de Sevilla. De todas ellas surge la figura del grifo como monstruo alado de grandes dimensiones con cuerpo delantero de águila y trasero de león. Curiosamente, tal y como señala Borges, la simbología del Grifo en la edad media es contradictoria, unas veces es el demonio y otras es Cristo. Dice Borges en su libro que --En Madagascar, otro famoso viajero, Marco Polo, oyó hablar del roc, y al principio entendió que se referían al ucello grifone, al pájaro Grifo(Viajes, III,36). Marco Polo se refiere de nuevo al roc en el mismo Libro de las Maravillas, en el "Libro de la India" Capítulo 193-. "....Y ahora, he aquí una gran maravilla. Y tened por cierto que en estas otras islas que hay en tan gran cantidad hacia Mediodía, y donde las naves no van nunca voluntariamente a causa de la corriente que reina en estas regiones, dicen los hombres que han estado allí que se encuentran terribles pájaros grifos, y dicen que estos pajaros maravillosos aparecen viniendo del Mediodía, en ciertas estaciones del año. Pero sabed que no están hechos en modo alguno como nuestras gentes de aquí lo creen o como los hacemos representar, diciendo que son mitad pájaros y mitad leones. Según lo que cuentan los que los han visto, no es esa la verdad. Os aseguro que yo, Marco Polo, cuando oí hablar al principio, pensé que esos pájaros eran grifos, pero luego me dirigí hacia quienes decían haberlos visto. Y quienes los han visto afirmaron de forma constante que no se parecían en modo alguno a ninguna bestia terrestre, y que sólo tenían dos patas como los plájaros. Dicen que es exactamente como un áquila, pero desmesuradamente grande (...) Y solamente os he hablado del plájaro grifo lo que cuentan quienes lo han visto. Pero es cierto que el Gran Khan envió sus mensajeros para informarse sobre estas islas, y por segunda vez para hacer liberar a uno de sus mensajeros que habia sido detenido; y estos mensajeros, e el que habia sido detenido, contaron al Gran Can muchas grandes maravillas de estas extrañas islas. Este mensajero trajo a su señor el gran Can una pluma de ala del citado pàjaro Roc; yo la medí, yo, Marco Polo, y encontré que tenía de largo noventa anchos de mano, y dos de mis palmas de perímetro, lo que ciertamente debe ser tenido por una maravilla...
Si desgraciadamente nadie hoy en día podría encontrarse un grifo o un roc por la calle, nos queda el consuelo de que Marco Polo, al menos, tuvo en sus manos una pluma de este maravilloso animal.
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