borges

La biblioteca es una esfera,cuyo centro cabal es cualquier hexágono,cuyo circunferencia es inaccesible. (La Biblioteca de Babel. J.L. Borges).

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Notas a pie de página:

 

I - La ley fundamental de la Biblioteca, como todo el mundo sabe, consiste en que "todos los libros, por diversos que sean, constanEl universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales de elementos iguales; el espacio, el punto, la coma, las veintidós letras del alfabeto". De ahí se infiere que "la biblioteca es total, y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones" de los mencionados símbolos ortográficos. Número, aunque vastísimo, no infinito, es decir, "todo lo que es dable expresar, en todos los idiomas. Todo. La historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el catálogo fiel de la biblioteca, miles de catálogos falsos, la demostración de la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero, el evangelio gnóstico de Basílides, el comentario de ese evangelio, el comentario del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros, el tratado que Beda pudo escribir (y no escribió) sobre la mitología de los sajones, los libros perdidos de Tácito".  El narrador de "la Biblioteca de Babel", nos cuenta como su padre le había referido que en una remota región de la Biblioteca existía un libro que constaba de las letras MCV "perversamente repetidas desde el renglón primero hasta el último"; y como, el mismo, había visto otro libro que en su penúltima página contenía la frase "Oh tiempo tus pirámides".
Siempre imaginé el Paraíso como una especie de biblioteca (JLB)

En "la biblioteca total", Borges traza en la historia el origen de esta idea, "relacionada con el atomismo y con el análisis combinatorio, con la tipografía y con el azar". Cicerón, nos cuenta Borges,  compone un indeciso diálogo escéptico y lo titula irónicamente "De natura deorum" ("de la naturaleza de los dioses"). En el segundo libro, uno de los interlocutores arguye:"No me admiro que haya alguien que se persuada de que ciertos cuerpos sólidos e individuales son arrastrados por la fuerza de la gravedad, resultando del concurso fortuito de estos cuerpos el mundo hermosísimo que vemos. El que juzga posible esto, tambien podra creer que si arrojan a bulto innumerables caracteres de oro, con las veintiuna letras del alfabeto, pueden resultar estampados los Anales de Ennio. Ignoro si la casualidad podra hacer que se lea un solo verso." Siglo y medio más tarde, Huxley, prosigue Borges, no dice que los "caracteres de oro" acabarán por componer un verso latino, si los arrojan un número suficiente de veces; dice que media docena de monos, provistos de máquinas de escribir, producirán en unas cuantas eternidades todos los libros que contiene el British Museum.

En la nota a pie de página nº 1 de "la biblioteca total", Borges, refiriéndose a los caracteres de oro, dice lo siguiente: "No teniendo a la vista el original, copio la versión española de Menéndez y Pelayo (Obras completas de Marco Tulio Cicerón, tomo tercero, p.88). Deussen y Mauthner hablan de una bolsa de letras y no dicen que éstas son de oro; no es imposible que el "ilustre bibliófago" haya donado el oro y haya retirado la bolsa". En todo caso, en Internet tenemos las versiones en francés y en inglés de la obra de Cicerón para quien quiera comprobarlo.


Typin' MonkeyEl fantastic typing cybermonkey (que nos hemos tomado la libertad de tomar prestado de la vieja página - ya desaparecida - del Dr. David Fox) nos permite comprobar empíricamente "on line" la veracidad de la hipótesis de Huxley.
 

Si alguien descubre un soliloquio de "Hamlet", el autor de esta página ruega encarecidamente que se le haga saber enseguida


II - El Dr. David Fox - en cuya página no se habla en absoluto de Borges - afirma que la posibilidad de que los aminoácidos necesarios para la vida surjan de una mezcla aleatoria de moléculas elementales es la misma de que un mono golpeando una máquina de escribir pueda producir las obras completas de Shakespeare. Justamente eso es lo que intentan los amigos del "monkey Shakespeare simulator" . El resultado obtenido por el mono se contrasta con TODAS (!) las obras de Shakespeare. Hasta ahora el record está en las primeras 24 letras (desordenadas, por supuesto) de la segunda parte de Enrique IV. Cuanto más tiempo esté Vd. conectado, más posibilidades tiene de batir el récord. Suerte, y, por favor, insisto, si algún lector descubre un texto inteligible, que nos lo haga saber.

La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene. (JLB)


Para una aproximación científica a esta cuestión, hay un interesante artículo en la Wikipedia dedicado al teorema de los infinitos monos.

