La Generación
del 27
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Características generales.-
Por Generación del 27
entendemos un grupo de escritores, de poetas, que comienza a producir en el
primer tercio del siglo XX, y que se compone de los siguientes autores: Alberti,
García Lorca, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Pedro Salinas,
Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados y Miguel
Hernández. Si bien Miguel Hernández no suele ser considerado dentro de esta
Generación, y Altolaguirre y Prados -quizá por la calidad literaria- suelen
dejarse sin nombrar.
En el caso del 27, varios son los motivos alegados para considerarla como
una "generación":
1. El mayor, Salinas, nace en 1892; el más joven, Altolaguirre, en 1905.
Por lo tanto, se cumple la primera característica, la de los quince años como
máximo de diferencia de edad.
2. Su formación es semejante: todos fueron universitarios y varios de
ellos profesores de Literatura.
3. Fueron amigos hasta la Guerra Civil, que les separa tanto física como
políticamente.
4. Les une el tercer centenario de la muerte de Luis de Góngora.
5. Al comienzo siguen al poeta Juan Ramón Jiménez.
6. Todos experimentaron la necesidad de encontrar un nuevo lenguaje poético
(a la manera de Góngora), aunque cada uno de ellos imprimiera a su búsqueda un
sello personal.
Si aceptamos así las cosas, se denominará Generación; pero, cuando
buscan un nuevo lenguaje se apartan de Juan Ramón; el centenario de la muerte
de Góngora no debe considerarse como un hecho histórico; el sello personal
separa su lenguaje. Por tradición se denomina Generación: aceptaremos esta
denominación.
Podría afirmarse que, como denominador común, los poetas del 27 se
caracterizan por cierta tendencia al equilibrio, a la síntesis entre:
a. lo intelectual y lo sentimental,
b. una concepción cuasi- mística de la poesía y una lucidez rigurosa
en la elaboración del poema,
c. la pureza estética y la autenticidad humana,
d. lo minoritario y la inmensa minoría,
e. lo universal y lo español. El equilibrio integrador del grupo del 27
recibe su confirmación definitiva cuando se observan sus comunes preferencias
literarias: existe una clara influencia del Vanguardismo ---especialmente del
Ultraísmo, Creacionismo y Surrealismo----, pero sin alzarse contra nada,
no niegan la poesía anterior, pese a ser totalmente innovadores; admiran a Juan
Ramón Jiménez, Ramón Gómez de la Serna, Unamuno, Machado, Rubén Darío...,
Bécquer, los clásicos Góngora, Manrique, Garcilaso, San Juan de la Cruz, Fray
Luis de León, Quevedo..., Lope de Vega, en su aspecto popular, el Romancero, el
Cancionero..., todo lo tradicional, y, sin embargo, son renovadores.
Dentro de la Generación del 27 señalaremos las siguientes etapas:
1. Hasta 1927, aproximadamente. Es notoria la influencia de Bécquer
y algo del Modernismo. Se orienta bajo el magisterio de Juan Ramón Jiménez,
hacia la poesía pura. Se basa en la metáfora, con audacias novísimas,
deslumbrantes. Es la etapa de la deshumanización del arte (término
empleado por Ortega y Gasset que sirve de título a uno de sus libros más
importantes), pese a la existencia de la lírica popular; sin embargo, hay una
gran influencia de los clásicos españoles, especialmente de Garcilaso y Góngora.
2. De 1927 a la Guerra Civil. La humanización del arte es cada vez
mayor; la influencia del Surrealismo se produce en su totalidad en esta etapa.
Pasan a primer término los sentimientos del hombre: amor, ansia de plenitud,
inquietud ante los problemas de la existencia... El culto a Góngora marca la
cima y el descenso de los ideales esteticistas. Los acentos sociales y políticos
que marcaron los vanguardistas entran también en la poesía.
3. Después de la Guerra. Tras la etapa social, la poesía deriva
hacia un humanismo angustiado o abierto hacia una nueva solidaridad. En el
exilio, la nota dominante será, al correr de los años, la nostalgia de una
patria perdida.
POETAS
DE LA GENERACIÓN DEL 27.
PEDRO
SALINAS
BIOGRAFÍA.
Nació en Madrid, en 1891. Es el
miembro mayor de cuantos componen la Generación del 27. Toda su biografía
responde al esquema del poeta-profesor: Una amplia formación universitaria e
intelectual que le lleva a practicar todos los géneros literarios. Formado como
universitario en París (lector en la Sorbona), esos datos marcan su interés
por aproximar la cultura española a la estética europea. En ello tiene un
papel capital su aproximación a la figura de Marcel Proust, a quien tradujo.
