nivel léxico - semántico de la lengua

Los monemas: lexemas y morfemas
Clases de palabras según la estructura de sus monemas
Otros mecanismos de creación de palabras
Las relaciones semánticas entre signos
Asociaciones semánticas de signos
3.-Historia del léxico español
Palabras como sol,
jirafa y roca no pueden descomponerse en elementos más pequeños que
tengan significación. Solamente podemos descomponerla en fonemas (unidades lingüísticas
correspondientes a la pronunciación de sonidos: [s/o/l], [j/i/r/a/f/a]. Esto no
sólo sucede en palabras cortas, sino también en otras de más sílabas: mercurio,
chocolate... Pero otras muchas sí que pueden descomponerse en piezas
más pequeñas dotadas de significación: gata, pastora, acobardado,
desembarcar...
Llamamos monemas a las unidades más pequeñas dotadas de
significación, que resultan al descomponer una palabra en los elementos que la
forman. Si una palabra no puede descomponerse en partes más pequeñas
dotadas de significación, toda ella es un monema: sol, cal, bien, gris,
mercurio, chocolate, gorila, etc.
Ahora bien, conviene distinguir los siguientes TIPOS
DE MONEMAS:
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A)
Lexemas.- Aportan el contenido absoluto del signo
lingüístico. Tienen significado pleno, recogido en los diccionarios, y constituyen el núcleo o raíz de los sustantivos, adjetivos, verbos y adverbios: |
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B) Morfemas.- Elementos gramaticales que modifican o completan el significado del lexema. Aportan el contenido relativo del signo lingüístico. Los morfemas pueden ser de dos tipos, a su vez: |
B.1.- Independientes o libres (forman palabra por sí mismos): preposición, conjunción, determinante, pronombre, verbo auxiliar: |
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B.2.-Dependientes
o trabados (se
unen al LEXEMA para formar las palabras): gat-IT-AS, pan-AD-ER-O |
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Dentro
de los sufijos se incluyen los aumentativos (-ón, -azo) como novel-ÓN,
papel-AZO; los diminutivos (ito, -ico, -illo, -uelo, -ín, -iño)
como libr-ITO, papel-ILLO; y los despectivos (-ACO, -AJO, -EJO,
-UCO, -UCHO, -UZO, -SCO, -UZCO:), como libr-ACO, papel-AJO, gent-UZA. |
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# Se denomina
palabra simple la que está constituida por un solo monema (sea
morfema, sea lexema) que puede ir completada por morfemas gramaticales: pan,
águila, con, para, hierro, pirata gata, niño.
# Palabra compuesta
(composición) es la que consta de dos o más lexemas (o excepcionalmente dos
morfemas: porque): aguardiente, astronauta, lanzatorpedos, sacacorchos.
Los principales procedimientos por los que se forman las palabras compuestas son:
a) Por yuxtaposición de palabras, con o sin guión (compuestos no consolidados; hay varios grados de consolidación): político-social, coche-cama; buque hospital
b) Por agregación directa de palabras (a veces con alguna modificación del primer elemento) formando una sola unidad gráfica: malestar, pasodoble. agridulce. rojiblanco, hispanoamericano.
c) Por agregación de una forma prefija y/o sufija griega o latina a una palabra española: monoplaza, cosmonave, automóvil --- petrolífero, herbívoro.
d) Por suma de una forma prefija y una forma sufija griegas o latinas: teléfono, termómetro, biología, democracia, neofascista, seudoliberal.
# Palabras
derivadas (derivación) son las que resultan de combinar un lexema
con uno o varios AFIJOS (prefijos y sufijos): jardinero, impuro, florista,
imperecedero, inmortal.
# PALABRAS PARASINTÉTICAS (parasíntesis) Es un caso especial de composición y derivación. Podemos distinguir dos casos:
a) Compuestos parasintéticos, si concurren, de forma solidaria, la composición y la derivación para formar una nueva palabra
(lex + lex + sufijo), sin que exista en la lengua ni el compuesto solo ni el derivado solo: picapedrero, hojalatero, sietemesino;
b) Derivadas parasintéticas: palabras formadas por la acción solidaria de un prefijo y un sufijo que actúan sobre la base léxica (sin que exista en la lengua la palabra sólo con prefijo, o sólo con sufijo; es decir la combinación siempre es ‘prefijo+lexema+ sufijo’): descarrilar, descuartizar, endulzar, reblandecer, aterrizar, adelgazar...