El Profesor Albert Ribas, en su página titulada The void and emptiness site, - o también "la Web del vacío" -, nos ofrece, en catalán, español e inglés, un interesante cálculo sobre cual podría ser el tamaño de la biblioteca de Babel, a partir de la combinación con repetición de 25 signos, tal como propone Borges. Anticipemos la conclusión: las dimensiones calculadas de la biblioteca son inmensamente superiores a las del universo.

Y en el "Proyecto JL Borges. La biblioteca imposible" una anónima autora nos presenta su proyecto integrado por simuladores de libros "on line", que funcionan según algunas de las leyes descriptas por Borges. La intención confesa de la autora  es enfrentar al usuario a la paradoja de diversas estructuras narrativas infinitas o laberínticas, en las que la misma estructura es la única excusa de la narración.

 

Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído. (JLB).

 

III - La Biblioteca, todos lo sabemos, "es una esfera, cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible", según reza el dictamen clásico ("La biblioteca de Babel", 1952).

Tal vez, a pesar de que el propio Borges nos lo refiere en "La esfera de Pascal" (Otras inquisiciones, 1952) sea menos conocida la máxima de Pascal, según la cual, tal como aparece en la edición de  Brunchwicsg, "la naturaleza es una esfera infinita, cuyo centro está en todas partes, y la circunferencia en ninguna". Según Borges, la edición crítica de Tourneur (París, 1941) revela sin embargo que la primera versión de Pascal fue como sigue: "la naturaleza es una esfera espantosa (effroyable), cuyo centro está en todas partes, y la circunferencia en ninguna".

De nuevo, el Profesor Albert Ribas, en una generosa aportación especial para esta página - que transcribo directamente de su erudita nota en catalán - completa a Borges, aclarándonos el origen histórico de esta máxima: "Tal vez - dice el Profesor Ribas - la versión más conocida es la de Nicolás de Cusa:  "De este modo, la trama del mundo casi tendrá su centro en todas partes y su circunferencia en ninguna, puesto que la circunferencia y el centro son Dios que está en todas partes y en ninguna" (De docta ignorantia, lib.II, cap.12, p.155). Y, anteriormente Thomas Bradwardine (1344) en su obra De Causa Dei decía: "Dios es una esfera infinita cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna."  Y aún antes, en el Libro de los  XXIV filósofos (Ed. Siruela, Madrid 1999.  Edición de Paulo Lucentini ) compilación anónima del siglo XII que contiene 24 definiciones de Dios, recoge, en la nº 2 exactamente la misma definición.  La fuente parece ser pseudo-hermética y pitagórica.

Sólo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece (JLB)

"Y - concluye el Prof. Ribas -, como dijo no se quién, siempre existe un alemán que ha estudiado en profundidad cualquier tema filosófico" En este caso Dietrich Mahnke, autor de Unendliche Sphaere und Allmittelpunkt (Halle / Saale, 1937).

Para quién no domine el alemán, el Prof. Ribas ofrece un estudio en inglés de Karsten Harries: The Infinite Sphere: Comments on the History of a Metaphor (Journal of the History of Ideas, 13 - 1975).

Finalmente, para quién desee las referencias bibliográficas completas sobre esta cuestión, puede consultarlas en la vasta e impresionante bibliografía del libro ya citado del Profesor Ribas: "Biografía del vacío".

El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho (JLB)

 

IV - No es la Biblioteca de Babel, pero podría ser el resultado del callado trabajo del más modesto de sus amanuenses. Tiene la vocación exahustiva de recuperar todas (!) las páginas web escritas en el pasado. Las que están por escribir, de momento no las incluye. Es the internet archive, the way back machine. 

 

Borges lo leyó todo, especialmente aquello que ya nadie lee (André Malraux)


V - La biblioteca, la calle, el jardín. Espacios ubicuos de referencia borgianos. "¿Cómo no percibir en la calle borgeana una primera versión del universo; y en el jardín borgeano una segunda; y en la biblioteca borgeana una tercera?". El profesor Grinor Rojo, de la Universidad de Chile, nos ofrece una interesante reflexión sobre el elenco esencial que forman estas tres metáforas de El Origen en su excelente trabajo "Historia y geografía de Borges" (ROJO, GRÍNOR, Acta lit., 2000, no.25, p.9-16. ISSN 0717-6848).

