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AFORISMOS III |
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Aforismos y expresiones con cierto contenido social, jurídico, filosófico, etc. |
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ENUMERACIÓN (101 - 125), CITA, TRADUCCIÓN Y COMENTARIO |
| Para ir al aforismo deseado pincha en el mismo. Algunos aforismos están comentados. En muchas ocasiones el mejor comentario está en la traducción de la cita. |
| 101.- Non omnis moriar |
| Horacio, Odas, 3, 30, 6 |
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Non omnis moriar multaque pars mei vitabit Libitinam; usque ego postera crescam laude recens, dum Capitolium scandet cum tacita virgine pontifex. Dicar, qua violens obstrepit Aufidus et qua pauper aquae Daunus agrestium regnavit populorum, ex humili potens princeps Aeolium carmen ad Italos deduxisse modos. Sume superbiam quaesitam meritis et mihi Delphica lauro cinge volens, Melpomene, comam.” |
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No moriré del todo, y una gran parte de mí evitará la Libitina, es decir, la muerte, la destrucción; yo seguiré creciendo, siempre joven con la alabanza posterior, mientras el pontífice sube al Capitolio con la virgen silenciosa, la gran Vestal. Se dirá que yo, por donde el estruendoso Auficio mete ruido, o por donde el Daunus, casi seco ha reinado sobre los pueblos rústicos, yo, desde un origen humilde he llegado a ser el primero que ha convertido los poemas Eolios en versos Italianos. ¡Oh, Melpomene! Llénate de orgullo, un orgullo apropiado a mis méritos, y ciñe mi cabellera de buen grado con la corona de laurel, atributo de Apolo. |
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COMENTARIO Estos versos son continuación de los del aforismo Exegi monumentum aere perennius. Sigue con la misma idea de la permanencia en el recuerdo de las personas, y por eso no morirá del todo. La auténtica muerte sobreviene cuando la gente se olvida de las personas que han vivido. Horacio pensaba que iba a durar siempre, que no iba a ser olvidado. Y nos da los motivos por los que Melpomene, musa de la poesía, habría de estar orgullosa: ha sido el primero que que ha sido capaz de componer poemas eolios en versos italianos. |
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102.- Non scholae sed vitae discimus |
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Séneca, Epistolae morales, 106, 12 |
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No enseñamos para la escuela sino para la vida. |
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COMENTARIO Muchas veces nos olvidamos de que los muchachos no aprenden las cosas para experimentarlas en la misma escuela, sino que es una preparación para la vida. Se supone que toda ley y norma de educación y enseñanza ha de comprender asuntos que sirvan de aprendizaje para cuando los muchachos y muchachas sean personas adultas. Es verdad que todo lo que se aprende en la escuela, más tarde o más temprano se usa, sirve para algo a lo largo de la vida. Sin embargo los que nos dedicamos a la enseñanza hemos de tratar de no mirarnos el ombligo y preparar a los alumnos realmente para que en su vida de adultos sean de verdad animales racionales. |
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103.- Nosce te ipsum |
Gnwqi seauton |
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Cicerón, Tusculanas, 1, 52 |
Sócrates |
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“Cum igitur “Nosce te”, dicit, hoc dicit: “Nosce animum tuum” |
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Cuando dice conócete a tí mismo, quiere decir conoce tu propio interior. |
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COMENTARIO Cicerón tenía una villa o casa de campo en la localidad de Túsculo, un lugar que se encontraba a unos 18 kms. al SE. de Roma. Su lugar hoy lo ocupa la ciudad de Frascati. Era un lugar muy agradable, y lo prueba el hecho de que muchos personajes importantes de la historia de Roma tuvieron una segunda residencia en esta ciudad. En ella nació Catón el Censor, uno de los personajes más importante de la historia romana del siglo II a. C. En esta casa de campo Cicerón escribió las Tusculanae disputationes, un tratado filosófico dividido en cinco libros, con un plan perfectamente concebido y