Además de la composición, la derivación y la parasíntesis ya explicadas, existen otros mecanismos para la creación de nuevas palabras:
1) Onomatopeyas: Formación de palabras por imitación de los ruidos naturales:
tic-tac, miau, quiquiriquí, pío-pío...
2) PRÉSTAMOS son palabras tomadas de otras lenguas: arabismos (chador,chilaba,
talibán); galicismos (jardín, asamblea, carpeta; los más recientes
conservan aún la grafía y a veces la pronunciación originales: chalet,
boutique, élite, maillot...; italianismos ; indigenismos
americanos (tabaco, huracán, caníbal...); anglicismos (túnel, líder,
fútbol, jersey); gitanismos (sobre todo en el español popular: chaval,
mangar, chalado...); latinismos y helenismos
(aquellas voces tomadas del latín y del griego incorporadas a la lengua en algún
momento posterior a su formación: simposio, teléfono, psicología...).
En os préstamos pueden distinguirse las siguientes variantes:
§ Calcos.- Se
traduce la palabra originaria en términos españoles: weekend > ‘fin de
semana’.
§ Adaptación
a nuestra pronunciación y ortografía: command > comando, deodorant >
desodorante.
§ Extranjerismos, barbarismos o xenismos.-
La palabra se mantiene en su ortografía y pronunciación originaria: boutique,
stop, restaurante, airbag, software, etc...
3) Acortamiento de palabras: consiste en la reducción de un palabra, bien por la eliminación de fonemas finales (apócope), bien de los iniciales (aféresis): foto, bici, tele,
profe, chacha (de ‘muchacha’), Nando (Fernando).
4) Siglas y acrónimos: SIGLAS son las letras iniciales de varias palabras, cuyo conjunto sirve para denominar abreviadamente una realidad (DDT. AVE, RENFE, etc. ; en sentido estricto una sigla es toda letra inicial que sirve como abreviatura de una palabra). Las siglas a veces se pronuncia letra a letra (como en
l.p., B.B.C., pronunciadas como elepé, bebecé) o secuenciadamente (como en
o.v.n.i., U.N.E.D. (pronunciadas como un ovni, la uned). Se da lugar así a un
acrónimo, o palabra nueva formada a partir el acortamiento de otras (ONU, sida; en muchos casos el hablante llega a perder la conciencia de que se trata en realidad de siglas). Según las reglas de la Academia, las letras que formas siglas se escriben con mayúscula y, por lo general, sin puntos, sobre todo cuando esas siglas han pasado a formar palabras; la generalización de los acrónimos puede incluso permitir escribirlos con minúscula, total o parcialmente
(uvi, talgo, Unesco). También son acrónimos las voces nuevas formadas uniendo el comienzo y el final de de dos términos de un compuesto (autobús
-automóvil omnibus-, motel -motor hotel-, informática -información automática-).

El estudio del significado es la ciencia que conocemos con el nombre de semántica. Tenemos que partir de una definición previa. Sabemos que todo signo lingüístico tiene dos caras. el significante o parte material del signo y el significado o imagen mental que sugiere el significante. Aún hemos de añadir un nuevo elemento: el referente o elemento real, existente, al que se refieren tanto significado como significante. No es lo mismo la palabra que designa un referente que el referente mismo.
El significado o
imagen mental está compuesto por una serie de rasgos conceptuales que
todos los hablantes de una lengua asocian de una manera general a un
significante. No obstante lo dicho, hay que tener en cuenta que este significado
tiene dos componentes:
>Denotación. Son los rasgos conceptuales objetivos. Es el
significado que presenta una palabra fuera de cualquier contexto. Constituyen
el núcleo semántico fundamental. Son comunes a todos los hablantes.
Es el significado que encontraremos en el diccionario
>Connotación. Son los rasgos conceptuales subjetivos. Son
las significaciones que lleva añadidas una palabra. Estas significaciones
tienen un carácter marcadamente subjetivo.
Dependiendo de los hablantes, una misma palabra puede tener connotaciones
distintas.
Compárense
estos dos enunciados:
a)
Tan bizarro iba sobre su cabalgadura, que cualquiera diría que iba montado en
un caballo, y no en un asno viejo y derrengado.
b) Cuando bailas, te mueves como un caballo.