 

                 Los justos (JLB, La cifra, 1981)

Un hombre que cultiva su jardin, como queria Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta pagina, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razon.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

 

VI - En "El pudor de la Historia" (Otras Inquisiciones, 1952), Borges refiere el siguiente episodio. Tostig, hermano del rey sajón de Inglaterra, Harold, codiciaba el poder y había conseguido el apoyo del rey Harald Sigurdarson de Noruega. Con un ejército noruego ambos desembarcaron en la costa oriental y rindieron el castillo de Jorvik (York). Al sur de Jorvik los enfrentó el ejército sajón. Antes de que de comienzo la batalla, el rey Harald, hace un intento de reconciliación, ofreciendo a su hermano el perdón y una tercera parte de su reino. El Conde Tostig, pregunta a su hermano que es lo que tiene reservado para su amigo el rey Harald Sigurdarson. El rey sajón responde que no se ha olvidado de él. Le ofrece "seis pies de tierra inglesa, y uno más por ser tan alto". "entonces - dice Tostig - pelearemos hasta morir". Borges refiere que antes que declinara el sol de ese día el ejército noruego fue derrotado. Tanto Harald Sigurdarson como el Conde Tostig perecieron en la batalla.

Aunque se abstiene de mencionarla, Borges se refiere verosimilmente a la batalla del puente de Stamford  (1066), que la Wikipedia nos refiere con detalle.

La paternidad y los espejos son abominables, porque multiplican el número de hombres (JLB)

A propósito de este acontecimiento, Borges hace referencia a un poema, que sin embargo no cita, en el que asegura haber percibido "el elemental sabor de lo heróico. Es el "Epitafio para un ejercito de mercenarios de A. E. Housman, exhumado de una polvorienta base de datos de poesía inglesa, hallada en Internet, tras unos pocos clics de ratón.

Este episodio, es evocado por Borges, en su poema "El pasado", recogido en "El oro de los tigres" (1972): "El Rey sajón, que ofrece al rey noruego/Los siete pies de tierra y que ejecuta/Antes que el sol decline, la promesa".

 

VII - En "El Tiempo circular" (Historia de la Eternidad, 1936), en una de sus muchas páginas dedicadas al eterno retorno, Borges menciona la cuarta bucólica de Virgilio, que, en este caso, aparece aquí gracias al proyecto Gutemberg. Algo más tarde, en 1943, en "El Milagro secreto" (Artificios, 1944), Jaromir Hladík, judío checo condenado a muerte por los alemanes, intuye - al ver la sombra fija de una abeja proyectada sobre una baldosa del patio - que Dios le ha concedido su deseo: un año adicional de vida para terminar su tragedia en verso "Los Enemigos". Para cercionarse, Hladík repetirá sin mover los labios, "la misteriosa" cuarta égloga de Virgilio.

Para quien desee profundizar en "El milagro secreto", recomiendo la página del Prof. František Vrhel, de la Universidad Carolina de Praga, titulada "Borges y Praga" donde se ofrece un interesantísimo análisis titulado: "el milagro secreto, interpretaciones y especulaciones".


VIII - Y ya que hablamos de Praga, aquí está el famoso poema dedicado al Golem, que Borges escribió en 1958 basado en la leyenda hebrea según la cual Yehuda Ha-Levi, rabino de Praga con vastos conocimientos de cábala, creó un rudimentario muñeco de arcilla con forma humana, escribió sobre su frente la palabra hebrea emet (verdad) e invocó el nombre secreto de Dios para darle vida. Hoy, el testigo del rabino Ha Levi lo han recogido, entre otros, la gente del proyecto Golem que estudia las posibilidades de la vida artificial. Para el que desee saber más sobre la leyenda del Golem, y su proyección sobre la ciencia, la literatura y el cine, aquí tenemos el trabajo del Prof. Germán Doig K titulado: la tecnología, ¿el nuevo golem?

Siguiendo con Praga, es inevitable recordar a Kafka, una referencia inexcusable en Borges. En la breve reseña titulada "the trial" de Franz Kafka, datada el 6 de agosto de 1937, Borges afirma que el argumento de todos los relatos de Kafka - pesadillas todos - es de una terrible simplicidad: el héroe, abrumado sin saber cómo por un disparatado proceso, que no logra averiguar el delito de que lo acusan; el héroe llamado a un castillo, en el que no logra penetrar jamás; un mensaje imperial que no llega nunca a su destino, debido a las personas que entorpecen el trayecto del mensajero; un hombre que se muere sin haber conseguido visitar un pueblito próximo...

Borges identifica un precursor de estas ficciones kafkianas "de imposible fracaso y de obstáculos mínimos e infinitos": el eleata Zenón, inventor del certamen interminable de Aquiles y el quelonio. Para los que estén interesados quien mejor que el propio Borges para explicarnos la perpetua carrera de Aquiles y la tortuga?.