Como Catedrático de Literatura Española hay que destacar su estancia de ocho años
en la Universidad de Sevilla, y posteriormente en la de Murcia y en la
Universidad de Verano de Santander. Conviene también recordar su amistad con el
también profesor y poeta de la Generación, Jorge Guillén. Exiliado desde la
Guerra Civil, siguió ejerciendo como profesor en universidades de Estados
Unidos, en cuya cultura se negó a integrarse totalmente. Falleció en Boston en
1951.
Su obra comprende además de algunas piezas dramáticas, una obra narrativa, Víspera
del gozo, y sobre todo estudios y ensayos sobre la literatura española,
como el dedicado a Jorge Manrique o Tradición y originalidad (1947).
OBRA POÉTICA
En lo que respecta a la obra poética cabe distinguir tres etapas:
1ª etapa 1923-31.
El primer libro de Salinas, Presagios (1923), lo mismo que Seguro Azar
y Fábula y Signo, son todavía en gran medida una prolongación de la
poesía modernista, en la que muchos críticos han visto sobre todo un Juego de
ingenio en torno a 108 objetos de la realidad. La gran sensibilidad de Salinas
le lleva a adoptar una postura amorosa hacia los objetos, y con una lengua
familiar y sobria consigue expresar ideas más allá de la imaginación
corriente. Participando de muchos rasgos de la, anterior, Seguro Azar
admite como temas la vida moderna, y lo mismo Fábula y Signo. Hay en
todas las obras de este período una cierta influencia del ultraísmo, aunque el
uso del octosílabo las relacione con la poesía tradicional española.
2ª etapa 1933-38.
Las dos obras culminantes del período, y de toda la obra de Salinas, son La
voz a ti debida (1933) y Razón de amor (1936). Se trata de dos
poemarios amorosos, ambos centrados en el tema de la mujer amada. Hasta cierto
punto, la obra consiste en una invención de la amada, puesto que aunque se
parte de una amada real, se niega una amada real, existencial, para pasar desde
ella a una amada utópica, convertida en un concepto que se expresará solo a
través de signos y cualidades imperceptibles en su primera realidad. Se trata
pues de un amor totalmente antirromántico y más bien entre metafísico y místico,
pero ante todo de un amor gozoso, pues el amor es una fuerza que llena al hombre
de plenitud y le confiere un lugar en el mundo.
Razón de amor revela un mundo poético algo más oscuro, explorando los
límites del amor, y anticipando su inevitable final, que se expondrá en un
tercer libro Largo Lamento.
3ª etapa 1940-51.
El mundo propio de Salinas quedó destrozado con la guerra y el exilio. Intentó
hallar la estabilidad en temas más permanentes, y así surge El Contemplado
es una obra muy unitaria al componerse de un conjunto de variaciones sobre el
tema del mar. Poeta y mar se contemplan sin más testigo que la luz, y de esa
contemplación surge una nueva realidad metafórica que transforma la realidad
original y permiten al poeta sobreponerse al tiempo y a las circunstancias. Todo
más claro (1949) expresa el temor del poeta ante el mundo moderno con su
progreso y su técnica, que parecen llevar al hombre hacia el "no
ser". Es pues una poesía angustiada frente a la realidad, defensora de los
valores permanentes del arte en contra de lo cotidiano, y defensora también del
hombre frente a la autoinmolación a que parece dispuesto. De ello es ejemplo el
poema Cero, motivado por el horror de la bomba atómica. Con todo, el uso
de un lenguaje ingenioso, conceptista, disminuye la tensión dramática de este
mundo literario.
JORGE
GUILLÉN
BIOGRAFÍA
Nacido en Valladolid en 1893, su vida
presenta ciertos paralelismos con la de Pedro Salinas, de quien fue amigo: Tiene
también una amplia formación intelectual como estudiante en Suiza, más
adelante en la Residencia de Estudiantes de Madrid y luego como profesor
universitario, siempre de Literatura Española, en París, Murcia, Oxford y
Sevilla. Tras la Guerra Civil se exilió en América y allí ejerció una
importante labor en diversas universidades norteamericanas. En los últimos años
de su vida regresó a España, donde falleció en 1984.
OBRA
Aunque también es autor de algunos ensayos sobre Literatura española, como
Lenguaje y poesía, la obra de Guillén es fundamentalmente poética.
Parte de la poesía pura, aunque su cultura poética permite que se le hayan
atribuido influencias que van desde Paula Valéry hasta S. Juan de la Cruz, Góngora
y Fray Luis de León. En cualquier caso, se trata de un poeta intelectual, que
muestra su sentimiento -casi siempre gozoso- frente a la contemplación de la
realidad.
Es notable en primer lugar su concepción de su obra como un todo unitario, como
lo demuestra el título de Aire Nuestro, que agrupa el conjunto de su
producción poética.
