El Sistema Palacial en Creta

 

RELIGIÓN

No parece caber duda, en todo caso, de que la organización política de la Creta Protopalacial, centrada como estaba en la persona del rey señor del palacio, tenía una base religiosa, es decir, de que el estado era de un tipo teocrático.

Y también se aprecian elementos claros de continuidad en este terreno entre el Período Protopalacial y el Neopalacial. En unos y otros palacios existe una gran aérea destinada al culto, cuya situación aneja a los almacenes sugiere, por cierto, que los productos depositados se consideraban bajo la tutela de la divinidad, representada por el rey, su administrador.

Piscina lustral del Megaron del rey, Faistos

 

No es quizá arriesgado suponer que esos santuarios palaciales, atendidos por un personal consagrado al culto, desarrollaban un importante ritual y habían ido absorbiendo la piedad popular orientada en otro tiempo exclusivamente hacia los santuarios de montaña y al aire libre.

 

Altar situado en el patio central, Malia

Las explanadas construidas en los palacios de Knossos, Faistos y Malia estaban destinadas probablemente a la celebración de rituales como los juegos de toros, animal este muy vinculado a la leyenda de Minos.

 Un ritón de terracota en forma de toro, hallado en una tumba de Mesara, constituye un testimonio de excepción sobre la practica de tales juegos en el Período Protopalacial: tres figurillas masculinas aparecen colgadas de la cabeza y los cuernos del animal.

Nada sabemos, sin embargo, sobre el estadio alcanzado por la religión minoica en esta época. A falta de textos y de una interpretación coherente de los elementos figurativos que parecen tener un valor religioso, es muy poco lo que se puede establecer al respecto. Solo hipótesis.

Cabe suponer, desde luego, que la continuidad que se manifiesta en otros sectores de la cultura entre los períodos Prepalacial y Protopalacial se daba también en la religión, pero, al mismo tiempo, las implicaciones religiosas que se aprecian en la gran innovación correspondiente a la monarquía palacial hacen pensar que en esta época se haba introducido en el terreno de las creencias un factor nuevo, sustentador de la teocracia.

Fresco que representa a un cretense 

portando un rithon

 Los cretenses seguían venerando sin duda a la diosa madre y practicando el culto al toro, pero tal vez ahora creían por vez primera en la capacidad de algunos hombres para entrar en contacto con la divinidad y obtener sus favores en beneficio de la comunidad. Esta doctrina religiosa había impregnado ya el área del Próximo Oriente en el tercer milenio y aparece muy vinculada a las teocracias de esa zona, claramente distintas de la egipcia.

Cuernos sagrados, Knossos

Estaba basada en una determinada concepción cosmogónica, que incluía las claves para la comunicación del hombre con la divinidad y tiene una plasmación iconográfica recurrente, con una simbología precisa.

El pájaro en lo alto de una columna o pilar es una consabida representación altoriental de la epifanía divina en el centro mastico y esta bien documentado en la Creta de esta época, al lado de la doble hacha y el bucranio, presentes ya en la Prepalacial.

No menos característico de este arquetipo religioso es el árbol sagrado, alternativa de la columna o el pilar, que se representa rodeado por una cerca, es decir, en un lugar también sagrado, o en el centro místico, en los pequeños santuarios de terracota hallados en el palacio de Knossos.

Estos símbolos sugieren que la doctrina religiosa subyacente a la teocracia minoica no fue importada de Egipto, sino del Próximo Oriente, lo que nos lleva de nuevo a la conexión con la costa sirio‑palestina.

Los santuarios de las cumbres de las colinas y las montañas siguieron siendo muy frecuentados, a juzgar por la multitud de exvotos que recibieron, especialmente en la primera fase del Minoico Medio.

Doble hacha, cripta de Malia

 También es Protopalacial el famoso "cuenco del pastor", hallado en Palaicastro, en la Creta oriental. Esta rara pieza es un profundo cuenco sin asas, en cuyo interior aparecen modelados en bulto redondo un pastor y su rebaño de mas de doscientas ovejas.

 

Fresco  que representa una  ceremonia religiosa, capilla de Knossos