En
ambos, la palabra caballo tiene la misma denotación y, sin embargo, su
significado es bien diferente. En el primero el término TIENE COMO CONNOTACIÓN
ideas como ‘belleza’, ‘elegancia’; en el segundo se CONNOTA
‘torpeza’
En el plano de la lengua, connotaciones son aquellas asociaciones que
posee objetivamente el término al margen de su contenido conceptual -así
‘chucho’ posee los rasgos connotativos (+ familiar) (+despectivo) frente a
‘perro’; ‘ácido acético’ (+ tecnicismo) frente a ‘vinagre’-. En
el plano del habla, connotaciones son
las evocaciones afectivas o ideológicas que acompañan a las palabras para un
hablante o conjunto de hablantes y que revisten un carácter subjetivo.
El lenguaje literario y el periodístico operan con un léxico fuertemente
connotativo. El lenguaje periodístico y la propaganda política e ideológica
tienen muy en cuenta las connotaciones de todo tipo de giros y palabras
(compárense los siguientes enunciados: “Batalla por la democracia en Irak:
el ejército angloamericano bombardea Bagdad”/ “Aviones norteamericanos
provocan una matanza en las calles de Bagdad"
|
En las lenguas naturales, la relación entre significante y significado no siempre es unívoca (a un significante corresponde un significado y viceversa). Pueden darse los siguientes casos:
Además puede suceder que: 1) varias unidades semánticas se opongan mediante relaciones de contrariedad (antonimia) como grande/ pequeño, y 2) las relaciones sean de orden jerárquico (hiperonimia, hiponimia) como día frente a lunes, martes, miércoles...
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SINONIMIA |
Es
la designación de un sólo significado mediante varios significantes: lecho,
cama; contestar, responder. Podemos distinguir entre: |
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POLISEMIA |
Polisemia. Una palabra es polisémica cuando podemos expresar con ella varios
significados. La polisemia se distingue de la homonimia en que los
diferentes significados de una palabra tienen, o han tenido, un origen común. |
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HOMONIMIA
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Consiste
en la coincidencia formal de dos palabras originariamente distintas
(distintas etimologías) que por azar han llegado a la coincidencia de
significantes, manteniéndose la diferencia de significados. |
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CONTRARIEDAD o ANTONIMIA |
CONTRARIEDAD u OPOSICIÓN DE SIGNIFICADO: Se llama CONTRARIEDAD
a la relación que se establece entre unidades de significado opuesto. |
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HIPONIMIA e HIPERONIMIA |
*
Se denomina hiponimia la relación de inclusión de un
significado respecto de otro. Así, el significado de ‘perro’ está
incluido en el de ‘animal’; ‘tulipán’ en el de ‘flor’; etc.
(Cuando decimos ‘este animal’ o ‘esta flor’ podemos estar refiriéndonos
a un ‘perro’ o a un ‘tulipán’. |
Los
signos lingüísticos pueden sostener entre sí distintos tipos de asociaciones,
que pasamos a resumir:
a) Desde
el punto de vista de las relaciones paradigmáticas (relaciones
con otros elementos lingüísticos que no están presentes en el discurso pero
que podrían estarlo; es decir, aquellas
por las que los hablantes realizan una selección de elementos posibles y
permitidos por el sistema de la lengua) existen los diferentes tipos de
asociaciones:
#
FAMILIA DE PALABRAS O FAMILIA LÉXICA:
es el
conjunto de palabras que utilizan
el mismo lexema como base. Así la familia léxica de ‘tierra’ está
formada por palabras como tierra, terreno, terroso, terrero, aterrizar,
desterrar, entierro, enterrar, enterramiento, terrícola, terraplén,
terrateniente, terremoto, etc. Todas ellas se han formado históricamente a
partir de la misma base léxica primaria mediante los procedimientos de derivación
y composición
# CAMPO
SEMÁNTICO: Conjunto de
palabras de la misma categoría gramatical que comparten un núcleo de
significación común, aunque tengan lexemas diferentes. Tenis, natación, fútbol,
esgrima... constituyen un campo semántico (el de los sustantivos que
designan un deporte) porque en su
definición hay un rasgo común: son deportes; el campo semántico de VÍAS está
formado por : vía, calle, carretera, camino, senda, autopista, etc.
(todas ellas comparten el significado “lugar para transitar”).
En estos casos sólo tenemos en cuenta el significado de la palabra; nos
olvidamos del significante. Todo significado está
constituido por una serie de notas significativas que aluden a su referente, y
que pueden servir para diferenciar unas palabras de otras: reciben el nombre de semas.