Su obra fundamental es el gran poemario Cántico, iniciado en 1919,
durante una estancia en Inglaterra, y que tiene desde entonces una larga
historia, pues se trata de una "obra en marcha", un libro que irá
ampliándose sucesivamente, desde los setenta y cinco poemas que contiene la
primera edición en 1928 y que irán ampliándose en las de 1936 y 1945 hasta la
definitiva de 1950, con trescientos treinta y cuatro poemas. Cuatro temas son básicos:
el hombre y el ser. la plenitud, el amor, la temporalidad, la muerte, el dolor y
el desorden. Con todo, los poemas que se refieren a estos últimos temas amargos
son de las dos últimas ediciones. E1 título de Cántico remite a San
Juan de la Cruz, pero también probablemente a San Francisco de Asís: Se
trata de un canto gozoso en que el poeta expresa la dicha de ser y de existir en
un universo organizado, en un cosmos lleno de dicha, de amor y de luz. El ser se
reconoce gozosamente en los objetos que a la vez le limitan y le centran. Con
todo, aparecen también otros temas: la realidad, la naturaleza, el tiempo
-desde una nueva perspectiva, llena de serenidad...
Muy interesante es, en relación con esta y con otras obras, su actitud frente a
la forma poética. La poesía de Guillén es básicamente esencializadora de la
realidad, y su lenguaje corrobora esa voluntad de tomar solamente lo esencial de
las cosas: De ahí una marcada tendencia a la brevedad: su lenguaje elimina
todos aquellos vocablos que no son estrictamente indispensables para la
comprensión del poema: artículos, pronombres, adjetivos... obteniendo así un
lenguaje reducido a lo esencial, pero con el que transmite ideas de gran
complejidad. Paralelo a ese proceso está el uso de una métrica tradicional y
rigurosísima: décimas, sonetos, redondillas, a los que solamente mucho más
tarde se unirán breves fragmentos en prosa. Este tratamiento de la métrica,
insólito en una poesía "de ideas" que hubiera normalmente preferido
una forma de expresión más libre, debe probablemente mucho a la estética de
Paul Valéry: El poeta elige una forma poética rigurosa porque de esa manera
los problemas de sonoridad de la poesía quedan de antemano resueltos, y solo
debe esforzarse en expresar sus ideas tan claramente como sepa dentro del
esquema formal y sonoro que ha seleccionado. Este carácter de extremada
organización se transmite también al conjunto del libro, que presenta una
cuidadosa estructuración del conjunto del poemario.
A partir de 1957 Guillén comienza la publicación de otros libros poéticos: En
Clamor, se prosigue con los rasgos formales de Cántico pero el
mundo gozoso de Guillén se ha oscurecido un tanto: La Historia reciente (Guerra
Mundial, bomba atómica, guerra fría) y los hombres parecen presentar un
panorama menos gozoso y menos optimista, aunque Guillén sigue manifestando un
temperamento esperanzado. Homenaje (1967) es un tributo de Guillén a
cuantos le han ayudado y enseñado a vivir o sentir: pasa revista en hermosos
poemas a sus autores y a sus fragmentos favoritos.
VICENTE
ALEIXANDRE
BIOGRAFÍA
Nacido en 1898. Infancia en Málaga.
Vive posteriormente en Madrid. Vida muy personal y familiar, llena de
retraimiento, dentro de una familia de la alta burguesía. Estudiante de Derecho
e Intendente Mercantil, descubrió sin embargo la poesía a partir de 1918
gracias a su amistad con Dámaso Alonso. Una grave enfermedad le obligará al
retiro y a prolongados y frecuentes reposos. Mantiene gran amistad con casi
todos los miembros de la Generación. Después de la Guerra Civil su aislamiento
se acentúa: Vive retirado dedicado a la creación y al magisterio de las nuevas
generaciones poéticas. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1977. Falleció
en 1984.
OBRAS
En 1928 publica Aleixandre su primer libro, Ámbito, que aunque
anticipa los temas posteriores de su lírica, se halla aun muy relacionado con
la poesía pura y con la influencia gongorina, entonces muy corriente. Con todo
hay también demasiadas influencias inconexas. Su siguiente obra, Pasión de
la Tierra es extraordinariamente compleja y renovadora: La experiencia de la
enfermedad y el abatimiento se expresan a través de un lenguaje que renuncia a
lo lógico para llenarse en cambio de imágenes irracionales y oníricas. Se
trata de un lenguaje próximo al surrealismo, aunque Aleixandre jamás llega al
automatismo psíquico del surrealismo francés, sino que por el contrario
mantiene permanentemente su control intelectual sobre lo escrito. Según el
propio Aleixandre confluían allí sus propias lecturas de Freud y de los
simbolistas como Rimbaud y Lautréamont, mientras dice desconocer el surrealismo
francés.