Si algún lector tiene un interés más genérico en las aporías de Zenón de Elea, le recomiendo la excelente página de Xavier Giner: las paradojas de Zenón o la imposibilidad como límite que el significante impone al decir. También, en una aproximación crítica: desmontando a Zenón. Y, finalmente, la interesante página de un grupo de alumnas del colegio Newmans de Adrogué (Buenos Aires) titulada: literatura y el infinito.

Finalmente, para los curiosos, aquí está la página del sitio arqueológico de la antigua ciudad de Elea (hoy Velia), en la Magna Grecia, es decir, muy cerca de Nápoles. A quienes crean en la antigua doctrina de que el hombre es una prolongación del paisaje, las imágenes de ese valle feliz, que inspiraron a Zenón y a Parménides, les ayudarán sin duda, a completar una cabal comprensión del pensamiento de aquellos hombres sabios a los que Borges tanto admiró.

Y sobre la influencia de Kafka en Borges, recomiendo el  interesantísimo trabajo de la profesora Cristina Pestaña titulado Intertextualidad de F. Kafka en J.L. Borges.


Yo, a diferencia de otros escritores, no me jacto de lo que escribo sino de lo que leo (JLB)

 

IX - En "El sueño de Coleridge" (Otras Inquisiciones), Borges nos cuenta como el fragmento lírico Kubla Khan fue soñado por el poeta inglés, Samuel Taylor Coleridge, en uno de los días del verano de 1797. "Coleridge - refiere Borges - escribe que se había retirado a una granja en el confín de Exmoor; una indisposición le obligó a tomar un hipnótico; el sueño lo venció momentos después de la lectura de un pasaje de Purchas que refiere la edificación de un palacio por Kublai Khan, el emperador cuya fama labró Marco Polo. En el sueño de Coleridge, el texto casualmente leído procedió a germinar y a multiplicarse; el hombre que dormía intuyó una serie de imágenes visuales, y, simplemente, de palabras que las manifestaban; al cabo de unas horas se despertó, con la certidumbre de haber compuesto, o recibido, un poema de unos trescientos versos. Los recordaba con singular claridad, y pudo transmitir el fragmento que perdura en sus obras. una visita inesperada lo interrumpió y le fue imposible, después, recordar el resto." Hay sin embargo un hecho ulterior, que, para Borges, "magnifica hasta lo insondable la maravilla del sueño en que se engendró Kubla Khan. Si este hecho es verdadero, la historia del sueño de Coleridge es anterior en muchos siglos a Coleridge y no ha tocado aún a su fin."

El poeta soñó en 1797, y pubicó su relación del sueño en 1816, a manera de glosa o justificación del poema inconcluso. Veinte años después apareció en París, fragmentariamente, la primera versión occidental del Compendio de Historias de Rashi ed-Din, que data del siglo XIV. En una página se lee: "Al este de Shang-Tu, Kubla khan erigió un palacio, según un plano que había visto en un sueño y que guardaba en la memoria".

"Un emperador mogol - concluye Borges, en el siglo XIII sueña un palacio y lo edifica conforme a la visión; en el siglo XVIII un poeta inglés que no pudo saber que esa fábrica se derivó de un sueño, sueña un poema sobre el palacio. Confrontadas con esta simetría, que trabaja con almas de hombres que duermen y abarca continentes y siglos, nada o muy poco son, me parece, las levitaciones, resurrecciones y apariciones de los libros piadosos."

Para quién desee leerlo, aquí está el texto del poema "Kubla Khan". El lector erudito encontrará también una magnífica página elaborada por la Universidad de Virginia (Coleridge's published note) en la que, además del texto del poema, se recogen una serie de notas - varias de ellas del propio Coleridge - a propósito de "Kubla Khan". Especialmente interesante es la primera, de Lord Byron, gracias a la cual, plausiblemente, Borges tuvo noticia de la singular historia que rodea al poema. ;-)

 

Quizá porque ya no veo la felicidad como algo inalcanzable; ahora sé que la felicidad puede ocurrir en cualquier momento y que no se debe perseguir. (JLB)

 

