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 nivel léxico - semántico de la lengua

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1.- nivel léxico

Los monemas: lexemas y morfemas

Clases de palabras según la estructura de sus monemas

Otros mecanismos de creación de palabras

2.- NIVEL SEMÁNTICO

Componentes del significado

Las relaciones semánticas entre signos

Asociaciones semánticas de signos

3.-Historia del léxico español 

 

 

1.- nivel léxico

Los monemas: lexemas y morfemas

Palabras como sol, jirafa y roca no pueden descomponerse en elementos más pequeños que tengan significación. Solamente podemos descomponerla en fonemas (unidades lingüísticas correspondientes a la pronunciación de sonidos: [s/o/l], [j/i/r/a/f/a]. Esto no sólo sucede en palabras cortas, sino también en otras de más sílabas: mercurio, chocolate... Pero otras muchas sí que pueden descomponerse en piezas más pequeñas dotadas de significación: gata, pastora, acobardado, desembarcar...
Llamamos monemas a las unidades más pequeñas dotadas de significación, que resultan al descomponer una palabra en los elementos que la forman. Si una palabra no puede descomponerse en partes más pequeñas dotadas de significación, toda ella es un monema: sol, cal, bien, gris, mercurio, chocolate, gorila, etc.
Ahora bien, conviene distinguir los siguientes
TIPOS DE MONEMAS:

A) Lexemas.- Aportan el contenido absoluto del signo lingüístico. Tienen significado pleno, recogido en los diccionarios, y constituyen el núcleo o raíz de los sustantivos, adjetivos, verbos y adverbios: 
GAT-it-a-s.

B) Morfemas.- Elementos gramaticales que modifican o completan el significado del lexema. Aportan el contenido relativo del signo lingüístico. Los morfemas pueden ser de dos tipos, a su vez:

B.1.- Independientes o libres (forman palabra por sí mismos): preposición, conjunción, determinante, pronombre, verbo auxiliar: 

B.2.-Dependientes  o trabados (se unen al LEXEMA para formar las palabras): gat-IT-AS, pan-AD-ER-O
# Gramaticales  o Flexivos expresan género, número, voz, tiempo...
gat-O-S, viv-IMOS

# AFIJOS o MORFEMAS DERIVATIVOS
Se trata de elementos que se añaden al lexema para formar nuevas palabras. Pueden ser de tres tipos:
· Prefijos: Delante del lexema: DE-ten-er, CON-venc-id-a
· Sufijos: Detrás del lexema. Lech-ERÍA, am-ABLE
· Infijos o interfijos: Detrás del lexema. pero delante del sufijo. Son elementos átonos carentes de significado alguno -ni léxico ni gramatical-, más bien son elementos de enlace: Polv- AR- eda/ en-S- anch-ar, nub-EC-ita, vin-AT-ero

Dentro de los sufijos se incluyen los aumentativos (-ón, -azo) como novel-ÓN, papel-AZO; los diminutivos (ito, -ico, -illo, -uelo, -ín, -iño) como libr-ITO, papel-ILLO; y los despectivos (-ACO, -AJO, -EJO, -UCO, -UCHO, -UZO, -SCO, -UZCO:), como libr-ACO, papel-AJO, gent-UZA.
Estos sufijos no sólo aportan idean de tamaño "grande" o "pequeño", sino también nociones de afecto, simpatía, desagrado....

Clases de palabras según la estructura de sus monemas

# Se denomina palabra simple la que está constituida por un solo monema (sea morfema, sea lexema) que puede ir completada por morfemas gramaticales: pan, águila, con, para, hierro, pirata gata, niño.
# Palabra compuesta (composición) es la que consta de dos o más lexemas (o excepcionalmente dos morfemas: porque): aguardiente, astronauta, lanzatorpedos, sacacorchos.
Los principales procedimientos por los que se forman las palabras compuestas son:

a) Por yuxtaposición de palabras, con o sin guión (compuestos no consolidados; hay varios grados de consolidación): político-social, coche-cama; buque hospital
b) Por agregación directa de palabras (a veces con alguna modificación del primer elemento) formando una sola unidad gráfica: malestar, pasodoble. agridulce. rojiblanco, hispanoamericano. 
c) Por agregación de una forma prefija y/o sufija griega o latina a una palabra española: monoplaza, cosmonave, automóvil --- petrolífero, herbívoro.
d) Por suma de una forma prefija y una forma sufija griegas o latinas: teléfono, termómetro, biología, democracia, neofascista, seudoliberal. 