Comienza así el lenguaje que llena lo mejor de la obra de Aleixandre: Espadas
como labios (1932) y La destrucción o el amor (l935) son dos libros
muy semejantes; en ambos el tema es amoroso: un panteísmo erótico donde el
universo entero manifiesta su esencia fundamentalmente amorosa, con todas las
contradicciones que esto implica, pues se confunden en el mundo vida, muerte y
amor. Hay en esta visión del universo evidentes influencias de las concepciones
del psicoanálisis de Freud. En cuanto al lenguaje, el primero sigue claramente
la línea de la obra anterior. La destrucción o el amor es menos
irracional en su lenguaje, pero sus temas son los mismos: La vida y la muerte se
articulan alrededor del amor, que aparece constantemente como una fuerza
destructiva. El tono es más romántico, mucho más hirviente en su lenguaje,
que acumula imágenes y metáforas hasta conseguir una expresión hermética,
difícil de comprender, pese a que Aleixandre jamás llega al automatismo psíquico.
La crítica cree ver en esta obra influencias de San Juan, Garcilaso y Góngora.
De mucha menor calidad es el libro que cierra esta etapa, Mundo a solas.
En 1944 aparece Sombra del Paraíso, su mejor libro para gran parte de la
crítica. Aleixandre lo define como "un canto a la luz desde la conciencia
de la oscuridad". Se basa en la experiencia vital de su niñez y
adolescencia en Málaga, que aparece simbólicamente como el lugar paradisíaco,
mágico, donde el poeta ha gozado de la unión perfecta de la totalidad de las
cosas. Sin embargo no existe verdadera esperanza para el hombre que se ve
obligado a vivir perpetuamente en la tensión y el destierro. Se abandona el
verso breve y se tiende hacia un versículo rítmico de gran número de sílabas.
La segunda etapa de la obra de Aleixandre comienza en 1954 con la publicación
de Historia del corazón. Se trata ahora de una "poesía de
integración", marcada por la comunicación humana, la aproximación a la
realidad y el canto a la vida del hombre como ser permanentemente transitorio.
E1 lenguaje surrealista desaparece y se pasa ahora a una expresión más
realista, más fácil, menos imaginativa, pero también mucho menos grandiosa.
La forma poética es ahora fácil, clara y el tono permanentemente esperanzado.
La misma línea prosigue con En un vasto dominio (1962), un cántico a la
unidad social de los hombres, y en sus dos últimos libros: Poemas de la
consumación (1968) y Diálogos del conocimiento (1974). Aleixandre
reconsidera la vida desde su vejez y se preocupa ahora por el sentido del mundo
y de la conciencia. Son obras de decadencia: La forma abandona el versículo rítmico
para pasar a formas métricas más rigurosas, y el lenguaje emplea juegos de
palabras, aforismos, diálogos y un tono muy coloquial.
LUIS
CERNUDA
BIOGRAFÍA
Nacido en Sevilla(1902). Estudiante de
Filosofía y Letras, y alumno de Pedro Salinas. Se traslada a Madrid. Lector de
español durante un curso en la Universidad de Toulouse. Exiliado tras la Guerra
Civil, vivió sucesivamente en Inglaterra, Estados Unidos y México, ejerciendo
como profesor de literatura en diferentes universidades. Falleció
repentinamente en México, en 1963. Personalidad atormentada, solitaria e
inadaptada. Su marginación social, consecuencia de la homosexualidad, su
hipersensibilidad, se manifiestan tanto en su vida como en la ética implacable
de su obra.
OBRAS.
E1 tema básico de su obra viene perfectamente expresado por el título
colectivo de su poesía: La realidad y el deseo Su perpetuo anhelo
de perfección y eternidad choca constantemente con el amor frustrante, la
muerte, el tiempo y la soledad. En relación con el tema central del anhelo de
eternidad está la constante evocación de la infancia como mundo paradisiaco al
que el poeta ansía retornar. La naturaleza, las "gracias del mundo"
son también un tema importante. Amor y tiempo también se entrelazan
estrechamente: el amor anula la percepción del tiempo y confiere al hombre una
cierta eternidad, pero también el deseo sucumbe frente al paso del tiempo, que
deshace la belleza.
Hay que anotar la presencia en su obra de influencias poco corrientes en la
literatura española: Entre los escritores españoles destaca la influencia de Bécquer
y la de Góngora, corrientes en la Generación del 27, pero también las de
Garcilaso y Fray Luis de León. En cuanto a los extranjeros, el poeta cubista y
surrealista francés Reverdy y André Gide. También autores alemanes, sobre
todo Holderlin, con quien coincidía en su admiración hacia los ideales clásicos
y su consideración dramática de la vida humana. Además, un buen número de
poetas meditativos, especialmente ingleses, como Wordsworth, Coleridge, Browning,
Hopkins... y el pesimista romántico italiano Leopardi.