El conjunto de todos los semas de una palabra es el significado o semema.
Para que exista un campo semántico, debe aparecer un Archisemema
(conjunto de semas comunes a varios sememas); que a su vez puede expresarse en
un ARCHILEXEMA (forma lingüística en que se apoya el archisemema).
Así, por ejemplo, tenemos el campo semántico de verbos que indican la
acción de ver
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SEMEMA |
SEMA |
SEMA |
SEMA |
SEMA |
ARCHISEMEMA |
ARCHILEXEMA |
|
VER |
+ vista |
+ acción |
|
|
+ vista |
VER |
|
MIRAR |
+ vista |
+ acción |
+ voluntariedad |
|
||
|
ESCUDRIÑAR |
+ vista |
+ acción |
+ voluntariedad |
+ dificultad |
||
|
CONTEMPLAR |
+ vista |
+ acción |
+ voluntariedad |
+ detenimiento |
||
|
OTEAR |
+ vista |
+ acción |
+ voluntariedad |
+ desde arriba |
#
Desde un punto de vista más amplio en las relaciones
paradigmáticas en el significado de los signos, tenemos el campo asociativo
que una asociación mucho más abierta y libre de todas las semejanzas,
connotaciones, emociones que provoca un signo. Tal y como explica el lingüista
Charles Bally "es un halo que rodea la señal y cuyas franjas exteriores se confunden con sus
circunstancias... La palabra buey hace pensar: 1) vaca, toro, ternero, cuernos, rumiar,
etc.; 2) carreta, yugo,labranza, etc.; finalmente 3) puede sugerir ideas o
nociones de fuerza, resistencia, trabajo paciente, pero también de lentitud, pesadez, de
pasividad"
b) En las relaciones sintagmáticas (esto es, la que se establecen por contraste
entre los signos presentes realmente en un texto o discurso) tenemos la
existencia de ASOCIACIONES SEMÁNTICAS o CAMPOS ASOCIATIVOS referentes al
conjunto de temas tratados en cada texto. Estas asociaciones o campos
asociativos engloban a su vez unidades que pertenecen a diferentes campos
semánticos.
Tomamos como ejemplo una crónica deportiva del diario AS, donde se
observa claramente la existencia de un campo asociativo correspondiente
al mundo del fútbol
Hemos subrayado las palabras pertenecientes al campo asociativo del fútbol.
Muchas de ellas pueden aparecer en otros contextos, en otros tipos de discurso,
pero en virtud de la polisemia, en las relaciones sintagmáticas que
impone cada texto adquieren una acepción específica o propia
|
Amistoso | España,2-Noruega,1 |

Base latina.
El léxico español está formado mayoritariamente por las palabras procedentes
del latín. El porcentaje de palabras de procedencia latina se estima en
un 73%. Ahora bien, no todas han sufrido los mismos cambios, ni se han
incorporado a la lengua de la misma forma. Se distinguen dos vías:
Vía patrimonial:
Son aquellas palabras que han estado presentes siempre en nuestra lengua, desde
que los romanos llegaron a la Península hasta hoy. Nuestra lengua no es sino
"latín del Siglo XX". Estas palabras han evolucionado fonéticamente
(al igual que los otros niveles de la lengua) hasta el punto de que, a veces, no
se puede reconocer su "paternidad" latina. Así, la palabra latina hominem
es nuestra actual hombre. En medio de ambas, hay toda una evolución y
vacilación entre diversas soluciones ( hominen>
hom'ne> hombre ) que sólo se encontrarán si se estudian los
textos medievales y renacentistas, pues estas palabras quedan fijadas, con su
forma definitiva, hacia el siglo XVI/XVII en el mejor de los casos. Y ello es así
porque en esta época queda "fijado" el sistema fonológico español
en sus aspectos más importantes. Todas ellas se conocen como palabras
patrimoniales.
Vía culta:
Otras palabras han sido introducidas en la lengua en diferentes épocas de la
historia, generalmente por escritores cultos que necesitaban vocablos para
designar conceptos nuevos o por necesidades expresivas o artísticas. Estas
palabras se denominan cultismos. En su origen, eran palabras propias de
personas cultas, pero la mayoría de ellas pronto pasaron a la lengua estandar,
siendo hoy, desde una perspectiva sincrónica, palabras de uso y significado muy
común.