que le dan a todo el tratado una gran unidad. Los títulos de cada una de sus partes nos indican de qué tratan: La primera parte se titula De contemnenda morte, es decir acerca del desprecio a la muerte. Si se trata del paso de una vida a otra, ya que el alma es inmortal, la muerte es algo natural a lo que no hay que temer. La segunda: De tolerando dolore, o sea, Hay que soportar el dolor. Según Cicerón hay cosas peores que el dolor, que son las vergonzosas y las criminales, y no hay que dejarse llevar por la debilidad de quejarse y desesperarse por el dolor, que no lo alivian, sino que lo agudizan más. La tercera parte: De aegritudine lenienda, que quiere decir, Sobre el alivio de la enfermedad. Trata de los medios que hay que poner para que desaparezca el dolor y la enfermedad, aunque piensa que el dolor es algo que reside en la imaginación. La cuarta parte: De reliquis animi perturbationibus, es decir, acerca de los demás problemas del espíritu. Trata de las pasiones y el modo de vencerlas. Por último, la quinta parte se refiere a la virtud. Aquí se la elogia de una manera y con un lenguaje como sólo sabe hacerlo Cicerón. Aquí la elocuencia y la lengua latina alcanzan sus más altas cotas. |
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| 104.- Nulla dies sine linea |
| Plinio el Viejo, Historia natural, 35, 84 |
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“Apelli fuit alioqui perpetua consuetudo numquam tam occupatum diem agendi, ut non lineam ducendo exerceret artem, quod ab eo in proverbium venit” |
Por lo demás Apeles, el pintor, tuvo la misma costumbre constante, que nunca tenía un día tan ocupado de obligaciones que no trabajara en su arte al menos trazando una línea, y eso ha quedado como proverbio desde entonces. |
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105.- Nullum'st iam dictum quod non sit dictum prius. |
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Terencio, Eunuchus, 41 |
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No existe ningún dicho que no haya sido dicho ya antes |
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106.- Numquam est fidelis cum potente societas (Leonina societas) |
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Fedro, Fabulae Aesopicae 1, 5, 1 |
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“Potentioris societatem fuge. Numquam est fidelis cum potente societas: testatur haec fabella propositum meum. Vacca et capella et patiens ovis iniuriae socii fuere cum leone in saltibus. Hi cum cepissent cervum vasti corporis, sic est locutus, partibus factis, leo: “Ego primam tollo, nominor quoniam leo; secundam, quia sum fortis, tribuetis mihi; tum, quia plus valeo, me sequetur tertia; malo afficietur, si quis quartam tetigerit”. Sic totam praedam sola improbitas abstulit”. |
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Huye de la asociación con los poderosos. Nunca es de fiar la asociación con los poderosos: esta fabulilla atestigua mi propósito. Una vaca, una cabra y una oveja que soporta la injusticia se asociaron con un león en los bosques. Después de haber cazado un ciervo enorme de cuerpo y hechas las partes, así habló el león: “Yo me asigno la primera parte, porque me llamo león; la segunda me la concederéis, porque soy valiente; entonces, ya que soy el más fuerte, me seguirá la tercera; mal lo pasará si alguno toca la cuarta”. Así, su sola maldad se quedó con todo el botín. |
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COMENTARIO Puede servir el comentario al aforismo "In propia pelle quiesce" |
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107.- O tempora! O mores! |
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Cicerón, In Catilinam I, I, 2 |
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O tempora! O mores!" Senatus haec intellegit, consul videt: hic tamen vivit. Vivit? immo vero etiam in senatum venit, fit publici consilii particeps, notat et designat oculis ad caedem unumquemque nostrum: nos autem, fortes viri, satisfacere rei publicae videmur, si istius furorem ac tela vitemus. Ad mortem te, Catilina, duci iussu consulis iam pridem oportebat, in te conferri pestem quam tu in nos omnes iam diu machinaris” |