# Palabras derivadas (derivación) son las que resultan de combinar un lexema con uno o varios AFIJOS (prefijos y sufijos): jardinero, impuro, florista, imperecedero, inmortal.
# PALABRAS PARASINTÉTICAS (parasíntesis) Es un caso especial de composición y derivación. Podemos distinguir dos casos: 
a) Compuestos parasintéticos, si concurren, de forma solidaria, la composición y la derivación para formar una nueva palabra (lex + lex + sufijo), sin que exista en la lengua ni el compuesto solo ni el derivado solo: picapedrero, hojalatero, sietemesino;
b) Derivadas parasintéticas: palabras formadas por la acción solidaria de un prefijo y un sufijo que actúan sobre la base léxica (sin que exista en la lengua la palabra sólo con prefijo, o sólo con sufijo; es decir la combinación siempre es ‘prefijo+lexema+ sufijo’): descarrilar, descuartizar, endulzar, reblandecer, aterrizar, adelgazar...

Otros mecanismos de creación de palabras

Además de la composición, la derivación y la parasíntesis ya explicadas, existen otros mecanismos para la creación de nuevas palabras:

1) Onomatopeyas: Formación de palabras por imitación de los ruidos naturales: tic-tac, miau, quiquiriquí, pío-pío... 
2) PRÉSTAMOS son palabras tomadas de otras lenguas: arabismos (chador,chilaba, talibán); galicismos (jardín, asamblea, carpeta; los más recientes conservan aún la grafía y a veces la pronunciación originales: chalet, boutique, élite, maillot...; italianismos ; indigenismos americanos (tabaco, huracán, caníbal...); anglicismos (túnel, líder, fútbol, jersey); gitanismos (sobre todo en el español popular: chaval, mangar, chalado...); latinismos y helenismos (aquellas voces tomadas del latín y del griego incorporadas a la lengua en algún momento posterior a su formación: simposio, teléfono, psicología...).
En os préstamos pueden distinguirse las siguientes variantes:
§ Calcos.- Se traduce la palabra originaria en términos españoles: weekend > ‘fin de semana’.
§ Adaptación a nuestra pronunciación y ortografía: command > comando, deodorant > desodorante.
§ Extranjerismos, barbarismos o xenismos.- La palabra se mantiene en su ortografía y pronunciación originaria: boutique, stop, restaurante, airbag, software, etc...

3) Acortamiento de palabras: consiste en la reducción de un palabra, bien por la eliminación de fonemas finales (apócope), bien de los iniciales (aféresis): foto, bici, tele, profe, chacha (de ‘muchacha’), Nando (Fernando).
4) Siglas y acrónimos: SIGLAS son las letras iniciales de varias palabras, cuyo conjunto sirve para denominar abreviadamente una realidad (DDT. AVE, RENFE, etc. ; en sentido estricto una sigla es toda letra inicial que sirve como abreviatura de una palabra). Las siglas a veces se pronuncia letra a letra (como en l.p., B.B.C., pronunciadas como elepé, bebecé) o secuenciadamente (como en o.v.n.i., U.N.E.D. (pronunciadas como un ovni, la uned). Se da lugar así a un acrónimo, o palabra nueva formada a partir el acortamiento de otras (ONU, sida; en muchos casos el hablante llega a perder la conciencia de que se trata en realidad de siglas). Según las reglas de la Academia, las letras que formas siglas se escriben con mayúscula y, por lo general, sin puntos, sobre todo cuando esas siglas han pasado a formar palabras; la generalización de los acrónimos puede incluso permitir escribirlos con minúscula, total o parcialmente (uvi, talgo, Unesco). También son acrónimos las voces nuevas formadas uniendo el comienzo y el final de de dos términos de un compuesto (autobús -automóvil omnibus-, motel -motor hotel-, informática -información automática-).

 

2.- NIVEL SEMÁNTICO

El estudio del significado es la ciencia que conocemos con el nombre de semántica. Tenemos que partir de una definición previa. Sabemos que todo signo lingüístico tiene dos caras. el significante o parte material del signo y el significado o imagen mental que sugiere el significante. Aún hemos de añadir un nuevo elemento: el referente o elemento real, existente, al que se refieren tanto significado como significante. No es lo mismo la palabra que designa un referente que el referente mismo. 