  • X - En "Formas de una Leyenda" (Otras Inquisiciones) Borges refiere la historia, bien conocida, del rey Suddhodana, que recluye a su hijo Siddhartha en un palacio del que han sido apartadas todas las cosas que pueden reverlarle que es corruptible. Una mañana, el príncipe sale en su coche y en su recorrido por el mundo exterior, se encuentra sucesivamente con un anciano, un leproso y un cadaver. "A la gente le repugna ver un anciano, un enfermo, o un muerto, y sin embargo está sometida a la muerte, a las enfermedades y a la vejez; el Buddha declaró que esta reflexión lo indujo a abandonar su casa y sus padres y a vestir la ropa amarilla de los ascetas" . Borges, que sigue el rastro de la parábola de Siddhartha Gauthama a través de la historia, apunta que Oscar Wilde, a finales del S.XIX, propuso una variante de la leyenda: El Príncipe Feliz muere en la reclusión del palacio sin haber descubierto el dolor, pero su efigie póstuma lo divisa desde lo alto del pedestal. En Internet, como no, tenemos el texto completo de la historia.


     

    XI - Borges en su ensayo sobre el grifo, en el "Libro de los Seres imaginarios" se refiere al roc, animal fantástico del que Marco Polo oyó hablar en Madagascar, y que menciona en su libro de viajes, también llamado de las Maravillas. Aquí está la cita completa de Marco Polo sobre el roc en el Libro de las Maravillas.


  • XII - En "El Congreso" (El libro de arena, 1975) nos encontramos un simpático "private joke" de Borges, que  atribuye al narrador y protagonista de la historia, Alejandro Ferri la autoría de la obra "Breve examen del idioma analítico de John Wilkins", ubicada "en algún oscuro anaquel de la Biblioteca Nacional de la calle México", para, a continuación lanzar un despectivo puyazo al nuevo director de la Biblioteca, que, "me dicen, es un literato que se ha consagrado al estudio de las lenguas antiguas, como si las actuales no fuesen suficientemente rudimentarias, y a la exaltación demagógica de un imaginario Buenos Aires de cuchilleros". Se refiere plausiblemente al autor de "El hombre de la esquina rosada" (Historia universal de la infamia, 1935), que durante varios años ocupó el cargo de Director de la Biblioteca Nacional.

    Por cierto, gracias al Profesor Fernando Báez, sabemos que Borges reconoció que Mauthner le fue imprescindible para elaborar "El idioma analítico de John Wilkins". A propósito de la influencia de Fritz Mauthner sobre Borges, devoto lector confeso de su Diccionario de la Filosofía (uno de los cinco libros más anotados y releídos por él), sugiero la lectura de la excelente página del citado Profesor Báez, titulada Mauthner en Borges.

     

    XIII - Precisamente el "Emporio celestial de conocimientos benévolos" atribuído por un cierto Dr. Franz Kuhn a una enciclopedia china, y que Borges recoge en "El idioma analítico de John Wilkins", será utilizado por el pensador francés, Michel Foucault para abrir su obra "Les mots et les choses". En las remotas páginas de esa obra, recordémoslo, está escrito que "los animales se dividen en: a) pertenecientes al Emperador, b) embalsamados, c) amaestrados, d) lechones, e) sirenas, f) fabulosos, g) perros sueltos h) incluídos en esta clasificación, i) que se agitan como locos, j) innumerables, k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l) etcétera, m) que acaban de romper el jarrón, n) que de lejos parecen moscas".


    XIV - A propósito de esta peculiar clasificación taxonómica, es interesante señalar que en el apartado "h" ("animales incluídos en esta clasificación"), Borges se hace eco de la célebre "Paradoja de las clases" descubierta por Bertrand Russell en 1901, y piedra angular de la lógica moderna.


    XV - También a propósito del idioma universal que ideó John Wilkins en el S.XVII, en el que cada palabra se define a sí misma, Borges nos explica que Descartes, en una epístola fechada en noviembre de 1629 ya había anotado que mediante el sistema decimal de numeración podemos aprender en un sólo día a nombrar todas las cantidades hasta el infinito y a escribirlas en un idioma nuevo que es el de los guarismos. Y, en una nota a pie de página, añade lo siguiente: "Teóricamente, el número de sistemas de numeración es ilimitado. El más complejo (para uso de las divinidades y de los ángeles) registraría un número infinito de símbolos, uno para cada nº entero; el más simple sólo requiere dos. Cero se escribe 0, uno 1, dos 10, tres 11, cuatro 100, cinco 101, seis 110, siete 111, ocho 1000... Es invención de Leibniz, a quien estimularon (parece) los hexagramas enigmáticos del I King".

    Para los interesados en ese misterioso oráculo oriental, aquí tienen una pagina sobre "el libro del cambio", y también el poema que Borges le dedicó, titulado "para una versión del I King".  Y por si alguno quiere escrutar el futuro, ahí va una página para consultar el I King on line. Suerte.