"¡Oh tiempos! ¡Oh costumbres! La patria está en peligro, el cónsul amenazado de muerte, y tú, el causante de todos estos males, vives. ¿Qué digo vives? Más aún: tienes la desvergüenza de presentarte aquí entre los padres de la patria e ir diciendo con la mirada a cada uno de nosotros que vamos a morir. Nosotros, personas valientes y honradas parece que ya hacemos bastante por la república si conseguimos evitar la cólera y el furor de éste. Tú, que si los cónsules fuéramos como debiéramos ser, no saldrías libre de aquí, sino que te entregaríamos a los guardias para que te llevaran preso a la cárcel, y amontonaríamos sobre ti toda la peste y perdición, que desde hace tiempo estás pensando en lanzar contra nosotros”. |
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COMENTARIO Los discursos de Cicerón contra Catilina han sido fuente inagotable de aforismos, de dichos que han quedado como refranes. Por eso encontramos muchos de ellos aquí. Sirva lo dicho en otros comentarios sobre el mismo tema. Quousque tandem, Catilina, abutere patientia nostra? |
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| 108.- Oderint dum metuant | Oderint dum probent |
| Suetonio, Calígula 30, 1 |
Suetonio, Tiberio, 59, 2 |
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“Non temere in quemquam, nisi crebris et minutis ictibus animadverti passus est: perpetuo notoque iam praecepto, `Ita feri, ut se mori sentiat´. Punito per errorem nominis alio, quam quem destinaverat, ipsum quoque paria meruisse dixit. Tragicum illud subinde iactabat, “oderint, dum metuant” |
“Quae primo, quasi ab impatientibus remediorum, ac non tam ex animi sententia, quam bile et stomacho, fingerentur, volebat accipi; dicebatque identidem: “Oderint dum probent”. Dein, vera plane certaque esse, ipse fecit fidem.” |
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Soportó que se castigase a alguno aun sin razón con frecuentes y pequeños golpes: era conocida y permanente aquella orden: “Así se ha de herir que se sienta morir”. En cierta ocasión se condenó a una persona distinta de la que se había acusado, porque había habido una equivocación en cuanto a los nombres. Cuando se enteró dijo que aquél también había merecido el castigo. A menudo tenía en su boca y decía aquel dicho de una tragedia: “que me odien, con tal de que me teman” |
(Recibió unos versos en los que se le reprochaban los males presentes y se le hacía responsable de males futuros). En primer lugar, quería que estos versos fueran recibidos por todos como de personas incapaces de soportar las soluciones, y que habían sido inventados no tanto con una opinión razonada cuanto de la ira y del mal humor. Decía con frecuencia: “Que me odien con tal de que me aprecien”. |
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109.- Omnia mea mecum porto |
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Cicerón, Paradoxa, 1, 8 |
cfr.: Séneca, Epistulae morales, 9, 18 |
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Quam ob rem licet inrideat, si qui vult, plus apud me tamen vera ratio valebit quam vulgi opinio; neque ego umquam bona perdidisse dicam, si quis pecus aut supellectilem amiserit, nec non saepe laudabo sapientem illum, Biantem, ut opinor, qui numeratur in septem; cuius quom patriam Prienam cepisset hostis ceterique ita fugerent, ut multa de suis rebus asportarent, cum esset admonitus a quodam, ut idem ipse faceret, 'Ego vero', inquit, 'facio; nam omnia mecum porto mea. |
Expectant nos, <si> ex hac aliquando faece in illud evadimus sublime et excelsum, tranquillitas animi et expulsis erroribus absoluta libertas. Quaeris quae sit ista? Non homines timere, non deos; nec turpia velle nec nimia; in se ipsum habere maximam potestatem: inaestimabile bonum est suum fieri. |
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Por lo tanto, aunque alguien se ría si quiere, más valdrá para mí un razonamiento verdadero que la opinión del vulgo; y yo nunca diré que he perdido mis bienes si es que pierdo ganado o ajuar, y no dejaré de alabar a menudo a aquél que se llamaba Bias, según pienso, que se cuenta entre lo siete sabios de Grecia; cuando los enemigos habían conquistado su patria, Priene, y los demás huían de ella de tal manera que llevaban consigo gran parte de sus pertenencias, alguno le llamó la atención, para que hiciera él lo mismo que los demás. Él contestó: "Eso es lo que hago, pues llevo conmigo todas mis cosas" |