Componentes del significado

El significado o imagen mental está compuesto por una serie de rasgos conceptuales que todos los hablantes de una lengua asocian de una manera general a un significante. No obstante lo dicho, hay que tener en cuenta que este significado tiene dos componentes: 
>Denotación. Son los rasgos conceptuales objetivos. Es el significado que presenta una palabra fuera de cualquier contexto. Constituyen el núcleo semántico fundamental. Son comunes a todos los hablantes. Es el significado que encontraremos en el diccionario  
>Connotación. Son los rasgos conceptuales subjetivos.  Son las significaciones que lleva añadidas una palabra. Estas significaciones tienen un carácter marcadamente subjetivo. Dependiendo de los hablantes, una misma palabra puede tener connotaciones distintas. 
Compárense estos dos enunciados:
a) Tan bizarro iba sobre su cabalgadura, que cualquiera diría que iba montado en un caballo, y no en un asno viejo y derrengado.
b) Cuando bailas, te mueves como un caballo.
En ambos, la palabra caballo tiene la misma denotación y, sin embargo, su significado es bien diferente. En el primero el término TIENE COMO CONNOTACIÓN ideas como ‘belleza’, ‘elegancia’; en el segundo se CONNOTA  ‘torpeza’
En el plano de la lengua, connotaciones son aquellas asociaciones que posee objetivamente el término al margen de su contenido conceptual -así ‘chucho’ posee los rasgos connotativos (+ familiar) (+despectivo) frente a ‘perro’; ‘ácido acético’ (+ tecnicismo) frente a ‘vinagre’-. En el plano del habla, connotaciones  son las evocaciones afectivas o ideológicas que acompañan a las palabras para un hablante o conjunto de hablantes y que revisten un carácter subjetivo.
El lenguaje literario y el periodístico operan con un léxico fuertemente connotativo. El lenguaje periodístico y la propaganda política e ideológica tienen muy en cuenta las connotaciones de todo tipo de giros y palabras (compárense los siguientes enunciados: “Batalla por la democracia en Irak: el ejército angloamericano bombardea Bagdad”/ “Aviones norteamericanos provocan una matanza en las calles de Bagdad"

Las relaciones semánticas entre signos

En las lenguas naturales, la relación entre significante y significado no siempre es unívoca (a un significante corresponde un significado y viceversa). Pueden darse los siguientes casos:

a) A un significante corresponde un solo significado: Monosemia (murciélago, estómago)
b)
A un significante corresponden varios significados: Polisemia y homonimia (ojo, el vino / él vino)
c)
A un significado corresponden varios significantes : Sinonimia (burro / asno)

Además puede suceder que: 1) varias unidades semánticas se opongan mediante relaciones de contrariedad (antonimia) como grande/ pequeño, y 2) las relaciones sean de orden jerárquico (hiperonimia, hiponimia) como día frente a lunes, martes, miércoles...

 

SINONIMIA 

Es la designación de un sólo significado mediante varios significantes: lecho, cama;  contestar, responder. Podemos distinguir entre:
1) Sinonimia conceptual: Los significados denotativos son plenamente coincidentes. Ej: listo=inteligente . 2) Sinonimia connotativa: Puede, en ocasiones, no haber coincidencia denotativa; sin embargo esto no impediría que se consideren sinónimos por los valores connotativos que encierran. Ej: listo=zorro  3) Sinonimia contextual: En determinados contextos, se pueden establecer ciertas sinonimias que serían impensables en otros. Ej: listo=preparado, en contextos como ¿Estás listo?

POLISEMIA 

Polisemia. Una palabra es polisémica cuando podemos expresar con ella varios significados. La polisemia se distingue de la homonimia en que los diferentes significados de una palabra tienen, o han tenido, un origen común.
Línea de un escrito; línea de fuego /Puente sobre un río; puente entre festivos; puente en la dentadura /Árbol, vegetal; árbol genealógico /Araña, animal; araña, lámpara. /Estrella, cuerpo celeste; estrella de cine /Mozo, joven; mozo, camarero /Nudo, lazo, nudo de los árboles, nudo de carreteras; nudo, unidad de navegación /Vía, camino; vía, procedimiento para hacer algo. 

HOMONIMIA 

Consiste en la coincidencia formal de dos palabras originariamente distintas (distintas etimologías) que por azar han llegado a la coincidencia de significantes, manteniéndose la diferencia de significados.
Hay dos tipos de homonimia:
§ Palabras homófonas.- Los significantes son similares fónicamente, pero no ortográficamente: ola / hola.
§ Palabras homógrafas.- La similitud es fónica y ortográfica: gato (animal) / gato (herramienta); vino (verbo venir) / vino (bebida)