     

     

    XVI - En "Magias parciales del Quijote" (Otras Inquisiciones, 1952), Borges nos ofrece algunas reflexiones sobre una de sus obsesiones: la confusa distinción entre realidad y ficción, a partir del sexto capítulo de la primera parte del Quijote dónde asombrosamente, el cura y el barbero encuentran, entre los libros de la biblioteca de Don Quijote, la Galatea de Cervantes. Este juego de extrañas ambiguedades culmina en la segunda parte donde los protagonistas del Quijote han leído la primera parte, y son por tanto también lectores del libro. Aquí, apunta Borges, es inevitable recordar el caso de Shakespeare que incluye en el escenario de Hamlet otro escenario donde se representa una tragedia con un perturbador parecido con "Hamlet". ¿Porqué nos inquieta que Don Quijote sea lector del Quijote, y Hamlet espectador de Hamlet?. "creo haber dado con la causa - nos dice Borges -: tales inversiones sugieren que si los caracteres de una ficción pueden ser lectores o espectadores, nosotros, sus lectores o espectadores, podemos ser ficticios". Borges afirma que de entre todas estas imágenes (el Quijote leyendo el Quijote, Hamlet asistiendo a la representación de Hamlet), ninguna tan perturbadora en la historia de la literatura como la de las mil y una noches (noche DCII). En esa noche el Rey oye de boca de la Reina su propia historia, que abarca a todas las demás, y también - de "modo monstruoso" - su propia historia. "En el Libro está el libro./Sin saberlo,
    la reina cuenta al rey la ya olvidada/ historia de los dos. Arrebatados/ por el tumulto de anteriores magias,/ no saben quienes son. Siguen soñando." (Metáforas de las Mil y una noches, Historia de la Noche, 1977)

    En "el jardín de los senderos que se bifurcan" (Ficciones, 1944), el sinólogo Stephen Albert, invocará también la noche DCII para ilustrar la paradoja del libro infinito atribuido a Ts'ui Pên, que fue gobernador de Yunnan y que renunció al poder temporal para escribir una novela que fuera todavía más populosa que el Hung Lu Meng y para edificar un laberinto en el que se perdieran todos los hombres.

    Precisamente a propósito de "el jardín de los senderos que se bifurcan", el profesor Alberto Rojo de la Universidad de Michigan, en su muy interesante trabajo titulado "El jardín de los mundos que se ramifican: Borges y la mecánica cuántica" sostiene que en ese cuento, Borges, propone sin saberlo (no podría haberlo sabido) una solución a un problema de la física cuántica todavía no resuelto. "El jardín de los senderos que se bifurcan", publicado en 1941, se anticipa, según el Prof. Rojo, de manera prácticamente literal a la tesis doctoral de Hugh Everett III publicada en 1957 con el título Relative State Formulation of Quantum Mechanics, y que Bryce DeWitt habría de popularizar como "La interpretación de los muchos mundos de la mecánica cuántica" (The Many-Worlds interpretation of Quantum Mechanics). La curiosa correspondencia entre el cuento de Borges y un trabajo de física es el objeto de la excelente página del profesor Rojo.

     

    XVII - En "Los traductores de las 1001 noches" (Historia de la eternidad, 1936) Borges analiza y compara con agudeza y humor las distintas personalidades de los principales traductores de las 1001 noches (Lane, Galland, Burton, Mardrus, Littmann), y la manera en que estas diferencias se ven reflejadas en los respectivos textos. Para quién quiera profundizar en el tema, en Internet tenemos la traducción de Sir Richard Burton al inglés. Y, para los eruditos, aquí tenemos una comparativa de todas las traducciones.



    XVIII - Por cierto, volviendo al Quijote, a continuación el lector encontrará las versiones "on line" del universal libro de Cervantes (El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha), y también, del libro posterior del mismo nombre escrito por Pierre Menard.


