¿Y si te dejo malherido?

   
 

 

La obra es una colección de veinticuatro relatos. Todos los relatos tienen protagonistas malheridos por alguna causa, de ahí que el título recoja bien esta característica transversal que vertebra las historias.

El libro comienza con un microrrelato, Permutaciones, título a medio camino entre Cortázar y la estadística, inspirado en las Fifty Word Stories, un entretenimiento de la literatura inglesa. Un relato en cincuenta y tres palabras, protagonizado por un maravilloso joven de ojos de luna.

            La mayoría de los personajes protagonistas son mujeres, desde las  intrépidas cincuentonas de La marca del diapasón a las modernas compañeras de trabajo de La sombra de Concha, hasta Lola, la protagonista de Los apócrifos, desorientada después de una ruptura sentimental traumática.

Hay protagonistas que se encuentran con un álter ego, que está fuera de ellos y les habla, en El viajero, Mensaje a mi carcelero, en el que no puede faltar un homenaje a Borges, y Desaparecido. El misterio de un pueblo fantasma nos sobrecogerá en El souvenir, donde un hombre cualquiera encuentra el verdadero poder que tienen los deseos, incluso los más inconscientes.

En El personaje impertinente, el personaje creado por el escritor, protagonista del cuento, se rebela contra su creador. También hay metaliteratura, en cierto sentido, en Sinsabores por email, donde la acción y los personajes se presentan a través de los mensajes de correo electrónico de los protagonistas.

La teoría de Silvia, El secreto y Exilio en enero abordan la existencia humana con un estilo más lírico, al igual que Cuento criollo, con un final sorprendente, y La farola, que aborda la soledad, la vejez y la incomprensión.

El humor preside Locos por los huesos, Concerto grosso de vanidades y El código Policarpo. Pero se asoma en la mayoría de los relatos, incluso en medio de situaciones dramáticas. En Un procedimiento expeditivo se imbrica el humor entretejido en la trama de la preparación y consumación de un crimen.

Los lugares, las épocas y los caracteres son muy variados. Viajamos hasta la China imperial en El secreto, a la Rusia de 1917 con Exilio en enero y al Japón de la épica samurai en La última batalla.

La cantidad de relatos, y la variedad de situaciones y argumentos han dado pie al ensayo de múltiples técnicas narrativas y también de registros sumamente desparejos. Hay relatos en primera persona, en tercera, diarios, relatos donde se combina un narrador interno en primera persona con un narrador omnisciente de tercera persona y anticipaciones y flashbacks en el decurso de los acontecimientos. Se han intentado tratar todas las estancias de la narración corta, incluso llevadas al último extremo en los relatos más breves.

La intención del libro es presentar una serie de narraciones ágiles, sugestivas para todos los tipos de lectores, a través de temas fantásticos, surrealistas en muchos casos, pero también fascinantes. Un tipo de relatos inusitados que hagan mirar más allá dentro de la creación literaria, y, ante todo, que seduzcan la inteligencia y el sentimiento.