Podemos distinguir dos grandes etapas en la obra de Cernuda: La primera etapa
(desde 1922 a 1936) está marcada por una constante evolución: Perfil del
aire (1922) es un libro muy influido por Jorge Guillén y por Reverdy, todavía
en la línea de la poesía pura, describiendo sutiles estados de ánimo bajo una
métrica convencional: romance heptasílabo, décimas, sonetos. Un quiebro
radical son sus dos libros siguientes: Un río. un amor (escr. 1929)
expresa de manera violenta sus sensaciones de abandono del amor. Recurre a
traspasar el lenguaje poético tradicional, y pasa a un lenguaje violento y
destructor de gran libertad en todos los sentidos: unión arbitraria de lamentos
incongruentes; una métrica tiende ahora al verso libre En definitiva un
lenguaje próximo al surrealismo. En la misma línea está Los placeres
prohibidos. En 1934 hay un nuevo giro con Donde habite el olvido:
Influye ahora la poesía de Bécquer, pues tanto temas como lenguaje se
aproximan a los del Romanticismo. El tema sigue siendo el desamor, pero el tono
ahora es elegíaco, melancólico y reflexivo: Cernuda canta con tono quejoso el
dolor de la expulsión del paraíso que podría haber supuesto el amor.
Con el exilio se abre su segunda etapa. La vida en Inglaterra y en EEUU le pone
en contacto con influencias totalmente extrañas en la poesía española. En su
poesía aparecen ahora elementos humanos y sentimentales, mientras su lenguaje
se hace frío y a la vez coloquial e informal. Pretende, según explica, evitar
caer en dos excesos típicos de la lírica, que son el engaño sentimental
(apoyar excesivamente la poesía en el sentimiento) y el excesivo refinamiento
de lenguaje. En su obra irá teniendo cada vez más importancia la ética, fría
y rigurosa, que se mezcla son el destierro y el fracaso del amor. Así en Las
nubes, fruto de una época extraordinariamente amarga en su vida, los temas básicos
de inspiración son la reciente experiencia de la Guerra Civil y las primeras
impresiones de destierro; Vivir sin estar viviendo y Con las horas
contadas profundizan en esos mismos temas, especialmente en la conciencia
del exilio y el alejamiento de una tierra propia aunque incomprensiva para con
el poeta.. En 1962 publica su última gran obra, Desolación de la Quimera,
que lleva al extremo todos los rasgos de estilo señalados: E1 poeta se despide
de la vida recordando, pero también pasando amargas cuentas, a su infancia, sus
seres queridos, su propia poética y su fracaso como hombre enamorado. E1
lenguaje es ahora aún más directo, extremadamente prosaico y muy distante.
Cernuda muestra así su orgullo y su fuerza ética.
FEDERICO
GARCÍA LORCA
BIOGRAFÍA
Se trata del poeta de mayor
personalidad de entre los de la Generación del 27. Nacido en Fuentevaqueros
(Granada) en 1896. Estudió Derecho y Filosofía y Letras en Granada. En l919
llega a Madrid e ingresa en la Residencia de Estudiantes, donde se hará amigo
de Dalí y Buñuel. Conocerá más adelante a los demás componentes de la
Generación del 27. Comienza su carrera como poeta y como dramaturgo. En 1929,
tras una profunda crisis personal, parte para Estados Unidos, donde permanece
hasta 1930. Crea el grupo teatral "La Barraca", encargado de una labor
de difusión del teatro por los pueblos y zonas aisladas de la cultura. En 1933
realiza una gira por Argentina. Muere trágicamente al comienzo de la Guerra
Civil en Granada (1936)
OBRAS POÉTICAS.
El rasgo más importante de su obra es la unidad en la diversidad: Bajo una
considerable evolución en el estilo, Lorca crea un universo poético dominado
por la presencia constante de unos pocos temas: la frustración, en todos sus
planos: ontológico, social metafísico e histórico; el amor, visto como una
fuerza cósmica, pero enlazado frecuentemente con el tema de la frustración; la
esterilidad; la muerte, sin trascendencia religiosa que pueda consolarnos y por
fin, la subversión del orden de las cosas.
Las primeras obras de Lorca resultan fuertemente apegadas a la tradición
literaria. Libro de Poemas(1921) refleja aún fuertes influencias de la
poesía modernista y de Machado, aunque también del ultraísmo entonces en
boga. No hay un estilo definido, pero se deja ver ya la búsqueda personal de
una nueva poesía y la expresión de sus crisis personales, probablemente
relacionadas con su homosexualidad.