Frente a las palabras patrimoniales, los cultismos no han
sufrido apenas las evoluciones fonéticas propias de aquellas. Conservan casi
intactos los fonemas del latín. Así, la palabra latina fraternus
es hoy fraterno.
Ha habido diversas épocas en que la incorporación de cultismos se ha producido
de forma masiva. En general, coinciden con épocas de latinización del
lenguaje. Por diversos motivos, el siglo XV y el siglo XVI y XVII han sido los
periodos más productivos. No obstante, los cultismos llegan hasta hoy, pues la
mayoría de los tecnicismos son cultismos.
Vía patrimonial y vía culta:
En ciertos casos, la evolución de ciertas palabras patrimoniales se detuvo en
sus mismos orígenes. Generalmente la presión que se ejercía culturalmente
sobre ellas era grande, especialmente desde el ámbito religioso. Los clérigos
eran conocedores del latín y seguían utilizando estas palabras con su fonética
latina. Pero eran palabras patrimoniales: siempre habían sido utilizadas por el
pueblo. Así, seculus hubiera dado lugar a *sejo (seculo>
seg'lo> sieglo>* sejo); sin embargo la presión culta detuvo la
evolución en siglo. O fructus, que hubiera evolucionado a *frucho
se detuvo en fruto. Estas palabras son los semicultismos.
Doblete o par románico.
En muchos casos, una misma palabra o étimo latino ha dado lugar a dos palabras
castellanas, una patrimonial y un cultismo. Son los dobletes o pares románicos.
Así collocare da lugar a colocar (cultismo) y colgar(patrimonial).
Préstamos.
A esa base latina, se han ido incorporando otros préstamos léxicos. Unos se
fueron incorporando al latín, desde donde han sufrido los mismos cambios que
cualquier otra palabra latina. Por ello, son difíciles de reconocer. Se trata
fundamentalmente de voces prerromanas y germanismos. Otros se incorporaron ya al
naciente castellano, como los arabismos. Otros, finalmente, son de incorporación
más o menos reciente.
Voces prerromanas.
En la Península, antes de la Romanización ( 218 a - 29 y 19
a. C.) coexistían numerosos idiomas: lenguas celtas, iberas, turdetanas, etc.
Los romanos lograron la uniformidad lingüística al imponer el latín como
lengua común. Sólo un territorio permaneció aislado y su idioma subsistió y
ha llegado hasta hoy: el vascuence o euskera.
De esas lenguas, mal conocidas casi todas ellas (el ibero se
ha llegado a leer), se conservan aún unas cuantas palabras. En efecto, son voces
prerromanas: vega, barro, carrasca, páramo, balsa, losa, arroyo,
camino, cabaña, camisa, braga, salmón, cerveza.
Germanismos.
Los germanos, procedentes de Centro Europa, invadieron la Península
Ibérica en el siglo V. Para combatir a estas tribus invasoras (suevos, vándalos,
alanos), los romanos se aliaron con otro pueblo germánico, el de los visigodos,
que acabaron imponiendo su poder militar. Sin embargo, como su número era
escaso, adoptaron la lengua de los vencidos: el latín, en donde introdujeron
algunas palabras germánicas o germanismos, referidas principalmente al campo
bélico: adrede, agasajar, aspa, ataviar, brotar, escarnecer, escatimar,
espía, espuela, esquila, estaca, galardón, gana, ganar, ganso, guardar,
guerra, guiar, parra, rico, rapar, ropa, rueca, sala, tapa, triscar, ufano,
yelmo.
Hay también antropónimos (nombres propios de
persona) germánicos: Alberto, Álvaro, Fernando, Rodrigo, Rosendo, Argimiro,
Elvira, Gonzalo, Alfonso, etc. Y son también germánicos algunos topónimos (
nombres de lugar): Mondariz, Guitiriz, Gondomar, Castrogeriz, Villafáfila, etc.
Arabismos.
En el 711 los árabes iniciaron la conquista de
la Península. Su avance fue vertiginoso. En sólo siete años ocuparon toda la
Península. Sólo resistieron algunos reductos cristianos al norte. Al quedar
aislados entre sí, el latín perdió la homogeneidad que hasta entonces había
tenido y se produjo la fragmentación lingüística de la Península, en donde
fueron surgiendo las nuevas lenguas romances, sigueindo en buena medida el
avance de la Reconquista.