     

    XIX - En "El inmortal" (El Aleph, 1949), Marco Flaminio Rufo, tribuno militar de una de las legiones de Roma en tiempos de Diocleciano, decide, siguiendo las indicaciones de un jinete moribundo, viajar hasta el rio cuyas aguas dan la inmortalidad. Frente a él se alza la desierta Ciudad de los Inmortales, y sus orillas están habitadas por unas criaturas primitivas, privadas del don de la palabra, pertenecientes a "la especie bestial de los trogloditas". La humildad y miseria de uno de ellos - sumisa y voluntariamente infeudado a Flaminio Rufo -   traen a la memoria del romano la imagen de Argos, el viejo perro de Ulises, lo que le lleva a bautizar con su nombre al troglodita. Flaminio Rufo, ya inmortal, ocupa su tiempo - en vano - enseñando a decir su nombre a la primitiva criatura, hasta que finalmente, convencido de su nula capacidad cogitativa, desiste. Una noche, Flaminio Rufo, llama a Argos por su nombre, y, ante su sorpresa, el troglodita, trastocado por un inesperado aguacero, balbucea estas palabras:"Argos, perro de Ulises...este perro tirado en estiércol". Facilmente aceptamos la realidad - aduce Flaminio Rufo - acaso porque intuimos que nada es real. "Le pregunté que sabía de la Odisea. La práctica del griego le era penosa; tuve que repetir la pregunta. Muy poco, dijo. Menos que el rapsoda más pobre. Ya habrán pasado mil cien años desde que la inventé". En The Internet Classics Archive leemos la cita exacta, en traducción de Samuel Butler, del libro XVII de la Odisea, dónde aparece el viejo perro Argos, el único que reconoce a Ulises, en su regreso a Itaca.



    XX - Es justamente el atormentado Marco Flaminio Rufo quien exclama que "ser inmortal es baladí. Excepto el hombre, todos los animales lo son, pues ignoran la muerte. Lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal". De nuevo, gracias al Profesor Fernando Báez, sabemos que en una de las reseñas incluídas en "Discusión", Borges traduce una frase del tercer volumen del Diccionario de la Filosofía de Fritz Mauthner que nos recuerda la trágica afirmación de Marco Flaminio Rufo: «Parece que los animales no tienen sino oscuros presentimientos de la sucesión temporal y de la duración. En cambio, el hombre, cuando es además un psicólogo de la nueva escuela, puede diferenciar en el tiempo dos impresiones que sólo estén separadas por 1/500 de segundo...»


    XXI - "Todos los hombres - aún sin saberlo, afirma Coleridge - son aristotélicos, o platónicos". En "El ruiseñor de Keats" (Otras inquisiciones, 1952), Borges profundiza en el debate sobre los arquetipos y el nominalismo a partir de la célebre "Oda a un ruiseñor" de Keats, en cuya penúltima estrofa, reside, según Borges, el nudo del problema. Para los eruditos, en bartleby.com encontramos, como no, "Ode to a nightingale", a la espera de que algún amable lector aporte una versión castellana.

    Para aclarar esta cuestión, Borges recurre a Schopenhauer que, en el capítulo 41 de "El mundo como voluntad y representación" sostiene que "quien me oiga asegurar que ese gato que está jugando ahí es el mismo que brincaba y traveseaba en ese lugar hace trescientos años pensará de mí lo que quiera, pero locura más extraña es imaginar que, fundamentalmente, es otro". Bajo el aséptico título de "Arthur Schopenhauer (1788-1860)" encontramos esta página que ofrece al lector curioso una interesante aproximación al filósofo alemán, en la que, precisamente, se desentrañan las claves de "El mundo como voluntad y representación".

    Finalmente, los devotos de Umberto Eco, encontrarán en esta página titulada "Round up the usual archetypes" (Detengan a los arquetipos de costumbre), una aproximación lúdico-escatológica a la polémica de los universales.  Y también, una excelente página sobre Umberto Eco, borgiano confeso: Eco papers.




     



  • Justificación:

    Todo está ya escrito sobre Borges. Lo se. Son tantos los libros y monografías, que sería de una arrogancia ridícula pensar que, a estas alturas, desde la oscuraJorge Luís Borges atalaya de un simple lector sea posible todavía añadir algún dato de interés a todo lo que ya se ha dicho sobre Borges y su obra. 

    También se sin embargo que, antes incluso de ser escritas por sus autores, antes incluso de que el mismo Borges hubiese nacido, todas las obras de Borges, y todas las obras escritas sobre Borges (y aún aquellas que inocentemente algunos creen por escribir), se encuentran ya (desde cuando?) en algún ignoto anaquel perdido de la Biblioteca. Mientras redacto, me reconforta pensar que incluso una versión de esta pobre página reposa también, sepultada por el polvo (justamente, sin duda), en algún hexágono remoto de la Biblioteca. Y junto a ella, un numero indeterminado - aunque finito - de versiones de esta misma página. Algunas aparentemente idénticas (apenas una a por una e; un punto y aparte convertido en un punto y seguido; una coma desplazada dos palabras más allá; un adjetivo que no figuraba en la versión original, deslizado al final de un párrafo...). Otras que apenas si tienen en común el título, para, a renglón seguido de este mismo párrafo que Vd. está leyendo, interpolar textos diversos; un capítulo del Quijote; una sura coránica; una versión griega del Cármina II 14 de Horacio deficientemente traducida del latín...