CONTRARIEDAD 

o ANTONIMIA

CONTRARIEDAD u OPOSICIÓN DE SIGNIFICADO:  Se llama CONTRARIEDAD a la relación que se establece entre unidades de significado opuesto.
Tradicionalmente se llamaba ANTÓNIMAS a las palabras que significaban lo contrario: masculino- femenino; caliente-frío; vender-comprar. Sin embargo la oposición de significado puede ser de varias clases.
TIPOS DE CONTRARIEDAD
:
* Complementariedad: Es la mantenida entre dos vocablos cuando uno significa justamente la negación del otro (ej. hombre/mujer; macho/hembra; presente/ausente, correcto/incorrecto; la negación de uno implica la afirmación del otro).
* Antonimia se da entre términos opuestos que admiten gradación intermedia (la afirmación de A implica la negación de B; pero la negación de A no implica la afirmación de B, porque puede aparecer otro término intermedio): alto/bajo; caliente/frío; poco/mucho; grande/pequeño; mayoría/minoría...Estos términos se denomina antónimos.
 
* Reciprocidad o inversión es la relación de significado que se da entre términos opuestos que se implican mutuamente: para que se dé uno, tiene que darse el otro. Dichos términos se denomina recíprocos. (Comprar / vender; dar/recibir; padre/hijo; tío/sobrino...; si uno compra, otro tiene que vende; si uno es tío, es porque tiene un  sobrino).    

HIPONIMIA e HIPERONIMIA

* Se denomina hiponimia la relación de inclusión de un significado respecto de otro. Así, el significado de ‘perro’ está incluido en el de ‘animal’; ‘tulipán’ en el de ‘flor’; etc. (Cuando decimos ‘este animal’ o ‘esta flor’ podemos estar refiriéndonos a un ‘perro’ o a un ‘tulipán’. 
Perro, gato, conejo, cabra, vaca, etc
son hipónimos de ANIMAL;  tulipán, rosa, clavel, margarita, etc, son hipónimos de FLOR. 
* Hiperonimia es el fenómeno inverso; animal es el hiperónimo de perro, gato...; color es hiperónimo de rojo, azul, verde, amarillo; árbol es hiperónimo de pino, roble, castaño...

 Asociaciones semánticas de signos

Los signos lingüísticos pueden sostener entre sí distintos tipos de asociaciones, que pasamos a resumir: 
a) Desde el punto de vista de las relaciones paradigmáticas (
relaciones con otros elementos lingüísticos que no están presentes en el discurso pero que podrían estarlo; es decir, aquellas por las que los hablantes realizan una selección de elementos posibles y permitidos por el sistema de la lengua) existen los diferentes tipos de asociaciones:
# FAMILIA DE PALABRAS O FAMILIA LÉXICA: es el conjunto  de palabras que utilizan el mismo lexema como base. Así la familia léxica de ‘tierra’ está formada por palabras como tierra, terreno, terroso, terrero, aterrizar, desterrar, entierro, enterrar, enterramiento, terrícola, terraplén, terrateniente, terremoto, etc. Todas ellas se han formado históricamente a partir de la misma base léxica primaria mediante los procedimientos de derivación y composición 
# CAMPO SEMÁNTICO: Conjunto de palabras de la misma categoría gramatical que comparten un núcleo de significación común, aunque tengan lexemas diferentes. Tenis, natación, fútbol, esgrima... constituyen un campo semántico (el de los sustantivos que designan un deporte) porque en  su definición hay un rasgo común: son deportes; el campo semántico de VÍAS está formado por : vía, calle, carretera, camino, senda, autopista, etc. (todas ellas comparten el significado “lugar para transitar”).
En estos casos sólo tenemos en cuenta el significado de la palabra; nos olvidamos del significante. Todo significado está constituido por una serie de notas significativas que aluden a su referente, y que pueden servir para diferenciar unas palabras de otras: reciben el nombre de semas. El conjunto de todos los semas de una palabra es el significado o semema. Para que exista un campo semántico, debe aparecer un Archisemema (conjunto de semas comunes a varios sememas); que a su vez puede expresarse en un ARCHILEXEMA (forma lingüística en que se apoya el archisemema).
Así, por ejemplo, tenemos el campo semántico de verbos que indican la acción de ver

SEMEMA

SEMA

SEMA

SEMA

SEMA

ARCHISEMEMA

ARCHILEXEMA

VER

+ vista

+ acción

 

 

+ vista
+ acción

VER

MIRAR

+ vista

+ acción

+ voluntariedad

 