Hasta 1492 no se consigue la total expulsión de los
musulmanes. Fueron en total siete siglos de convivencia, Esto se tradujo en una
incorporación masiva de palabras árabes a las diversas lenguas hispánicas. El
castellano posee hoy unas cuatro mil palabras ( un 17% de léxico). No debemos
olvidar que los árabes aportaron una serie de conocimientos fundamentales a la
Europa de su tiempo, gracias a la Escuela de Traductores de Toledo y que
representaban una cultura más rica que la europea.
Los árabes son los que enseñan álgebra,
pues están acostumbrados a operar con cifras, y conocen el número cero.También
practican la alquimia, en busca de la piedra filosofal. Conocen el alcohol,
que destilan en alambiques. Su organización militar y administrativa es
superior: alcaldes y alguaciles velan por el buen funcionamiento
del municipio. Las campanas tocan a rebato, cuando se produce una algarabía;
los alféreces y adalides dirigen a los jinetes, que
destrozan todo con sus alfanjes.
Pero también hay períodos de paz. Las mujeres se dedican a
fabricar alfombras, albornoces, almohadas. Se adornan además con alhajas,
abalorios y ajorcas, pues son muy zalameras. Las casas
tienen bellos zaguanes, adornados con azulejos. De ahí se pasa a
las alcobas. En la cocina tienen alacenas, donde guardan tazas
y jarras. Como vemos, a los albañiles no les faltaba trabajo ;
hacían buenos tabiques y azoteas. Y se preocupaban por el alcantarillado.
En el campo, hacían acequias, para retener el
agua. Sacaban el agua de los pozos con norias y la repartían a través
de zanjas. Con estos nuevos sistemas de regadío conseguían buenos
productos, como berenjenas, zanahorias, sandías, alcachofas, alubias, arroz,
azafrán, azúcar, etc. A veces, los jabalíes destrozaban los
huertos. Las aceitunas eran prensadas en almazaras, de donde
retiraban luego el aceite, después del pago de la maquila.
Además, se conservan numerosos topónimos: Alcalá,
Algeciras, Madrid, Guadalajara, Medina de ...; aunque el más extendido es
el que hace referencia a los ríos, en árabe guad-: Guadalorce,
Guadalquivir. Algunos topónimos mezclan el árabe con el latín: así Guadiana,
"Río Ana" (denominación latina del mismo río) o Guadalupe, "río
de los lobos", [lupi (plural), en latín].
Galicismos
Las voces procedentes del francés (galicismos) se han
incorporado abundantemente al castellano en dos épocas, la Edad Media y el
siglo XVIII.
En la Edad Media, y a través del Camino de Santiago,
se incorporaron muchos galicismos: alemán, batalla, barón (título), ciprés,
coraje, hereje, pincel, escote, jamón, joya, manjar, mantel..
En el Siglo XVIII, con la llegada de una nueva
dinastía reinante, los Borbones (de origen francés), se incorporan
palabras como bayoneta, bufanda, brigada, gabinete,espectro, cadete,
funcionario, espectador, petimetre.
Americanismos
Hasta la conquista de América, nadie fumaba tabaco,
ni se podían comer patatas, tomates, maíz, cacao,
cacahuetes, ni tampoco se podía tomar café, ni chocolate.
Colón descubrió un Nuevo Mundo, al que llevamos nuestra lengua. A cambio, América
aportó muchas plantas y frutos desconocidos por los europeos, tantas como había
en la tierra de Jauja . Los ríos servían de comunicación por medio de
las canoas, pero tenían que tener cuidado con las pirañas. En el
mar acechaban los tiburones y los tremendos huracanes.
Cada tribu tenía su jefe o cacique. Las lenguas y
pueblos eran numerosos. Desde México hasta la Patagonia vivían aztecas,
mayas, aimaras, araucanos, incas, etc.
Anglicismos
El mundo anglosajón domina hoy. Desde esa situación de
privilegio ha impuesto su lengua a otros muchos pueblos. Y ha dado innumerables
préstamos desde en todo el siglo XX: bistec, cheque, club, ponche., pijama,
guisqui, champú, túnel, vagón, yate. A ellos habría que sumar algunos que no
están admitidos por la Real Academia Española, pero de uso común: long-play,
trust, living, etc
Otros préstamos
A otras varias lenguas debe préstamos el castellano (como ellas deben al
castellano). He aquí un breve muestrario de algunos de tales préstamos:
Italianismos: aguantar, apoyar, arsenal, asalto, bazofia, bicoca, bisoño,
bizarro, campeón, capricho, cabriola, embestir, mostacho, escopeta, piloto,
centinela, fragata, novela, etc.