Nos esperan por si en algún momento nos elevamos de esta miseria a algún lugar sublime y excelso, como es la tranquilidad del ánimo y la absoluta libertad, una vez dejadas de lado las equivocaciones. ¿Preguntas cuál es ésta? No temer ni a lo hombres ni a los dioses, ni querer cosas vergonzosas ni excesivas; tener en sí mismo el máximo poder: es un bien inestimable llegar a ser de uno mismo |
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COMENTARIO Bías fue uno de los Siete Sabios de Grecia. Era de la ciudad de Priene, que en cierta ocasión fue tomada por los enemigos. Todos sus conciudadanos se afanaban para llevarse de sus pertenencias lo más que pudieran. Sin embargo Bías no se preocupaba. A uno de los habitantes le sentó mal la parsimonia del sabio y le recriminó su actitud: "¿Por qué no haces como nosotros, que nos llevamos lo más que podemos y no queremos dejar nuestras cosas en manos del enemigo?" Bías, con tranquilidad, sabiéndose superior, no se enfadó, sino que le respondió amablemente: "Eso es lo que estoy haciendo, me llevo todo lo que tengo, porque lo llevo conmigo". Los Siete Sabios de Grecia vivieron en el siglo VI a. C. Eran unas personas que, según sus contemporáneos, llegaron al máximo de la inteligencia y a la culminación de la sabiduría, entendiendo por ésta, todas las cualidades intelectuales y morales que el hombre puede alcanzar. Eran admirados, su ejemplo movía a las gentes, se recordaban sus dichos, y consiguieron que la sociedad griega tuviera en gran estima a las personas que se dedicaban a la sabiduría. Según Sócrates los Siete Sabios de Grecia fueron: Tales de Mileto, Kilom de Esparta, Pítaco de Mitilene, Bías de Priene, Solón de Atenas, Cleóbulo de Lindos y Periandro de Corinto Aunque según la tradición en lugar de éste último aparece Mison de Khen. . Todos eran políticos, en el sentido aristotélico de la frase, y nos dejaron su sabiduría condensada en píldoras de extremada concisión, pero de un alcance moral y filosófico enorme, como ésta que comentamos dicha por Bías de Priene. De entre las frases que se recuerdan de ellos, destaca las que dijeron al contestar todos ellos a la misma pregunta. Cuando se les preguntó cuál era a su juicio la forma más perfecta de gobierno, esto fue lo que contestaron:
Cicerón, en el opúsculo Laelius De amicitia, Cuando quiere alabar al protagonista de la obra dice lo siguiente.
que quiere decir.
Esta es la consideración en que tenía Cicerón al Sabio Bías. |
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| 110.- Omnia praeclara rara |
| Cicerón, De amicitia, 79 |
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“Digni autem sunt amicitia, quibus in ipsis inest causa, cur diligant ut. Rarum genus, et quidem omnia praeclara rara, nec quidquam difficilius quam reperire quod sit omni ex parte in suo genere perfectum.” |
Son dignos de amistad aquellos que en ellos mismos tienen la causa por la que han de ser amados. Es una raza poco numerosa, y ciertamente porque todas las cosas excelentes son poco numerosas, y no hay nada más difícil que encontrar cosas que son perfectas del todo en su género. |
| 111.- Ora et labora |
| Regla de San Benito |
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| 112.- Pallida mors aequo pulsat pede pauperum tabernas regumque turres |
| Horacio, Odas, I, 4, vv.13-14 |
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Pallida Mors aequo pulsat pede pauperum tabernas regumque turres. O beati Sesti, vitae summa brevis spem nos vetat inchoare longam. |
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La pálida muerte golpea con el mismo pie las chozas de los pobres y las torres de los reyes. ¡Oh feliz Sesto! La absoluta brevedad de la vida nos prohíbe tener en cuenta una larga esperanza. |
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| 113.- Pares cum paribus facillime congregantur |
| Cicerón, De senectute, 7 |
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Faciam ut potero, Laeli. Saepe enim interfui querelis aequalium meorum, —pares autem vetere proverbio cum paribus facillume congregantur— quae C. Salinator, quae Sp. Albinus, homines consulares, nostri fere aequales, deplorare solebant.” |
Haré lo que pueda, Lelio. He intervenido con frecuencia en las quejas de mis colegas, - pues los iguales, según un antiguo proverbio, se juntan muy fácilmente con su iguales - todas las cosas de las que los dos personajes consulares, C. Salinator y Sp. Albino, casi de la misma edad que nosotros, solían lamentarse. |