ESCUDRIÑAR

+ vista

+ acción

+ voluntariedad

+ dificultad

CONTEMPLAR

+ vista

+ acción

+ voluntariedad

+ detenimiento

OTEAR

+ vista

+ acción

+ voluntariedad

+ desde arriba

# Desde un punto de vista más amplio en las relaciones paradigmáticas en el significado de los signos, tenemos el campo asociativo que una asociación mucho más abierta y libre de todas las semejanzas, connotaciones, emociones que provoca un signo. Tal y como explica el lingüista Charles Bally "es un halo que rodea la señal y cuyas franjas exteriores se confunden con sus circunstancias... La palabra buey hace pensar: 1) vaca, toro, ternero, cuernos, rumiar, etc.; 2) carreta, yugo,labranza, etc.; finalmente 3) puede sugerir ideas o nociones de fuerza, resistencia, trabajo paciente, pero también de lentitud, pesadez, de pasividad"
b) En las relaciones sintagmáticas (esto es, la que se establecen por contraste entre los signos presentes realmente en un texto o discurso) tenemos la existencia de ASOCIACIONES SEMÁNTICAS o CAMPOS ASOCIATIVOS referentes al conjunto de temas tratados en cada texto. Estas asociaciones o campos asociativos engloban a su vez unidades que pertenecen a diferentes campos semánticos.
Tomamos como ejemplo una crónica deportiva del diario AS, donde se observa claramente la existencia de un campo asociativo correspondiente al mundo del fútbol
Hemos subrayado las palabras pertenecientes al campo asociativo del fútbol. Muchas de ellas pueden aparecer en otros contextos, en otros tipos de discurso, pero en virtud de la polisemia, en las relaciones sintagmáticas que impone cada texto adquieren una acepción específica o propia

Amistoso | España,2-Noruega,1
ESPAÑA SACÓ MÁS PROVECHO DE LOS ERRORES DEL PARTIDO
El cómodo triunfo español debió tener más amplitud en el marcador, pues fueron numerosas las ocasiones marradas por los jugadores españoles, pero al final la gran cantidad de cambios y el empuje del rival pudo complicar el resultado. 
17.02.2004
AGENCIAS 
La nueva selección de España sub-21 resolvió con acierto (2-1) ante Noruega un partido con numerosos fallos, en el que el combinado español pudo haberlo sentenciado en el primer tiempo, pero acabó pidiendo la hora.
El cómodo triunfo español debió tener más amplitud en el marcador, pues fueron numerosas las ocasiones que desbarataron los jugadores españoles, especialmente en la primera parte, pero al final, la gran cantidad de cambios y el empuje del rival pudo haber complicado el marcador para el conjunto nacional.
España tuvo el balón, lo controló y lo movió a placer, hasta las inmediaciones del área de Noruega, donde el conjunto escandinavo montó una contundente línea defensiva, propensa a provocar el fuera de juego.
En una de estas acciones, Iniesta recibió el balón, tras romper el fuera de juego, y cuando encaraba al meta, Engedal le derribó dentro del área. El propio jugador barcelonista fue el encargado de transformar el penalti en gol (1-0).
La selección de Juan Santisteban sólo pasó dos apuros en su área en este periodo, y en ambas el meta Asier Riesgo tuvo una decepcionante actuación, que resolvió la defensa. En una de esas acciones, un defensa incluso sacó el balón desde la línea de gol.
Antes de finalizar la primera parte, un clamoroso error del meta noruego dejó el balón en franquía a Sergio García, quien levantó suavemente la pelota y marcó el segundo gol.
El arranque de la segunda parte tuvo en Noruega al equipo más correoso e incisivo. Fruto de su constancia, provocó un error de la defensa española y Riise acortó distancias en el marcador (2-1).
España perdió el control del partido durante una buena parte del segundo periodo, pero tampoco se sintió ahogado por un rival escaso de ideas con el balón en los pies.