Lusismos: (de nuestro vecino y desconocido Portugal ) biombo, virar,
buzo, mermelada, caramelo, catre, carambola, bandeja, brincar, banda, pleamar,
mejillón, ostra, etc.
Galleguismos: alguien, morriña, macho, chubasco, achantarse, vigía,
arisco, payo, etc.
Catalanismos: paella, nao, seo, anguila, anís, armatoste, bandolero,
barraca, butifarra, capicúa, cartel, entremés, faena, forastero, grúa, etc.
Vasquismos: izquierda, ascua, pizarra, chaparro, boina, zamarra,
cencerro, aquelarre, chabola, etc.
Causas.
Ocasionales. En ciertos casos, los causas del cambio son caprichosos.
Durante la posguerra, a cualquier coche grande se le conocía como haiga.
Al parecer de algunos estudiosos, la palabra procedía de los deseos mal
expresados de la clase social que por esos años podía permitirse un coche
grande. El dinero que poseían no estaba acorde con su cultura lingüística, lo
que les llevaba a solicitar "el coche más grande que haiga".
Históricas. Al cambiar el referente, (la realidad extralingüística a
la que las palabras se refieren) las palabras van incorporando nuevos
significados o cambiando el que poseían. Así, la palabra pluma
ha ido cambiando de significado a lo largo de la historia conforme ha cambiado
su referente, desde la pluma de ave que utilizaban los monjes medievales hasta
la estilográfica más moderna . En Hispanoamérica, carro sigue designando a un vehículo, pero ya automóvil,
generalmente con motor de gasolina, con suspensión en las cuatro ruedas, etc...
Lingüísticas. El contexto en el que se suelen aparecer algunas
palabras hace que su significado cambie en ocasiones. En sus orígenes, nada
(cosas nacidas) y nadie (nacidos)
no tenían significado negativo; sin embargo aparecían con tal frecuencia en
tales contextos que acabaron contagiándose de este valor.
Estos cambios contextuales suelen producir una ampliación
o especialización (restricción) en los significados.
Ampliación: En las retransmisiones futbolísticas suele escucharse
que tal o cual jugador lee el
futbol con gran precisión, y los comentaristas hacen su particular lectura
de la contienda.
Especialización: En el mundo taurino, el maestro
realiza la faena auxiliado por
los peones o subalternos.
Psicológicas. En este apartado, se tienen en cuenta factores emotivos
comunes al conjunto de los hablantes. Entre las palabras y su referente se
producen asociaciones subjetivas que hacen posible su cambio de significado. Así,
la repugnancia o afecto a ciertos animales motivan su significado insultante o
apreciativo cuando se aplican a las personas. Ej: buitre, cerdo, osito,
etc..
Ciertas palabras se cargan de conotaciones negativas, produciéndose
fenómenos de tabú (préstamo polinésico que designa lo prohibido). El
término latino siniestro,
'izquierdo', se fue asociando a malos agüeros y presentimientos, hasta llegar a
su significado actual. Fue sustituido por el vasquismo izquierdo,
que carecía de tales connotaciones. Con todo, quedan rastros de su antiguo
significado en expresiones como "a diestro
y siniestro", ('a derecha e izquierda').
Mecanismos.
Dos son los procedimientos más usuales por los cuales una palabra puede cambiar
de significado y convertirse en polisémica.
La metáfora. Entre los dos significados hay una relación de semejanza,
de parecido, real o imaginario. Así, cabeza
de alfiler.
La metonimia. Entre los dos significados se establece una relación
de contigüidad. A un torero se le llama espada
porque utiliza ese instrumento para su arte.
Deonomástica. Un proceso especial es el paso de nombres propios a
nombres comunes. Implica previamente un proceso
metafórico . El significado actual de michelín
procede de la marca de neumáticos francesa, que ideó un muñeco compuesto de
ruedas como medio publicitario. El muñeco, más estilizado que el original,
sigue siendo utilizado por la marca y la identifica, aunque no muchos hablantes
sepan establecer la relación de semejanza entre el muñeco actual y los
pliegues adiposos en ciertas partes del cuerpo.
metonímico. La prenda conocida hoy como rebeca,
(chaqueta de punto) procede de la película Rebeca, cuyo personaje
protagonista aparecía en múltiples escenas con una prenda de esas
características.