Sin embargo, Canciones (1927), el Romancero Gitano (1928) y el Poema
del Cante Jondo (1931, pero escrito mucho antes) toman como nueva base la
poesía popular. Lorca se basa en tres distintas tradiciones poéticas: La poesía
tradicional castellana, el folklore andaluz y el cante jondo. De la poesía
tradicional toma los aspectos más profundos: temas como la muerte, lo oculto,
el amor, la sexualidad; simbolismos elementales pero llenos de resonancias, como
el toro, la sangre, el viento, el agua, la luna, el caballo... El cante jondo le
comunica un especial sentimiento de lo fatal y de lo trágico. Todo esto lleva a
una poesía llena de sugerencias muy profundas. En las obras mencionadas, el uso
de metros cortos, del estribillo, de la polimetría, de la rima asonante y del
paralelismo sintáctico, son rasgos de la poesía tradicional. De ella también
se toman versos completos que se incrustan en los nuevos poemas, frases hechas,
y una especial musicalidad. La influencia de lo tradicional es más patente en
el Romancero Gitano, donde retoma la forma, los ritmos y la técnica del
Romancero Viejo, situándose así dentro de una larga tradición española. A
todo ello se une a la temática andaluza de Lorca: En su intento de reflejar en
su poesía su personal visión de Andalucía y de lo más esencial de la
personalidad andaluza, hace que Andalucía se convierta en un gran espacio mítico
y transhistórico, donde se mezcla el mundo primitivo, la Andalucía romana, en
menor medida las Andalucías musulmana y judía, y en definitiva lo gitano, que
es lo más representativo de lo andaluz, pues el mundo gitano representa aquí
una larga tradición andaluza de marginación y sentimiento y una especial
actitud frente al destino, la desgracia y la muerte.
Seis Poemas Galegos y Oda al Santísimo Sacramento del Altar
marcan el tránsito hacia una nueva forma de concebir la poesía. Esta llega con
la composición en 1929 (aunque la obra se publicará póstuma, y con un texto
que ha sido luego extremadamente discutido) de Poeta en Nueva York.
Durante su estancia en Estados Unidos, Lorca experimentó una fortísima crisis
personal. Súmese a eso su inadaptación al mundo americano e incluso la misma
crisis de Nueva York bajo el "crack" de la bolsa. La angustiosa visión
que Lorca tiene de la gran urbe se expresa en esta obra oponiendo las ideas de
naturaleza-luz frente a civilización-oscuridad. La gran ciudad le muestra un
angustioso proceso de violencia por parte de la civilización contra los seres más
débiles, más naturales, a los que la aplastante mecánica del dinero exige
oprimir y destruir. Nueva York se transforma así en un angustioso campo de
destrucción y de muerte. Lo más llamativo es el lenguaje con que se explica
ese proceso, muy próximo al lenguaje surrealista: Se abandonan las formas métricas
tradicionales, para emplear un versículo rítmico éste se llena de un lenguaje
hermético, confuso: las palabras que designan los objetos reales son
sustituidas por palabras simbólicas, muy alejadas de la realidad original, pero
que subrayan sus rasgos más horribles, tétricos e infernales. Los adjetivos
son con frecuencia incompatibles semánticamente con los sustantivos a los que
modifican. Los verbos marcan acciones fantásticas e inverosímiles. El
resultado final es la creación ante el lector de un mundo incongruente,
alucinante y enloquecido, que refleja a la perfección su dantesca visión de la
ciudad. Se trata de un lenguaje puramente asociativo, muy próximo al
surrealismo, por su carácter inconsciente, pero que nunca llega a hacerse automático
-como el verdadero lenguaje surrealista- porque el poeta no pierde nunca el
control sobre su palabra .
Llanto por Ignacio Sánchez Mejías ejemplifica el equilibrio de Lorca
entre tradición y renovación pues reúne y ejemplifica todos los problemas temáticos
y los recursos técnicos de su autor. Dedicado a un torero amigo, muerto en el
ruedo, toma elementos de la elegía clásica y del "planto" medieval,
como el de Jorge Manrique ; incluso el hecho de referirse a un suceso reciente
lo aproxima al carácter "noticiero" del Romancero tradicional. Sin
embargo, reaparecen los elementos míticos: el toro como representación de
fuerzas oscuras, el torero como un héroe sacrificado . El poema está
cuidadosamente estructurado, de manera muy dramática, en cuatro partes que
recuerdan también los plantos medievales: la cogida y la muerte; la lucha del
torero con la muerte, una quieta meditación sobre el morir y la contemplación
del irremediable olvido. El lenguaje es de nuevo hermético, lleno de metáforas
audacísimas, de imágenes y de asociaciones libres entre palabras que lo
asemejan de nuevo al surrealismo.