3.-Historia del léxico español 

Base latina.
El léxico español está formado mayoritariamente por las palabras procedentes del latín. El porcentaje de palabras de procedencia latina se estima en un 73%. Ahora bien, no todas han sufrido los mismos cambios, ni se han incorporado a la lengua de la misma forma. Se distinguen dos vías:
Vía patrimonial:
Son aquellas palabras que han estado presentes siempre en nuestra lengua, desde que los romanos llegaron a la Península hasta hoy. Nuestra lengua no es sino "latín del Siglo XX". Estas palabras han evolucionado fonéticamente (al igual que los otros niveles de la lengua) hasta el punto de que, a veces, no se puede reconocer su "paternidad" latina. Así, la palabra latina hominem es nuestra actual hombre. En medio de ambas, hay toda una evolución y vacilación entre diversas soluciones ( hominen> hom'ne> hombre ) que sólo se encontrarán si se estudian los textos medievales y renacentistas, pues estas palabras quedan fijadas, con su forma definitiva, hacia el siglo XVI/XVII en el mejor de los casos. Y ello es así porque en esta época queda "fijado" el sistema fonológico español en sus aspectos más importantes. Todas ellas se conocen como palabras patrimoniales.
Vía culta:
Otras palabras han sido introducidas en la lengua en diferentes épocas de la historia, generalmente por escritores cultos que necesitaban vocablos para designar conceptos nuevos o por necesidades expresivas o artísticas. Estas palabras se denominan cultismos. En su origen, eran palabras propias de personas cultas, pero la mayoría de ellas pronto pasaron a la lengua estandar, siendo hoy, desde una perspectiva sincrónica, palabras de uso y significado muy común.
    Frente a las palabras patrimoniales, los cultismos no han sufrido apenas las evoluciones fonéticas propias de aquellas. Conservan casi intactos los fonemas del latín. Así, la palabra latina fraternus es hoy fraterno.
Ha habido diversas épocas en que la incorporación de cultismos se ha producido de forma masiva. En general, coinciden con épocas de latinización del lenguaje. Por diversos motivos, el siglo XV y el siglo XVI y XVII han sido los periodos más productivos. No obstante, los cultismos llegan hasta hoy, pues la mayoría de los tecnicismos son cultismos.
Vía patrimonial y vía culta:
En ciertos casos, la evolución de ciertas palabras patrimoniales se detuvo en sus mismos orígenes. Generalmente la presión que se ejercía culturalmente sobre ellas era grande, especialmente desde el ámbito religioso. Los clérigos eran conocedores del latín y seguían utilizando estas palabras con su fonética latina. Pero eran palabras patrimoniales: siempre habían sido utilizadas por el pueblo. Así, seculus hubiera dado lugar a *sejo (seculo> seg'lo> sieglo>* sejo); sin embargo la presión culta detuvo la evolución en siglo. O fructus, que hubiera evolucionado a *frucho se detuvo en fruto. Estas palabras son los semicultismos.
Doblete o par románico. En muchos casos, una misma palabra o étimo latino ha dado lugar a dos palabras castellanas, una patrimonial y un cultismo. Son los dobletes o pares románicos. Así collocare da lugar a colocar (cultismo) y colgar(patrimonial).
Préstamos.
A esa base latina, se han ido incorporando otros préstamos léxicos. Unos se fueron incorporando al latín, desde donde han sufrido los mismos cambios que cualquier otra palabra latina. Por ello, son difíciles de reconocer. Se trata fundamentalmente de voces prerromanas y germanismos. Otros se incorporaron ya al naciente castellano, como los arabismos. Otros, finalmente, son de incorporación más o menos reciente.
Voces prerromanas.
    En la Península, antes de la Romanización ( 218 a - 29 y 19 a. C.) coexistían numerosos idiomas: lenguas celtas, iberas, turdetanas, etc. Los romanos lograron la uniformidad lingüística al imponer el latín como lengua común. Sólo un territorio permaneció aislado y su idioma subsistió y ha llegado hasta hoy: el vascuence o euskera.
    De esas lenguas, mal conocidas casi todas ellas (el ibero se ha llegado a leer), se conservan aún unas cuantas palabras. En efecto, son voces prerromanas: vega, barro, carrasca, páramo, balsa, losa, arroyo, camino, cabaña, camisa, braga, salmón, cerveza.
Germanismos.
    Los germanos, procedentes de Centro Europa, invadieron la Península Ibérica en el siglo V. Para combatir a estas tribus invasoras (suevos, vándalos, alanos), los romanos se aliaron con otro pueblo germánico, el de los visigodos, que acabaron imponiendo su poder militar. Sin embargo, como su número era escaso, adoptaron la lengua de los vencidos: el latín, en donde introdujeron algunas palabras germánicas o germanismos, referidas principalmente al campo bélico: adrede, agasajar, aspa, ataviar, brotar, escarnecer, escatimar, espía, espuela, esquila, estaca, galardón, gana, ganar, ganso, guardar, guerra, guiar, parra, rico, rapar, ropa, rueca, sala, tapa, triscar, ufano, yelmo.
    Hay también antropónimos (nombres propios de persona) germánicos: Alberto, Álvaro, Fernando, Rodrigo, Rosendo, Argimiro, Elvira, Gonzalo, Alfonso, etc. Y son también germánicos algunos topónimos ( nombres de lugar): Mondariz, Guitiriz, Gondomar, Castrogeriz, Villafáfila, etc.
Arabismos.