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114.- Parturient montes, nascetur ridiculus mus |
| Horacio, Ars poetica, 139 |
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Nec sic incipies, ut scriptor cyclicus olim: "Fortunam Priami cantabo et nobile bellum". Quid dignum tanto feret hic promissor hiatu? Parturient montes, nascetur ridiculus mus. |
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Y no empezarás de la misma manera que en otro tiempo el que quería escribir sobre el ciclo épico: "Cantaré la suerte de Príamo y la noble guerra de Troya". ¿Qué cosa tan digna va a decir este prometedor con un comienzo tan grandilocuente? Los montes se pondrán de parto, y nacerá un ratoncillo minúsculo. |
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COMENTARIO El fabulista Fedro tiene la misma moraleja en esta fábula: (Fedro, II, XXIV)
Samaniego, fabulista español del siglo XVIII, que toma muchos argumentos para sus fábulas morales y literarias de los fabulistas antiguos, Esopo, el griego, y Fedro, el romano, en el libro II, fábula XV, tiene la siguiente:
Lo comenta el mismo Samaniego: La montaña que pare un ratoncillo ¿qué otra cosa es sino la crítica de aquellos escritores que se nos presentan con un género de énfasis que hace mucho más ridículo lo huero de sus obras? |
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| 115.- Patet omnibus veritas |
| Séneca, Epístolas morales, 33, 11 |
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“Patet omnibus veritas, nondum est occupata: multum ex illa etiam futuris relictum est” |
La verdad se extiende por todas partes, todavía no ha sido completamente descubierta: gran parte de ella se ha dejado a los que vendrán en el futuro. |
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| 116.- Pecunia non olet |
| Suetonio, Vespasiano, 23, 3 |
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“Reprehendenti filio Tito, quod etiam urinae vectigal commentus esset, pecuniam ex prima pensione admovit ad nares, sciscitans, “num odore offenderetur”; et illo negante, “atqui”, inquit, “e lotio est”. |
Tito reprendía a su padre, el emperador Vespasiano, porque había imaginado un impuesto incluso sobre la orina y las letrinas. Entonces se llevó a la nariz el dinero del primer pago y le preguntó: ¿Acaso te molesta su olor? Tito lo negó. Vespasiano dijo: Con todo, este dinero procede de la orina. |
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| 117.- Per angusta ad augusta |
| Divisa de Ernesto de Brandeburgo |
| A través de las cosas duras y estrechas se llega a la más elevadas |
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| 118.- Per ardua (aspera) ad astra |
| Séneca, Hercules furens, 437 |
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Megara: “Virtutis est domare quae cuncti pavent.” Lycus: “Tenebrae loquentem magna Tartareae premunt.” Megara: “Non est ad astra mollis e terris via” |
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Megara: "Es propio de la virtud dominar las cosas que todos temen. Lycus: "Las tinieblas del Tártaro están llenas de los que hablan de forma grandilocuente Megara: "El camino hacia los astros desde la tierra no es cómodo" |
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| 119.- Primum vivere, deinde philosophari |
| Hobbes |
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Primero vivir, después filosofar |
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| 120.- Principiis obsta |
| Ovidio, Remedia amoris, 91 |
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“Principiis obsta: sero medicina paratur cum mala per longas convaluere moras.” |
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Pon obstáculos al principio. Cuando los males se han hecho fuertes porque llevan mucho tiempo, ya es tarde para preparar el remedio |
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121.- Qualis artifex pereo! |
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Suetonio, Nerón, 49, 1 |
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“Tunc unoquoque hinc inde instante, ut quam primum se impendentibus contumeliis eriperet, scrobem coram fieri imperavit, dimensus ad corporis sui modulum: componique simul, si qua invenirentur, frusta marmoris, et aquam simul ac ligna conferri, curando mox cadaveri, flens ad singula, atque identidem dictitans: “Qualis artifex pereo!” |