Diván del Tamarit, (escrito en 1936) aún en la línea de expresión
anterior, aunque ahora con un toque oriental y árabe (Diván significa en árabe
'colección de poemas') supone un esfuerzo por contener la expresión del
sentimiento: textos breves, muy condensados, con una métrica basada en el verso
blanco. El tema central es el erotismo, el amor, una pasión amorosa y
torturante que se asocia continuamente con ideas de muerte y de destrucción. El
poeta parecía seguir una línea de regreso hacia las formas clásicas, la
recuperación de la métrica tradicional y la expresión de los propios
sentimientos, al menos a juzgar por los recientemente descubiertos Sonetos
del amor oscuro.
RAFAEL
ALBERTI
BIOGRAFÍA
Nacido en 1902 en El Puerto de Santa
María. Alumno de los Jesuitas. Se traslada con su familia a Madrid en 1917 t y
desarrolla una gran afición a la pintura, a la que intenta dedicarse. Premio
Nacional de Literatura por su primer libro, se introduce así en el mundo
literario: Participa en los actos de homenaje a Góngora de 1927. Desde 1930 se
inicia la aproximación de su poesía a los ideales políticos de la izquierda:
Viaja a la URSS y participa en actividades políticas revolucionarias,
especialmente la fundación de la revista Octubre en 1934 . Especialmente en la
Guerra Civil interviene en recitaciones ante los soldados del frente. Exiliado
desde 1939 vivió en París, Buenos Aires, Roma y por fin desde 1976 se reintegró
a la vida cultural española. Fallecido en su ciudad natal en 1999.
OBRAS.
La primera etapa de su obra va desde 1924 hasta 1930. Muy influido en sus
comienzos por las formas de la lírica tradicional que conoce en el poeta
hispano-portugués del siglo XVI Gil Vicente y en el Romancero, trata las
sensaciones Juveniles de distanciamiento del mar y de su tierra natal utilizando
ese lenguaje en Marinero en Tierra(1924), su primer libro,
sorprendentemente maduro. Aparece ya aquí un peculiar modo de poesía que
aprovecha las formas expresivas: metros cortos, ritmos acentuales y paralelísticos,
estribillos, repetición, y formas expresivas de lo popular, para llenarlo de
unas personales metáforas e imágenes, que crean un mundo sencillo pero lleno
de encanto. Incluso sus temas surgen de lo popular: alboradas, serranillas,
cantos de romería, nanas...Una línea semejante continúa en La amante(1926),
dedicada a un viaje por Castilla, y en El alba del alhelí.
La primera transformación importante se produce con Cal y canto (1927),
su primer libro de influencia gongorina: utiliza tercetos encadenados y sonetos
de construcción refinadísima, y una sintaxis y un Juego de metáforas
inspirado obviamente en Góngora, al que intenta incluso continuar con una
"Soledad Tercera". Pero el cambio radical se produce con Sobre los
ángeles (l929). Movido por una honda crisis personal, que le llevó al
borde la locura, Alberti simboliza en los ángeles todas las fuerzas oscuras que
preocupan y turban su mente; dichas fuerzas se oponen unas a otras en una lucha
feroz que es el equivalente de las oscuras sensaciones del poeta. Hay una
marcada hostilidad contra todas las fuerzas morales y sociales. Influye
curiosamente la Biblia, no solo con las figuras de los ángeles, sino también
en la forma de organizar el libro como una serie de visiones, que acaban
produciendo un mundo onírico e infernal, dominado por las ideas de condena y
autodestrucción. También cambia el lenguaje, que tiende a una imagen
visionaria muy próxima al surrealismo. En la misma línea continúa Sermones
y Moradas, donde aumenta la protesta contra la moralidad burguesa y el carácter
agresivo de la poesía. Una curiosa obra cierra el periodo: Yo era un tonto y
lo que he visto me ha hecho dos tontos, libro inspirado por la visión de
los grandes cómicos del cine mudo, aunque su visión dista mucho de ser risueña:
aprovecha un lenguaje absurdo y burlesco para mostrar un trasfondo amargo y trágico.
Desde l929 aparece en su poesía una interesante vena social. Esta aflora ya en
l935 con E1 poeta en la calle, donde se inicia su adscripción a una
concreta causa política, adscripción que se consolida más adelante, con la
publicación de 13 bandas y 48 estrellas. Poesía del Mar Caribe, ataque
al imperialismo norteamericano, y todavía se consolidó aún más durante la
Guerra Civil, cuya poesía política se recogió en De un momento a otro
.