    En el  711 los árabes iniciaron la conquista de la Península. Su avance fue vertiginoso. En sólo siete años ocuparon toda la Península. Sólo resistieron algunos reductos cristianos al norte. Al quedar aislados entre sí, el latín perdió la homogeneidad que hasta entonces había tenido y se produjo la fragmentación lingüística de la Península, en donde fueron surgiendo las nuevas lenguas romances, sigueindo en buena medida el avance de la Reconquista.
    Hasta 1492 no se consigue la total expulsión de los musulmanes. Fueron en total siete siglos de convivencia, Esto se tradujo en una incorporación masiva de palabras árabes a las diversas lenguas hispánicas. El castellano posee hoy unas cuatro mil palabras ( un 17% de léxico). No debemos olvidar que los árabes aportaron una serie de conocimientos fundamentales a la Europa de su tiempo, gracias a la Escuela de Traductores de Toledo y que representaban una cultura más rica que la europea.
       Los árabes son los que enseñan álgebra, pues están acostumbrados a operar con cifras, y conocen el número cero.También practican la alquimia, en busca de la piedra filosofal. Conocen el alcohol, que destilan en alambiques. Su organización militar y administrativa es superior: alcaldes y alguaciles velan por el buen funcionamiento del municipio. Las campanas tocan a rebato, cuando se produce una algarabía; los alféreces y adalides dirigen a los jinetes, que destrozan todo con sus alfanjes.
    Pero también hay períodos de paz. Las mujeres se dedican a fabricar alfombras, albornoces, almohadas. Se adornan además con alhajas, abalorios y ajorcas, pues son muy zalameras. Las casas tienen bellos zaguanes, adornados con azulejos. De ahí se pasa a las alcobas. En la cocina tienen alacenas, donde guardan tazas y jarras. Como vemos, a los albañiles no les faltaba trabajo ; hacían buenos tabiques y azoteas. Y se preocupaban por el alcantarillado.
     En el campo, hacían acequias, para retener el agua. Sacaban el agua de los pozos con norias y la repartían a través de zanjas. Con estos nuevos sistemas de regadío  conseguían buenos productos, como berenjenas, zanahorias, sandías, alcachofas, alubias, arroz, azafrán, azúcar, etc. A veces, los jabalíes destrozaban los huertos. Las aceitunas eran prensadas en almazaras, de donde retiraban luego el aceite, después del pago de la maquila.
    Además, se conservan numerosos topónimos: Alcalá, Algeciras, Madrid, Guadalajara, Medina de ...; aunque el más extendido es el que hace referencia a los ríos, en árabe guad-: Guadalorce, Guadalquivir. Algunos topónimos mezclan el árabe con el latín: así Guadiana, "Río Ana" (denominación latina del mismo río) o Guadalupe, "río de los lobos", [lupi (plural), en latín].
Galicismos
    Las voces procedentes del francés (galicismos) se han incorporado abundantemente al castellano en dos épocas, la Edad Media y el siglo XVIII.
    En la Edad Media, y a través del Camino de Santiago, se incorporaron muchos galicismos: alemán, batalla, barón (título), ciprés, coraje, hereje, pincel, escote, jamón, joya, manjar, mantel..
    En el Siglo XVIII, con la llegada de una nueva dinastía reinante, los Borbones (de origen francés), se incorporan palabras como bayoneta, bufanda, brigada, gabinete,espectro, cadete, funcionario, espectador, petimetre.
Americanismos
    Hasta la conquista de América, nadie fumaba tabaco, ni se podían comer patatastomates, maíz, cacao, cacahuetes, ni tampoco se podía tomar café, ni chocolate. Colón descubrió un Nuevo Mundo, al que llevamos nuestra lengua. A cambio, América aportó muchas plantas y frutos desconocidos por los europeos, tantas como había en la tierra de Jauja . Los ríos servían de comunicación por medio de las canoas, pero tenían que tener cuidado con las pirañas. En el mar acechaban los tiburones y los tremendos huracanes.
    Cada tribu tenía su jefe o cacique. Las lenguas y pueblos eran numerosos. Desde México hasta la Patagonia vivían aztecas, mayas, aimaras, araucanos, incas, etc.
Anglicismos
    El mundo anglosajón domina hoy. Desde esa situación de privilegio ha impuesto su lengua a otros muchos pueblos. Y ha dado innumerables préstamos desde en todo el siglo XX: bistec, cheque, club, ponche., pijama, guisqui, champú, túnel, vagón, yate. A ellos habría que sumar algunos que no están admitidos por la Real Academia Española, pero de uso común: long-play, trust, living, etc
Otros préstamos
A otras varias lenguas debe préstamos el castellano (como ellas deben al castellano). He aquí un breve muestrario de algunos de tales préstamos:
Italianismos: aguantar, apoyar, arsenal, asalto, bazofia, bicoca, bisoño, bizarro, campeón, capricho, cabriola, embestir, mostacho, escopeta, piloto, centinela, fragata, novela, etc.
Lusismos: (de nuestro vecino y desconocido Portugal ) biombo, virar, buzo, mermelada, caramelo, catre, carambola, bandeja, brincar, banda, pleamar, mejillón, ostra, etc.
Galleguismos: alguien, morriña, macho, chubasco, achantarse, vigía, arisco, payo, etc.
Catalanismos: paella, nao, seo, anguila, anís, armatoste, bandolero, barraca, butifarra, capicúa, cartel, entremés, faena, forastero, grúa, etc.
Vasquismos: izquierda, ascua, pizarra, chaparro, boina, zamarra, cencerro, aquelarre, chabola, etc.