En ese momento todos le insistían que se librara lo antes posible de todos los ultrajes que le amenazaban, y por eso mandó que se hiciera un foso delante de él según el tamaño de su cuerpo, y que se adornara con trozos de mármol si se encontraban, y que se llevara agua y madera preocupándose por las honras que se habían de dar después al cadáver; a cada cosa que decía lloraba , y repetía una y otra vez lo mismo: "Qué gran artista muere conmigo" |
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COMENTARIO En muchos casos con sólo oír el nombre del emperador Nerón se siente un rechazo instintivo. Ya lo dijo su padre, Cneus Domitius Aenobarbus, cuando nació su hijo, dirigiéndose a su esposa, Agripina la Menor, llamada también Agripinila: "De ti, Agripina, y de mí no puede nacer nada que no sea abominable y que no constituya un peligro para la nación" Lucius Domitius Aenobarbus Nero, que es el nombre completo de este emperador, nació el 15 de diciembre del año 37 de nuestra era y murió el 9 de junio del año 68. Sus padres, como digo, eran Cnaeus Domitius Aenobarbus y Agripina la Menor. Ésta pertenecía a la familia de los Césares, pues era hermana del emperador Calígula, y sobrina de los también emperadores Tiberio y Claudio. Tanto del padre de Nerón, como de su madre se cuentan historias que muestran su gran crueldad y ambición, lo que justifica la frase que dijo Cn. Domitius al nacer su hijo. Su padre le dejó huérfano a la temprana edad de 3 años. Al principio se encargó de su educación su tia Domitia, hermana de su padre, hasta que pudo hacerlo su propia madre, quien eligió como maestro de Nerón a L. Anneus Seneca. La ambición de Agripina siguió creciendo, hasta el punto de que quería que su hijo fuera emperador de Roma, porque pensaba que la que iba a gobernar era ella. Y así, cuando murió Mesalina, esposa del emperador Claudio, que era su tío, trató por todos los medios de que también fuera su esposo. De esa manera conseguiría que su hijo fuera adoptado por el emperador, y se iría acercando a sus deseos. Una vez casada con Claudio, sólo tenía que conseguir que éste nombrara a Nerón heredero al trono imperial de Roma. Había un obstáculo, y es que Claudio tenía un hijo varón, Britanico, de su anterior matrimonio con Mesalina, si bien era más joven que Nerón. Por influjo de Agripina Nerón fue ocupando poco a poco todos los honores: fue nombrado cónsul y se le confirió el proconsulare imperium, con lo que adelantaba en honores al hijo legítimo de Claudio. Todo esto entraba en los planes de Agripina. Hizo matar o desterrar a todos los que tenían alguna relación con Británico, y a todos los que parecían oponerse a su plan, incluso a la que había sido la maestra de Nerón, Domitia. Fue entonces cuando concibió la idea de envenenar a Claudio y mantener secreta su muerte, (Cfr. Nerón y Muerte de Claudio) para hacer ver que había nombrado heredero a Nerón, hasta que los pretorianos lo aclamaron como emperador. Contaba entonces Nerón 17 años. Parece ser que los primeros años de su gobierno supusieron un intento de que no se repitieran los excesos de sus predecesores hasta llegar al extremo de que en cierta ocasión, cuando daba su visto bueno a una sentencia de muerte dijo: "Ojalá no supiera escribir" ("quam vellem, " inquit, "nescire litteras") Quiso emular el gobierno de Augusto, y así dejaba gobernar al Senado en asuntos de su competencia. Favoreció a los necesitados, trató de abolir o, al menos, reducir los impuestos más gravosos, defendió a los esclavos de los malos tratos de sus dueños, y en boca de todos estaba la excelencia de su gobierno, tanto en el interior como en los asuntos con las naciones extranjeras. Hasta tal punto llegó que el senado quiso conferirle honores y acciones de gracias, pero él las rechazó diciendo: "Esperad a que los merezca" (Agenti senatui gracias respondit: "Cum meruero") Al mismo tiempo se dedicó a aprender las artes de la declamación y de la música. Al decir de los que le conocían a fondo, no era un mal cantante. Sin embargo, al lado de todas estas acciones positivas, que honrarían a un gobernante, se dejaron traslucir todas las aberraciones de su mal entendida