Exiliado desde 1939, su obra de exilio ha oscilado entre la continuación de su
obra política, como ocurre en Entre el clavel y la espada o en las Coplas
de Juan Panadero, o el dolor de la derrota y la evocación de todo lo que la
patria supuso en la vida del autor: juventud, infancia, arte. Particularmente
interesantes son las primeras sensaciones de derrota y destierro en Vida
bilingüe de un refugiado español en Francia. Con todo, lo mejor de esta
etapa es A la pintura, donde se funden su pasión por la pintura y la
poesía. Muy interesante es su último libro de sonetos: Roma, peligro para
caminantes , con un buen número de composiciones dedicadas a la vida
cotidiana de Roma.
DÁMASO
ALONSO
BIOGRAFÍA
Nació en Madrid en 1898. Fue discípulo
y colaborador de Menéndez Pidal, en el Centro de Estudios Históricos. Enseñó
Lengua y Literatura españolas en universidades alemanas, inglesas y
norteamericanas, hasta que, en 1933, obtiene una cátedra de la Universidad de
Valencia. Tras la guerra pasa a la de Madrid como catedrático de Filología Románica.
En 1945 fue elegido miembro de la Real Academia Española, de la que fue
director desde 1968 hasta 1982. En 1.978, se le concede el Premio Cervantes.
Murió en 1990 en Madrid.
OBRA
En Dámaso Alonso se funden tres vocaciones: la de profesor, la de
investigador y crítico, y la de poeta.
Como profesor, marcó a numerosas promociones de estudiantes españoles y
extendió su magisterio por universidades de todo el mundo. Como investigador y
crítico, es figura importantísima en el doble campo de la Lingüística y de
la Literatura, siendo uno de los creadores de la escuela española de Estilística.
Como crítico literario, su producción es inmensa y de capital importancia. Por
lo pronto, en 1927, él fue quien con su estudio sobre la lengua poética de Góngora
desentrañó definitivamente la obra del barroco cordobés. Otros estudios
magistrales abarcan de la Edad Media al siglo XX.
Dámaso Alonso habla de sí mismo como «poeta a rachas». En efecto, sus
momentos de creación intensa se hallan separados por largos lapsos de tiempo.
Por ello, ocupa una posición muy particular con respecto al grupo del 27. Fue
compañero de aquellos poetas, pero su producción más importante desborda los
cauces poéticos del momento y desemboca en nuevas preocupaciones.
Su primer libro, escrito entre 1918 y 1921, lleva el significativo título de Poemas
puros, poemillas de la ciudad. No se trata, con todo, de poesía
deshumanizada: su «pureza» radica más bien en su sencillez, en su
transparencia, y en su ingenuidad. Algunos poemas son entrañables juegos líricos
otros son muestra de hondura religiosa.
Veinte años más tarde, en 1944, Dámaso Alonso sorprende con un libro
estremecedor: Hijos de la ira. Obra fundamental de la posguerra, se sitúa
en el centro de lo que su mismo autor ha llamado «poesía desarraigada»; es
decir, la que escriben aquellos para quienes el mundo es «un caos y una
angustia, y la poesía una frenética búsqueda de ordenación y de ancla». Se
trata, pues, de una poesía existencial. Hijos de la ira es, por una
parte, un inmenso grito de protesta, una queja lancinante, contra la crueldad,
el odio, la injusticia, contra toda la «podredumbre» que el poeta ve en torno.
Por otra, una serie de angustiadas preguntas a Dios sobre el sentido de la vida
y sobre la mísera condición del hombre.
Formalmente, el libro está escrito en versículos, cuyo ritmo obsesivo, basado
en paralelismos de ideas, recuerda el de la poesía bíblica (especialmente, los
Salmos penitenciales). El lenguaje, en fin, desgarrado, alucinante, brutal
incluso, se halla muy lejos tanto de la poesía pura como del surrealismo,
aunque inevitablemente algunas imágenes nos recuerden a este último.
Del mismo año (1944) es Oscura noticia, igualmente traspasado por una
religiosa desazón. Luego, hemos de dejar pasar hasta 1955 para encontrarnos con
una nueva racha» poética, constituida ante todo por el libro Hombre y
Dios, que sigue respondiendo a un diálogo apasionado con el Creador, acerca
de los eternos temas del vivir humano. De la misma época es otro libro titulado
Gozos de la vista. Y paralelamente a los citados, ha ido componiendo las
originales y a veces desenfadadas Canciones a pito solo.
En 1985 publica Duda y amor sobre el Ser Supremo, última y patética
expresión de sus inquietudes y zozobras existenciales.
Emilio Prados
Nació en Málaga en 1899. Tras
la guerra marchó a Méjico, donde murió en 1962. Se interioriza y ahonda en
los problemas de la vida y de la muerte. Pasa por una etapa surrealista, una
poesía política y la poesía del exilio. Entre sus obras destaca Jardín
Cerrado.
Manuel Altolaguirre
Nació en Málaga en 1905.
Estudió Derecho. Muere en 1959. Las Islas Invitadas. Es un poeta
de íntima espiritualidad.
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