Cambios de significado

  Causas
Ocasionales. En ciertos casos, los causas del cambio son caprichosos. Durante la posguerra, a cualquier coche grande se le conocía como haiga. Al parecer de algunos estudiosos, la palabra procedía de los deseos mal expresados de la clase social que por esos años podía permitirse un coche grande. El dinero que poseían no estaba acorde con su cultura lingüística, lo que les llevaba a solicitar "el coche más grande que haiga". 
Históricas. Al cambiar el referente, (la realidad extralingüística a la que las palabras se refieren) las palabras van incorporando nuevos significados o cambiando el que poseían. Así, la palabra pluma ha ido cambiando de significado a lo largo de la historia conforme ha cambiado su referente, desde la pluma de ave que utilizaban los monjes medievales hasta la estilográfica más moderna . En Hispanoamérica, carro sigue designando a un vehículo, pero ya automóvil, generalmente con motor de gasolina, con suspensión en las cuatro ruedas, etc...  
Lingüísticas. El contexto en el que se suelen aparecer algunas palabras hace que su significado cambie en ocasiones. En sus orígenes,  nada (cosas nacidas) y nadie (nacidos) no tenían significado negativo; sin embargo aparecían con tal frecuencia en tales contextos que acabaron contagiándose de este valor.
    Estos cambios contextuales suelen producir una ampliación o especialización (restricción) en los significados. 
Ampliación: En las retransmisiones futbolísticas  suele escucharse que tal o cual jugador lee el futbol con gran precisión, y los comentaristas hacen su particular lectura de la contienda.
Especialización: En el mundo taurino, el maestro realiza la faena auxiliado por los peones o subalternos.
Psicológicas. En este apartado, se tienen en cuenta factores emotivos comunes al conjunto de los hablantes. Entre las palabras y su referente se producen asociaciones subjetivas que hacen posible su cambio de significado. Así, la repugnancia o afecto a ciertos animales motivan su significado insultante o apreciativo cuando se aplican a las personas. Ej: buitre, cerdo, osito, etc..
    Ciertas palabras se cargan de conotaciones negativas, produciéndose fenómenos de tabú (préstamo polinésico que designa lo prohibido). El término latino siniestro, 'izquierdo', se fue asociando a malos agüeros y presentimientos, hasta llegar a su significado actual. Fue sustituido por el vasquismo izquierdo, que carecía de tales connotaciones. Con todo, quedan rastros de su antiguo significado en expresiones como "a diestro y siniestro", ('a derecha e izquierda').  
Mecanismos.  
Dos son los procedimientos más usuales por los cuales una palabra puede cambiar de significado y convertirse en polisémica.
La metáfora. Entre los dos significados hay una relación de semejanza, de parecido, real o  imaginario. Así, cabeza de alfiler.
La metonimia. Entre los dos significados se establece  una relación de contigüidad. A un torero  se le llama espada porque utiliza ese instrumento para su arte.
Deonomástica. Un proceso especial es el paso de nombres propios a nombres comunes. Implica previamente un proceso
metafórico . El significado actual de michelín procede de la marca de neumáticos francesa, que ideó un muñeco compuesto de ruedas como medio publicitario. El muñeco, más estilizado que el original, sigue siendo utilizado por la marca y la identifica, aunque no muchos hablantes sepan establecer la relación de semejanza entre el muñeco actual y los pliegues adiposos en ciertas partes del cuerpo.
metonímico. La prenda conocida hoy como rebeca, (chaqueta de punto) procede de la película Rebeca, cuyo personaje protagonista  aparecía en múltiples escenas con una prenda de esas características.

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