    Reescribir un texto preexistente.... La empresa es grotesca, no se me oculta. Sin embargo, el humilde propósito de esta página no es otro que el de ofrecer al lector interesado (si es que hay alguno) una monótona relación de notas borgianas. Que nadie espere encontrar aportación original alguna por mi parte, mas allá de las grosera exégesis burocrática, glosando brevemente el contenido de cada nota, a modo de guía prescindible.

    A continuación, el visitante encontrará una breve descripción de una serie de notas al pie, que debe considerar como imaginariamente insertadas en las correspondientes obras de Borges. Son aportaciones humildes. La versión completa del cuento de Wilde al que Borges se refiere en uno de sus textos; aquel poema de Housman mencionado, pero no citado a propósito del rey sajón; la "misteriosa" cuarta bucólica de Virgilio, a la que Borges alude tantas veces; la cita de La Odisea a la que Borges se refiere en "el Inmortal"; La inquietante noche 602 de Las mil y una noches, en la que el Rey oye de boca de la Reina su propia historia...

    Vendrán otras, espero. El verso completo de donde fue entresacada aquella frase de la Comedia o del Timeo; el título del libro que contiene aquel texto, que Borges cita, sin aclarar más que el nombre del autor; el número del párrafo donde reside la cita exacta de Aristóteles... En fin, el oscuro trabajo de una rata de biblioteca. La tarea de un pobre amanuense, haciendo por Borges lo que éste, por falta de tiempo o de interés no pudo o no quiso hacer.

    No ignoro que este objetivo, a pesar de su insignificancia, puede parecer sacrílego. La única excusa que puedo ofrecer es que, de acuerdo con las leyes inmutables de la Biblioteca, tenemos la certeza de que en algun ignoto hexágono existe sin duda esa versión apócrifa de las obras de Borges, que incorpora notas idénticas (*) a las que, de forma tan desinteresada como blasfema - lo se - he osado elaborar. Se que no es excusa suficiente, pero, en cualquier caso, para el lector que todavía no haya abandonado - con buen criterio, sin duda - esta página, ahí, a su izquierda, encontrará mi modesta recopilación hipertextual de notas a pie de página.

    (*).- Y también alguna otra versión que incorpore tan sólo la nota número 3, y otra que incorpore la 2 y la 7, y otra que las incorpore todas menos la número 1 ....

     

    En esta página se utilizan indistintamente el español y el inglés. En primer lugar por falta de tiempo - y de ganas - de proceder a las correspondientes traducciones. Creo no obstante que este procedimiento, atribuíble principalmente a la pereza del autor, casa bastante con la vasta erudición de Borges, que, pese a escribir en español, se confesó siempre un declarado admirador de la literatura y la lengua inglesas.

     

    La historia es una forma más de ficción (JLB)

     

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    El material dedicado a Borges en Internet es por lo general -y esta modesta página no pretende ser una excepción - aburrido, reiterativo, falto de originalidad, y, muy a menudo, carente de todo interés. A continuación se ofrecen, sin ánimo de ser exhaustivos, una relación de vínculos muy heterogenea, pero que tienen como nexo común que, cuando menos, han logrado no aburrir al autor de esta página, lo cual, no es poco.

    de Félix Angel Vallejo:

    - Un teólogo en el infierno
    - Borges y su secreta complejidad
    - Borges y su idioma sobrio y sencillo
    - Borges, ultraísta y modernista
    - Borges dice que le aterra la longevidad

    de Rafael Olea Franco:

    - Un encuentro inesperado

    de José Miguel Oviedo:

    - Estatuto borgiano

    de Xavier Moret :

    - Textos recobrados (recupera al Borges ultraísta)

    de E.M Cioran:

    - El Último Delicado

    de María Esther Vázquez :

    - Una rareza de Borges

    de Eduardo García de Enterría:

    - El último relato de Borges

    de Rodolfo Rabanal:

    - Borges y una llamativa discordia

    de Mario Vargas Llosa

    - Borges en París

    Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte (JLB)

     

    Sólo los dioses pueden prometer, porque son inmortales (JLB)

     

     

     

    última modificación: 1 de mayo de 2007

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