libertad. Acudía de noche disfrazado a todas las orgías, robaba en las tiendas y a los transeúntes, prostituía a las matronas, etc. Poco a poco estas actuaciones se impusieron a la bondad que demostró en los primeros años. La imagen que nos ha quedado de él nos muestra un Nerón cruel para con los ancianos, para con todas las personas que se le podían oponer o que le hacían sombra tanto en el gobierno como en los espectáculos. A esta situación no fue ajena su madre, Agripina, que se dedicó a conspirar, tanto en la vida pública de Nerón como en su vida privada. Quiso que se casase con Octavia, hija de Mesalina, lo que hizo, pero él estaba encaprichado de la esposa del general Otón, Popea Sabina. Hizo matar a Octavia, acusada falsamente de adulterio y desterró a Otón, y así se pudo casar con ella. Nerón primero quitó de en medio a su hermanastro Británico. Después descubrió los tejemanejes de su madre y trató de envenenarla en varias ocasiones, pero no lo consiguió. Hizo construir un barco defectuoso para que se hundiese llevando a su madre al regreso de Bayas, pero Agripina se salvó a nado. La acusó de haber mandado un mensajero para matarle, con lo que tuvo el pretexto para ajusticiarla. También mató a su esposa Popea de una patada en el vientre mientras estaba embarazada. Más tarde la convirtió en diosa. Se dedicó a representar y declamar. Todos estaban pendientes de su palabra y de sus cánticos, sobre todo porque de sus aclamaciones o desagrados dependía su vida. Se cuenta que en el pavoroso incendio que asoló tres cuartas partes de Roma él desde la torre de Mecenas se dedicó a hacer un poema, porque, según decía, los versos salen mejor cuando las emociones son fuertes. Aprovechando la ruina de la ciudad trazó calles anchas y rectas par que no se propagase el fuego con tanta rapidez. En los Horti Salustiani se construyó un gran palacio, al que llamó Domus aurea porque resplandecía como el sol. Al ser descubierta la conspiración de Pisón hizo matar a todos sus participantes, entre ellos a su preceptor Séneca (Cfr. Muerte de Séneca), que se suicidó abriéndose las venas en un baño tibio. Pero las conspiraciones contra un tal personaje no dejaban de aparecer, aunque la dignidad imperial era un freno para consumarlas. Las legiones se habían puesto de acuerdo con el general Sergio Sulpicio Galba para que fuera sus sustituto. Nerón, abandonado de todos salió de la ciudad con las ropas de un pordiosero y se refugió en la quinta del liberto Faon, cerca de Roma. Allí quiso envenenarse, pero no lo consiguió, y cuando quiso suicidarse con una espada le faltaron las fuerzas, así que pidió a un esclavo que le ayudase a morir. De esta manera, solo, murió un emperador que, como se creía un gran actor, al morir, pronunció la frase que comentamos: "¡Qué gran actor muere conmigo!". |
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| 122.- Qualis rex, talis grex |
| Popular |
| Según sea el rey, así es el rebaño (el pueblo) |
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| 123.- Qualis vita finis ita |
| Popular |
| Como sea la vida, así será el final de ella. |
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| 124.- Qui desiderat pacem praeparet bellum. |
| Vegetius, Epitome rei militaris, III, prologus |
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Igitur qui desiderat pacem, praeparet bellum; qui uictoriam cupit, milites inbuat diligenter; qui secundos optat euentus, dimicet arte, non casu. Nemo prouocare, nemo audet offendere quem intellegit superiorem esse, si pugnet. |
Así pues, quien añora la paz, que prepare la guerra; quien desea la victoria, que instruya a los soldados con toda diligencia; quien quiere resultados favorables que luche con estrategia, y no lo deje al azar. Nadie se atreve a provocar, nadie se atreve a ofender a quien entiende que es superior en la lucha. |
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| 125.- Qui, quae vult, dicit, quae non vult, audit |
| Terencio, Andria, 920 |
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Cremes: “Sic, Crito, est hic: mitte. Crito: Videat qui siet si mihi perget, quae volt, dicere, ea quae non volt audiet”. |
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Cremes: Así, Critón, es aquí: deja. Critón: Mire quién es que si me sigue diciendo las cosas que quiere, oirá las que no quiere |